Osmani Rosales Núñez, trabajador de la Empresa Eléctrica de Cárdenas, falleció este sábado tras sufrir una descarga eléctrica mientras realizaba labores en la zona de Tenería entre Neptuno y Ceres, en la ciudad de Cárdenas, en la provincia de Matanzas.
De acuerdo con la información del periodista Christian Arbolaez en su perfil de Facebook, las primeras noticias indicaban que Osmani había sido trasladado con vida al Policlínico Moncada y luego remitido al hospital, donde los médicos intentaron reanimarlo sin éxito.
Tenía 39 años, los acababa de cumplir, y residía en Cristina y Portilla, en la propia ciudad de Cárdenas.
Una persona que estuvo presente en el hospital describió en los comentarios la gravedad de las lesiones: "Lo vi cuando llegó, hicieron todo lo que pudieron por reanimarlo, pero en verdad sabía que era difícil, estaba todo quemado", detalló.
Como resumió el propio Arboláez al dar la noticia, "detrás de cada apagón, de cada avería y de cada cable caído, hay hombres que salen a trabajar en condiciones difíciles para intentar devolver la poca electricidad a los hogares. Este sábado, uno de ellos no pudo regresar a casa".
La noticia generó una ola de condolencias y también de indignación en redes sociales, donde vecinos y compañeros de trabajo lo recordaron como un hombre dedicado y de buen carácter.
"Excelente trabajador, magnífico ser humano, es muy lamentable lo sucedido", escribió una persona cercana al fallecido.
Otros comentarios apuntaron directamente a las condiciones en que trabajan estos operarios. "Situaciones como esta deberían evitarse. Trabajan con pocos materiales de protección física y además con demasiado riesgo, una condición en el horario de los apagones, y mira cómo termina la vida de este muchacho que de seguro dejó una familia destrozada", expuso un forista.
La muerte de Osmani ocurre en medio de una crisis energética que en Cárdenas ha derivado en protestas ciudadanas por cortes de más de 26 horas, mientras en Matanzas los apagones han llegado a superar las 67 horas consecutivas sin electricidad.
Ese mismo sábado, la Unión Eléctrica reportó una disponibilidad de apenas 1,200 MW frente a una demanda de 2,580 MW, con un déficit proyectado de 1,780 MW para la hora pico.
Son precisamente los linieros quienes salen a reparar averías bajo esa presión extrema, con infraestructura deteriorada y escasos equipos de protección.
El caso no es aislado. En septiembre de 2025, un trabajador murió electrocutado en Bauta, Artemisa, y ese mismo mes un liniero fue gravemente electrocutado en el capitalino municipio de San Miguel del Padrón, donde los vecinos tuvieron que rescatarlo ante la ausencia de bomberos.
En febrero de 2026, un electricista resultó herido con quemaduras en la Subestación Habana 220 kV, y desde 2022 se han documentado al menos seis muertes de linieros en distintas provincias del país.
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