
En los primeros meses de 2026, República Dominicana ha registrado 32 muertes violentas de mujeres por razones de género, lo que revela la magnitud persistente del problema a pesar de los esfuerzos institucionales para reducir los casos en comparación con años anteriores.
La mayoría de estas muertes corresponden a crímenes perpetrados por parejas o exparejas, con un impacto que no solo alarma a la sociedad, sino que produce graves consecuencias para las víctimas y sus familias, particularmente los niños y adolescentes que quedan huérfanos tras estos hechos, según datos oficiales difundidos por el Ministerio Público, el Ministerio de la Mujer, la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE) y el Observatorio de Justicia y Género del Poder Judicial.
Durante el primer trimestre de 2026, la Dirección Nacional contra la Violencia de Género reportó 22 feminicidios, una cifra que aumentó a más de 27 casos hasta mayo, de acuerdo con el Ministerio de la Mujer, y que el Observatorio de Justicia y Género del Poder Judicial consolidó en 32 casos al cierre de los informes más recientes, información también recogida por el medio Diario Listín en su cobertura especializada del tema.

En términos comparativos, el año anterior concluyó con 59 feminicidios ocurridos en los primeros meses, lo que representó una reducción aproximada del 17 % respecto de 2024, año en que se reportaron 71 víctimas en el mismo período.
Según datos históricos presentados por la ministra de la Mujer, Mayra Jiménez, entre 2005 y 2019 el promedio anual del país fue de cerca de 97 casos de feminicidio, incluyendo años que superaron los 130 fallecimientos.
Desde 2020, el promedio anual se redujo aproximadamente a 63 feminicidios, tendencia que, aunque a la baja, mantiene a la violencia de género como uno de los problemas públicos más graves de República Dominicana.
El perfil de las víctimas en 2026 corresponde mayoritariamente a mujeres jóvenes entre 18 y 35 años durante los primeros meses.
La mayoría de los casos ocurrieron en el Distrito Nacional y la provincia de Santo Domingo, sumando entre ambas un 41 % de los casos contabilizados en el trimestre inicial del año. Distrito Nacional y la provincia de Santo Domingo son las principales afectadas por la violencia.
Respecto a la relación entre víctimas y agresores, en doce casos, el perpetrador era la pareja actual; en ocho, la expareja.
El resto de los hechos fueron cometidos por personas allegadas o con vínculos previos a las víctimas. Según datos oficiales recabados por la Dirección Nacional Contra la Violencia de Género, el 54.55 % de los agresores permanece bajo arresto, mientras que el resto se encuentra prófugo o bajo investigación judicial.
Además, un dato central para la comprensión de la problemática: el 86 % de las mujeres asesinadas en 2026 no había presentado denuncias anteriores contra sus agresores, lo que limita la capacidad de intervención temprana y contribuye a la persistencia de la impunidad.

El arma utilizada en estos crímenes varió entre armas blancas y de fuego, con mayor frecuencia de los hechos registrados en horarios diurnos, especialmente entre las 6:00 de la mañana en algunos casos ocurrió al filo de la medianoche, las autoridades han observado una concentración notable de casos los días domingo.
La violencia de género y los feminicidios han impactado de forma directa a los núcleos familiares: en cada uno de estos episodios, numerosos menores han quedado huérfanos, según la Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode), que informó que en 2024 los feminicidios dejaron “decenas de hijos sin sus madres, generando profundas secuelas emocionales en la vida de cada uno".
Durante el mismo periodo en 2026, las autoridades registraron más de 17,000 denuncias por violencia de género, violencia intrafamiliar y delitos sexuales en todo el país. La provincia de Santo Domingo encabeza las estadísticas de denuncias con 5,766 casos reportados.
El 52.49 % de todas las denuncias se correspondió con situaciones de violencia intrafamiliar, mientras que el 89.43 % involucró casos de violencia de género y familiar; los delitos sexuales constituyeron el 10.57 % restante. Estos datos, extraídos de la Dirección Nacional Contra la Violencia de Género y de la Dirección de Inteligencia de Datos e Indicadores de Gestión.

Un bloque fundamental de la problemática se origina en la ausencia de denuncias previas por parte de las víctimas: la elevada proporción de mujeres que nunca accedieron a la vía institucional para exponer su situación propicia escenarios de violencia recurrente y dificulta la acción precoz de los organismos de protección.
La reacción institucional incluyó el anuncio de nuevas estrategias de prevención y campañas de sensibilización, acompañadas por el fortalecimiento de los programas integrales de atención para víctimas, coordinados desde el Ministerio de la Mujer, la Procuraduría General de la República y el Ministerio de Interior y Policía. Por su parte, la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, informó en noviembre de 2025 que las autoridades observan una tendencia a la baja tanto en las muertes como en las denuncias, aunque subrayó que el problema permanece como prioridad nacional.









