Tras la presentación del gobierno de Abelardo De La Espriella ante el pleno de las Naciones Unidas, el embajador Mauricio Gaona habló con EL TIEMPO sobre la proyección de Colombia en el escenario internacional y, en particular, sobre el papel que tendrá el país en el sistema multilateral.
¿Cuál es el balance de la participación de Colombia en la Asamblea General?
Juan Manuel Restrepo Foto:Juan Manuel Restrepo
El balance es muy positivo desde el punto de vista de las delegaciones, fueron muchos equipos trabajando dinámicamente. El discurso del vicepresidente es un discurso que naturalmente escribió el propio presidente de la República con una crítica muy efectiva, que comparten no solo los pensadores dentro del sistema, sino también varias naciones que ven que Naciones Unidas es un organismo irremplazable, pero también es un organismo que necesita reformas profundas, inmediatas, para ser más efectivo y para llegar a resultados concretos y evitar muchos de los lamentos que tiene la humanidad.
¿Qué cambió en la forma en que nos mira la comunidad internacional?
En términos de percepción, yo lo resumiría en profesionalismo y claridad.
El Gobierno mostró una postura crítica frente al funcionamiento de la ONU. ¿Hacia dónde va la proyección de Colombia en el sistema multilateral?
Asamblea General de las Naciones Unidas. Foto:Vicepresidencia.
Tengo que decir que no es el único país que es crítico del sistema. La crítica del presidente no es la destrucción del sistema, es precisamente la modernización de un sistema que sigue operando con un marco jurídico del siglo XX en gran medida y que las pocas reformas que ha hecho no han llevado a que evite varios de los conflictos a los cuales se enfrenta la humanidad en seguridad y paz. Pronto estaremos en 120 millones de personas desplazadas alrededor del planeta. Ya pasamos el número de refugiados de la Segunda Guerra Mundial, más de cuarenta millones. Colombia tiene la población de refugiados más grande del continente. Entonces, naturalmente eso le muestra a usted que hay unas fallas en el sistema para evitar muchos de los problemas o para resolverlos a tiempo. Y por eso la crítica es importante. También hay una crítica del presidente que, digamos, es vertical en el sistema y es evitar la doble narrativa. Esto no es un tema de ideología, no se puede usar los derechos humanos para justificar unas cosas, pero también para criticar otras. Es decir, la politización del derecho internacional humanitario, el de los derechos humanos, pues no le conviene a nadie.
¿Está en el mapa del Gobierno dejar de trabajar con algunas agencias de la ONU como ya ha hecho Estados Unidos?
Cada proceso de reforma puede llevar a una decisión diferente y eso no solo lo estoy observando en el caso colombiano. Hay varios países que están haciendo similares consideraciones dependiendo incluso de si la agencia se reforma o no, o si se ve muy anticuada para lograr sus objetivos. Entonces, descartar eso, quitarlo de las cartas que tiene un país no es prudente. La diplomacia tiene una característica determinante que es la prudencia. Creo que eso hace parte de las negociaciones que uno puede utilizar en esas discusiones que se tienen con otras naciones internacionales. Y, naturalmente, pues hay una preocupación. Entonces, yo no diría que es un retiro del sistema, pero sí es una revalorización completa de la estructura, incluyendo lo que funciona y lo que no funciona.
¿Frente a las agencias que trabajan los temas de derechos humanos tienen muchos reparos?
Mauricio Gaona, embajador de Colombia ante la ONU. Foto:X.
La politización de los instrumentos de derechos humanos afectó un poco la credibilidad del sistema. Eso es lo que está en discusión para otros países. No quiere decir naturalmente que los instrumentos que se crearon no sean importantes, lo que pasa es que hacemos un llamado como país a dejar de hacer una interpretación política de los instrumentos internacionales y llamar las cosas por su nombre, independientemente de que se ofenda o no a una ideología particular.
¿Qué reformas concretas necesita el Consejo de Seguridad, que algunos tildan de inoperante por el poder de veto de sus miembros permanentes?
Hay diferentes posiciones de reforma. Estados Unidos tienen una, Europa tiene otra, pero hay un consenso de que ya es hora de que ingresen como miembros permanentes otras regiones del mundo que no se sienten representadas. Más allá del veto, siempre se van a necesitar nueve votos. El tema del veto es tal vez el más difícil y es por eso que tiene que ser transversal. Lo que se está discutiendo ahora es eliminar la interpretación política en el Consejo. Vamos a las normas, vamos a discutir casos y tratar de legalizar un poco las discusiones en el Consejo para que sea un poco más riguroso en la interpretación. Varios países están sumando al llamado de que llegó la hora de revisar el sistema. Nadie está pensando en eliminarlo, salirse de Naciones Unidas es salirse del cuarto donde se decide el destino de la humanidad. Eso no parece muy viable para ningún país, pero hay una mejor forma de hacer que los problemas los solucionemos.
¿Cuál va a ser la posición sobre el regreso de la democracia a Venezuela en la ONU y en el Consejo de Seguridad?
Ese es un tema muy dinámico. La posición del presidente se ha mantenido y ha sido muy clara. El gobierno nacional se pronunciará en su momento sobre esa situación, pero es una situación dinámica que está en pleno progreso.
¿Y respecto al reconocimiento del Estado palestino?
