Un video publicado en Facebook muestra la calle Neptuno, en Centro Habana, prácticamente obstruida por una enorme acumulación de basura y escombros que ocupa casi toda la calzada, en una imagen que resume el colapso de los servicios públicos en la capital cubana.
En el clip de poco más de un minuto, el autor, identificado como DisA, recorre la calle mientras narra lo que ve: «Lo que es la calle de Neptuno, vean, como no hay gasolina, se tranca la calle, vean, la calle casi está acá. Esto es Neptuno, sí, Neptuno, hermano, casi la calle completa está acá, vean, la basura que grosor tiene».
La grabación no deja lugar a dudas: residuos domésticos y escombros se mezclan en una capa que cubre la mayor parte del asfalto. «Y aquí hay de todo, escombros, basura, todo bonito. Todo, todo, todo, todo bonito», concluye el autor con amarga ironía.
La situación no es nueva. En abril, el activista Silverio Portal ya había denunciado una acumulación masiva en la intersección de Neptuno y San Nicolás, detrás de la tienda La Época, donde los desechos dejaban menos de dos metros para cerrar completamente la cuadra.
La raíz del problema es estructural. En febrero, solo 44 de los 106 camiones recolectores de La Habana estaban operativos por falta de combustible y deterioro del parque automotor, mientras la ciudad genera entre 24,000 y 30,000 metros cúbicos de residuos sólidos al día.
La capital cuenta además con apenas 10,000 contenedores cuando necesitaría entre 20,000 y 30,000. Ante la inacción del Estado, vecinos de Casino Deportivo organizaron por su cuenta una recogida comunitaria, y en múltiples municipios se ha extendido la práctica de quemar los desechos acumulados.
Las consecuencias sanitarias son graves. El New York Times vinculó en mayo la acumulación de basura con brotes de dengue y chikunguña: Cuba registró al menos 81,900 casos de enfermedades transmitidas por mosquitos y 65 muertes oficiales en 2025. En 2026, el brote seguía activo con más de 2,800 casos en 134 municipios de las 14 provincias. El Ministerio de Salud Pública reconoció 33 muertes en la ola reciente: 12 por dengue y 21 por chikunguña.
Los comentarios al video capturan el sentimiento colectivo de quienes recuerdan otra Neptuno. «Es algo que no tiene remedio, muchos años atrás se podía pasear por esta calle, las tiendas, las cafeterías, los bares, todo tenía otra presencia», escribió César Barbán.
Otros usuarios fueron más directos. «¡Es la isla basurero! Como ya dicen… ¡increíble!», publicó Ricardo Calvo Ferrera. «Neptuno y Campanario, se ha perdido todo en La Habana. Se muere Cuba», lamentó Ana Maria Arriete Alvarez.
La frase que más resume la indignación popular la dejó Teresa Machado: «Q salvajismo y así piden resistencia».
Este martes, una montaña de basura bloqueaba también una intersección en Centro Habana, y días antes se reportó un basurero en Nuevo Vedado con cinco tanques desbordados, señal de que el colapso sanitario de la capital no tiene visos de solución mientras el régimen siga sin combustible, sin camiones y sin voluntad política para enfrentarlo.







