La organización Bienestar Animal Cuba (BAC) y el activista Javier Larrea denunciaron públicamente un caso de abandono y maltrato animal en una propiedad del cantautor cubano Raúl Torres, conocido defensor del régimen castrista, y lograron rescatar a los animales tras un proceso descrito como agotador.
Según la denuncia, los perros se encontraban tirados en el patio de una de las mansiones del compositor, «abandonados, sin comida, muriéndose de hambre, aullando de dolor día y noche, con los bebederos sucios y sin agua», al punto de que los vecinos ya no soportaban los quejidos que se escuchaban desde la calle.
BAC anunció el rescate exitoso con un mensaje emotivo: «Se terminó la espera. Después de un largo, intenso y agotador proceso de rescate, finalmente ya están a salvo con nosotros. Fueron horas de incertidumbre, lucha, tensión y de no rendirse ni un solo segundo. Pero valió cada esfuerzo».
La organización declaró que «hoy venció el amor, venció la justicia, venció la esperanza», y adelantó que los animales serán entregados en adopción «únicamente a personas verdaderamente responsables, comprometidas a darles el hogar y el amor para siempre que tanto se les negó».
La denuncia cobró especial resonancia por la identidad del implicado. Torres es el compositor de canciones como «Cabalgando con Fidel», «Soy por Fidel» y «El Regreso del Amigo», dedicada a Hugo Chávez, y ha sido una figura recurrente en actos políticos del régimen.
Larrea y BAC no escatimaron en calificativos: «Este tipo predica Revolución y amor al pueblo mientras deja que animales inocentes se pudran en su patio como si fueran basura. Hipocresía pura».
La denuncia también apuntó directamente a los privilegios que Torres habría acumulado gracias a su adhesión al oficialismo: «El mismo que se ha pasado la vida cantándole loas al régimen comunista, el que ha vivido de privilegios, casas y prebendas que le regalaron por bajarle la cabeza al poder, ahora tiene a unos perros tirados en el patio de una de esas mansiones ganadas con la miseria del pueblo».
El contraste entre el discurso público del cantautor y el trato dado a los animales fue el eje central de la denuncia.
Torres participó en enero de 2026 en un acto en la Tribuna Antimperialista donde gritó «Abajo el imperialismo, cojones», y en marzo fue fotografiado sobre un tanque militar cubano, imagen que generó burlas en redes sociales.
El caso de Torres se enmarca en una serie de denuncias recientes de BAC en La Habana: en marzo de 2026, la organización denunció a una perra amarrada al sol sin agua ni comida en La Lisa, y en abril, Larrea expuso el caso de un perro desnutrido encerrado en una azotea en la capital.
BAC cerró su anuncio con una advertencia sobre el proceso de adopción: los perros rescatados solo serán entregados a quienes demuestren ser «verdaderamente responsables» y capaces de ofrecerles «el hogar y el amor para siempre que tanto se les negó».
¿Tienes algo que reportar?
Escribe a CiberCuba:
Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.


