El equipo WLTR completó una semana de demostraciones cerca de París con una productividad equivalente a varios trabajadores, aunque las pruebas se realizaron en una plataforma experimental y no en una obra real (video red social X)
Francia probó por primera vez un robot albañil capaz de levantar hasta 60 m² de pared por día durante una semana de demostraciones en la localidad Chilly-Mazarin, al sur de París. El dispositivo, conocido como WLTR, operó en una plataforma de experimentación y no en un sitio de construcción real, pero dejó en evidencia su potencial para transformar la industria.
Según informó Le Parisien, el ensayo tuvo lugar en Scale One, una instalación de innovación de 2.500 m² ubicada en el departamento de Essonne e inaugurada por la empresa francesa Bouygues Construction en octubre de este año. El espacio, concebido en el marco del programa gubernamental Francia 2030, fue diseñado para reproducir las condiciones reales de un sitio de obra y validar tecnologías antes de desplegarlas en campo.
Además de robótica, allí se prueban impresoras de hormigón 3D, sistemas de revestimiento fotovoltaico y soluciones de gestión de residuos basadas en inteligencia artificial.

El WLTR —pronunciado “Walter”, en referencia a las palabras wall (muro) y tr (tierra)— no es un prototipo en fase inicial. Fue desarrollado desde 2021 por KM Robotics y Wienerberger, grupo austriaco de materiales de construcción, a través de su rama tecnológica GreenBuild. Antes de cruzar la frontera francesa, ya se empleó en más de 100 proyectos en la República Checa, Austria, Eslovaquia, Polonia, Hungría y el Reino Unido.
De acuerdo con datos de Wienerberger, hay actualmente 12 unidades activas en distintos países europeos y el sistema acumula más de 55.000 m² de albañilería ejecutada. La tecnología emplea ladrillos especiales denominados Robot Ready, fabricados en siete países del continente y disponibles en espesores de pared de entre 19 y 30 centímetros.
El dispositivo se orienta con láser, detecta defectos en los materiales y trabaja sin andamios

El WLTR consiste en un brazo robótico de grandes dimensiones montado sobre una base móvil. Para funcionar, un operador le transfiere un plano digital: a partir de ese modelo, el equipo determina la posición de cada ladrillo y las dimensiones del muro a construir. Se orienta mediante láser y sensores, e identifica defectos en los materiales antes de colocarlos.
La precisión de colocación se sitúa en el rango milimétrico, por encima de las tolerancias habituales del trabajo manual. En condiciones normales alcanza entre 5 y 6 m² de pared por hora, con picos de hasta 10 m²/h, un rendimiento equivalente al de varios albañiles trabajando en simultáneo. El prototipo opera hasta una altura de 3,5 metros sin andamios y usa espuma adhesiva seca en lugar de mortero tradicional.

Las demostraciones convocaron a profesionales del sector interesados en evaluar la tecnología en condiciones próximas a las reales, según Le Parisien. El modelo comercial funciona como un servicio de alquiler: las empresas contratan el equipo junto con un operador especializado y pagan según el volumen de albañilería ejecutada. Con ese esquema, el costo se equipara al de la mano de obra humana, pero con tiempos de ejecución menores y una precisión que el trabajo manual difícilmente iguala.
Bouygues estima que el WLTR llegará a sus primeras obras reales en Francia a principios de 2027. Cabe mencionar que, el sector enfrenta una escasez sostenida de trabajadores calificados, una presión que convierte a la automatización en una alternativa cada vez más demandada.
Otro robot de albañilería, el Hadrian X de origen australiano, ya opera en Australia, Estados Unidos y México, aunque el Walter es el primero de este tipo en ser probado en territorio francés.














