José Luis Calama, juez de la Audiencia Nacional, rechazó la petición del expresidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero de suspender el interrogatorio previsto sobre las joyas valoradas en 1,3 millones de euros que fueron halladas en una caja fuerte dentro de su oficina.
El exlíder socialista comparecerá para responder por su imputación en el caso Plus Ultra, y también por la tenencia de estos objetos de valor. Las joyas son investigadas en una pieza separada de la causa principal por presuntos delitos de fraude fiscal y contrabando. El juez determinó que ambas declaraciones se efectúen en las mismas fechas ya programadas.
La representación legal de Rodríguez Zapatero solicitó este lunes suspender su declaración en lo referido a este caso alegando la “inminencia del acto” y el «brevísimo» lapso de tiempo transcurrido entre la apertura de la pieza separada y la citación como investigado.
Sin embargo, el magistrado desestimó el recurso al considerar que la citación no supone una «merma real» en el derecho de defensa del expresidente.
Calama argumentó que los hechos analizados son los mismos que constan en la causa principal. De igual forma, aclaró que la línea de investigación sobre las joyas no introduce elementos nuevos ni sorpresivos que exijan tiempo adicional de preparación.
Detalló que la intervención de los bienes ocurrió durante el registro de la oficina de Zapatero, por lo que las actuaciones ya eran plenamente accesibles para sus abogados. Asimismo, el juez puntualizó que la apertura de la pieza separada responde únicamente a una necesidad de ordenación procesal ante la eventual relevancia tributaria de los hechos.
Finalmente, el juez señaló que la defensa no concretó qué información relevante desconoce para ejercer el derecho a la defensa de manera adecuada. Por tales motivos, el juzgado mantuvo las comparecencias sobre las dos causas en el mismo día bajo criterios de coherencia y economía procesal.
Casi ochenta piezas de joyería en su caja fuerte
Rodríguez Zapatero guardaba casi ochenta piezas de joyería en su caja fuerte, algunas de oro, zafiros o rubíes que juntas alcanzan un valor de 1.323.915 euros, según la valoración hecha por la joyería Ansorena, en colaboración con el Instituto Gemológico Español, encargado de analizar rubíes, esmeraldas y zafiros.
La pieza de mayor valor incautada es un collar de 278.000 euros, de oro blanco de 18 kilates, que pesa 82 gramos, tiene dos esmeraldas naturales originales de Zambia y está cuajado de diamantes, según señala el informe de Ansorena aportado a la causa, al que ha tenido acceso EFE.

También es de oro blanco otro collar con un valor de 220.000 euros, que tiene trece zafiros originales de Tailandia, junto a diamantes que forman «un delicado diseño vegetal calado», según indica esta joyería, que desde su apertura en el siglo XIX ha surtido a la casa real española.
Cinco rubíes en cascada tiene otro collar de diamantes valorado en 155.000 euros, una pulsera de oro blanco con tres esmeraldas y diamantes vale 95.000 euros, mientras que una sortija tipo cocktail con una esmeralda central de Zambia y diamantes asciende a 85.000 euros y 80.000 euros es el valor de otra pulsera más de oro blanco con zafiros y diamantes.
Pendientes largos de oro y esmeraldas, otros de zafiros y diamantes y un tercer conjunto con rubíes completan, con valores de 80.000, 70.000 y 60.000 euros, respectivamente, el plantel de las joyas y piedras preciosas de mayor valor.

En la caja fuerte también había piezas con un valor mucho menor, como un collar de aventurina verde de 4.000 euros o una cruz de la Sagrada Familia de plata que vale 50 euros, perlas de imitación, sin valor alguno, y otras reales, como una procedente de Australia, elemento central de una sortija de oro blanco cuyo valor es de 6.000 euros.
En cuanto a los relojes incautados, hay uno de señora de oro, de Pierre Balmain, valorado en 6.000 euros, otro de Omega de 3.000 o uno de bolsillo tasado en 3.000 euros, mientras que otros se mueven en una horquilla de 150 a 50 euros.







