El humorista y actor cubano Ulises Toirac rechazó este lunes que se le califique de «traidor» por sus críticas a la situación de Cuba y defendió que sus cuestionamientos al Gobierno no representan, según su criterio, una renuncia a los principios con los que creció.
En una publicación en Facebook, Toirac comenzó definiendo qué entiende por traición: «Traidor se emplea para quien, habiendo emprendido una causa, luego la abandona abrazando otra o sencillamente renuncia a ello».
A partir de esa definición, sostuvo que nadie le pidió expresamente lealtad política ni él la ofreció, y desarrolló una reflexión sobre la discrepancia, el pensamiento martiano y las responsabilidades internas en la crisis que atraviesa el país.
Toirac recurrió primero al propio marxismo para cuestionar lo que considera una equiparación entre unidad y uniformidad. Recordó la idea de la «unidad y lucha de contrarios» y señaló que, a su juicio, en Cuba se ha privilegiado únicamente la primera parte de ese concepto.
«Acto seguido igualaron unidad a uniformidad —que hasta donde yo sé no significan lo mismo— y… ’¡si no entras por esta puertecita, eres enemigo!'», escribió.
El humorista defendió además su identificación con el pensamiento de José Martí, a quien calificó como «el más grande y universal de todos los cubanos», y aseguró que continúa compartiendo sus ideas sobre «la libertad, la democracia, el respeto y la soberanía».
Fue entonces cuando respondió directamente a quienes lo acusan de haber traicionado los principios recibidos durante su formación.
«Si alguien ha traicionado, no soy yo», afirmó.
Toirac pidió además mirar hacia los problemas cotidianos que enfrenta la población y revisar lo que calificó como «errores gigantes cometidos» durante décadas.
También cuestionó que las sanciones estadounidenses sean utilizadas como explicación suficiente de la crisis. «Acaben de aceptar que el 'bloqueo' no es excusa, sino escollo que solucionar», escribió, una valoración personal del humorista sobre un asunto en el que el Gobierno cubano atribuye un peso central a las sanciones de Washington.
Su reflexión terminó poniendo el foco en las consecuencias sociales que asegura observar directamente: «Estoy viendo morir de hambre y de penurias a la gente».
El mensaje continúa una serie de pronunciamientos recientes de Toirac sobre la situación del país.
A comienzos de septiembre, responsabilizó al Gobierno cubano de décadas de decisiones equivocadas en materia energética y sostuvo que el deterioro del Sistema Electroenergético Nacional no podía explicarse únicamente por las políticas de Estados Unidos.
Luego afirmó que incluso la instalación de nuevas termoeléctricas no resolvería los apagones mientras se mantenga el actual modelo económico.
«Dentro de 15 años seguirán los apagones», advirtió entonces.
El 13 de septiembre volvió sobre las condiciones de vida en Cuba y aseguró que se niega a acostumbrarse a la precariedad, los prolongados apagones y las dificultades económicas.
«No quiero acostumbrarme a vivir, a sobrevivir o a sobremorir», expresó.
¿Tienes algo que reportar?
Escribe a CiberCuba:
Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.












