Ucrania reúne este lunes en Kiev a sus principales aliados europeos para reclamar nuevos suministros de defensa aérea y mayor presión sobre Rusia, en un contexto marcado por un incremento de los ataques rusos que elevó las muertes de civiles a su nivel más alto desde los primeros meses de la invasión de 2022.
La reunión de la Coalición de los Voluntarios estará copresidida por los líderes de Reino Unido, Francia y Alemania. El primer ministro británico, Andy Burnham, viajará a Kiev para su primera visita internacional desde su llegada al cargo, mientras que otros dirigentes participarán de forma remota.
El presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, también tiene previsto acudir a la capital ucraniana para participar en las conversaciones, que se producen tras una nueva escalada de los ataques rusos contra territorio ucraniano.
Rusia lanzó en las últimas semanas numerosos misiles balísticos contra Kiev, con impactos que provocaron daños en edificios de departamentos y dejaron decenas de muertos en la capital. Tras casi cada ataque, el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, reclamó públicamente nuevos sistemas de defensa aérea para proteger las ciudades.
Los ataques obligaron a decenas de miles de habitantes de Kiev a refugiarse en el sistema de metro, mientras otras personas buscaron protección en sótanos y refugios instalados en distintos puntos de la ciudad.
Antes de la reunión, Ucrania también intensificó sus ataques contra instalaciones logísticas dentro de Rusia. La empresa de comercio electrónico Ozon informó sobre incendios en sus depósitos de Krasnodar y Majachkalá, en el sur del país, mientras que las instalaciones de Adigueisk y Nevinnomissk fueron evacuadas ante amenazas de ataques con drones.
Las autoridades rusas, por su parte, informaron que los restos de un dron ucraniano provocaron la muerte de dos niños y heridas a otras nueve personas.
La reunión coincide además con el Día de la Independencia de Ucrania, que se conmemora este lunes y coincide con cuatro años y medio desde el inicio de la invasión rusa, el 24 de febrero de 2022.
“Rusia no debe tener ninguna duda sobre nuestra determinación”, afirmó Burnham en un comunicado antes de su llegada a Kiev. “No daremos marcha atrás hasta que exista una paz justa y duradera”, agregó.
Las negociaciones destinadas a poner fin al conflicto permanecen paralizadas. Moscú reclama concesiones territoriales y políticas que Kiev rechaza por considerar que supondrían una capitulación y permitirían un nuevo ataque ruso.
En este contexto, Burnham tiene previsto anunciar que el Gobierno británico autorizará a la empresa de defensa MBDA a liberar información clasificada necesaria para que Ucrania y Francia establezcan una producción local del misil de largo alcance SCALP.
Francia también anunció nuevos envíos de misiles interceptores. El presidente Emmanuel Macron sostuvo el sábado que era necesario reforzar la defensa aérea ucraniana. “Es crucial proporcionar a Ucrania todos los medios necesarios para defender sus cielos y frustrar esta agresión”, escribió Macron en X.
Los misiles balísticos utilizados por Rusia presentan una elevada velocidad y una trayectoria de gran altura, lo que dificulta su interceptación. Las armas desarrolladas por Ucrania no pueden derribarlos, por lo que Kiev depende de sistemas avanzados, principalmente los interceptores estadounidenses Patriot.
Sin embargo, la disponibilidad mundial de estos misiles se redujo desde el inicio de la guerra de Estados Unidos contra Irán, lo que dejó a Ucrania con menores capacidades para proteger su territorio.
Zelensky reveló antes de la reunión cifras sobre el déficit de interceptores Patriot. Según el presidente ucraniano, las entregas se redujeron casi a la mitad respecto de 2023. “Durante todo 2023, Ucrania recibió 675 misiles, y durante todo 2025, 364, aunque los ataques con misiles rusos aumentaron”, afirmó.
“Para 2026, según las proyecciones actuales, son 264”, agregó, al señalar que Kiev busca obtener un paquete de al menos 300 interceptores para el próximo invierno.
Zelensky también afirmó que Rusia puede producir alrededor de 100 misiles balísticos por mes. Ante ese escenario, Ucrania mantiene sus ataques de largo alcance contra instalaciones energéticas y logísticas rusas, entre ellas refinerías de petróleo y depósitos comerciales.
(Con información de AFP)










