Foto: Empresa Eléctrica Ciego de Ávila.
En la madrugada del 20 de mayo de 2026, el personal de seguridad del parque solar fotovoltaico (PSFV) Las Nereidas, en Ciego de Ávila, frustró una tentativa de robo que pudo haber causado graves perjuicios al sistema electroenergético provincial.
Gracias a la rápida intervención de los custodios, dos intrusos fueron detectados cuando intentaban desmontar módulos fotovoltaicos en el área suroeste de la instalación, tras lo cual estos huyeron ante la inminente captura.
De haberse consumado el sabotaje, las consecuencias habrían sido severas. La sustracción de al menos dos paneles fotovoltaicos –cada uno con un costo de miles de dólares en el mercado internacional– no solo causaría una pérdida material significativa para la Empresa Eléctrica Ciego de Ávila, sino que afectaría la capacidad de generación del parque.
En un contexto de alta demanda energética, la disminución de la producción limpia obligaría a recurrir a fuentes más costosas y contaminantes, incrementando las interrupciones del servicio y el déficit en la red.
Además, el daño colateral a las estructuras de soporte, el cableado o el sistema de conexión podría dejar inoperantes otros paneles, elevando el costo de reparación y el tiempo de inactividad.
Este incidente evidencia la importancia estratégica de proteger las fuentes renovables, cada vez más vitales para la matriz energética nacional.
La combinación de vigilancia humana eficaz (a pesar de las extensas distancias entre posiciones) y medidas técnicas innovadoras como la aplicación de soldadura en frío A+B para fijar los paneles a sus marcos, demuestra que la prevención activa es la principal barrera contra este tipo de sabotaje.
Las acciones posteriores, incluyendo el pacto con la Policía Nacional Revolucionaria para patrullajes nocturnos y el refuerzo del cercado perimetral, consolidan un enfoque integral que debe extenderse a todos los parques solares del país.
La neutralización de este robo no solo evitó pérdidas económicas y operativas inmediatas, sino que reafirmó que la alerta temprana, la cooperación interinstitucional y el endurecimiento físico de los activos son imprescindibles para salvaguardar la transición energética cubana frente a amenazas deliberadas.
(Tomado de Invasor)