Lo determinante ahí es lo que ya ha dicho el gobierno, el presidente y el canciller. El gobierno ha restablecido claramente las relaciones con el Estado de Israel. Es un restablecimiento total, es un cambio respecto de la administración anterior. Obviamente continuamos observando la situación en Medio Oriente y hay una preocupación sobre la crisis humanitaria y eso es entendible. El presidente es quien finalmente va a precisar la percepción de Colombia porque el caso de Palestina es un caso que está pendiente dentro del Consejo de Seguridad.
Usted habló sobre el régimen de verificación sobre Irán. El gobierno anunció la ruptura de relaciones con este país. En el Consejo de Seguridad, ¿cuáles van a ser las posiciones? ¿Un aumento de sanciones contra Irán? ¿Cuáles son los riesgos detrás de esta República Islámica?
Encontramos un una tendencia que en materia de seguridad nacional para Colombia que es muy preocupante. Y el otro tema grande en Irán, que es tal vez el más grave y más serio, es la proliferación nuclear, que fue lo que discutimos en el Consejo de Seguridad. Hay una discusión sobre si el régimen de sanciones se aplica o no, pero recuerde usted que Irán firmó un tratado internacional en 1971 y está violando realmente los límites de producción de uranio. Ya estamos en unos niveles que pasan el 50 por ciento y también existe el problema de no poder estar monitoreando por la situación y el conflicto que hay. El Consejo de Seguridad puede parecer que no es efectivo en algunos casos, pero esas sanciones las colocó el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, seis de ellas, y otras las hizo validando otras que se habían hecho de manera bilateral y multilateral. Para el Consejo, y esa fue la interpretación de Colombia con otros once miembros, era claro que el régimen de sanciones sigue vigente y que ese régimen no depende de que, como lo hacía la interpretación del Estado ruso, de que algún mecanismo de alguna de las resoluciones hubiera fallado.
Uno de los temas más importantes que va a manejar usted es del acuerdo de paz. El canciller Bula dijo que el gobierno tiene la intención de remoldearlo. ¿Qué significa eso y qué discusiones quieren llevar al Consejo de Seguridad?
El canciller Omar Bula y el embajador de Colombia ante la ONU, Mauricio Gaona Foto:@CancilleriaCol/X
El gobierno colombiano está revisando lo que funciona y lo que no funciona, pero con data. Es decir, dejaron de reportar muchas cosas directas e indirectas del proceso de paz. Nada más el volumen de producción de la cocaína se reportó hasta el 2023. Hay carteles de la droga que se beneficiaron de una aplicación incorrecta del proceso y también de unas condiciones que no respondían a los temas de seguridad nacional del país. Este es un gobierno de leyes, que va a aplicar la Constitución, respeta el derecho internacional, pero también quiere ser claro en que el proceso de paz debe funcionar, es para los colombianos y no para quienes encuentran en él una idea romántica de paz que realmente no refleja los miles de muertos, el número de organizaciones criminales que hoy tiene Colombia, el volumen de cocaína más alto de la historia que produce Colombia y del planeta. Entonces, realmente merece ser revisado.
Pero en la ONU hay una percepción de que ese proceso de paz fue ejemplar en el mundo…
Hay una percepción de impunidad en Colombia. En las sentencias, en el trato a los criminales y en el trato diferencial a las víctimas. Esa combinación de elementos constitucionales, internacionales y políticos habilitan a cualquier Estado a revisar. Este es un gobierno serio, no es que quiera evadir compromisos internacionales, pero tiene todo el derecho constitucional e internacional para revisar lo que está pasando en Colombia.
¿Está garantizado el apoyo de Colombia a la continuidad del mandato de la Misión de Verificación de la ONU?
El gobierno no ha tenido ninguna posición radical en ese sentido. Parte de la revisión en este momento es ver qué funciona y qué no funciona. No es un tema contra las Naciones Unidas, sino un tema sobre cómo parte de muchas personas de Naciones Unidas hacían una descripción del proceso de paz. El gobierno cree que esa descripción no es correcta. Creo que los comunicados y las expresiones del presidente de la República hablan por sí solos. Yo no tengo que interpretarlos. En lo personal la idea es articular esas diferencias que hay entre lo que ellos percibían y lo que resultó siendo.
Lo sacamos un momento de la ONU. ¿Colombia comparte los cuestionamientos de Estados Unidos y otras potencias a la Corte Penal Internacional?
Colombia está revisando ese tema, no solo Colombia, varios países. Yo he hablado con embajadores de varios países. La crítica, usted la puede denominar más, es las tendencias ideológicas de la Corte. Entonces sí preocupa, como me preocuparía también en Colombia, naturalmente, que las Cortes tengan una ideología determinada Y que de nuevo se haga una interpretación política del derecho.
¿Por último, cuál es la posición frente a la gobernanza de la inteligencia artificial?
Ese es un tema transversal, va a cambiar las economías de las naciones, las culturas y en gran medida las interrelaciones personales. En el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se presentaron casos muy preocupantes. Agentes de inteligencia artificial ya están encontrando rutas para no seguir las instrucciones que le dan los humanos. Mi recomendación al Consejo fue muy simple: tenemos regulaciones para un cepillo de dientes, para que un neumático no se estalle, para los carros, lo tuvimos para las armas nucleares. ¿Por qué cuando se trata de la tecnología más difícil de entender no vamos a ni siquiera establecer algunos controles mínimos para asegurarnos que la vida humana se preserve?.
JHON TORRES Y JUAN PABLO PENAGOS
Editor País y redactor Política











