El beisbol de Grandes Ligas quedó sorprendido por uno de los casos más insólitos de fraude de identidad en el mercado internacional. MLB suspendió al prospecto dominicano Daury David Severino Damaso, quien se hacía llamar David Severino y había conseguido un preacuerdo de 2.8 millones de dólares con los Guardianes de Cleveland.
La investigación reveló que el jugador y su entorno construyeron una identidad diferente para hacerlo pasar por una persona más joven. Según el reporte de ESPN, Severino nació el 2 de abril de 2010 y tiene 16 años, pero era presentado ante los equipos como un jugador nacido el 20 de diciembre de 2011, con una edad cercana a los 14 años.
Lo más sorprendente del caso es la magnitud del engaño. En 2023, el entonces entrenador Francisco Nieves habría creado la identidad de David Severino Damaso, supuestamente como un hermano menor de Daury. Para respaldar esa versión se habrían presentado un registro de nacimiento tardío, documentos médicos y expedientes escolares falsificados.
Pero la trama fue todavía más lejos. Dos años después se presentó un certificado de defunción falso que señalaba que Daury había muerto en 2012, cuando apenas tenía dos años. Para hacer más creíble la historia, también se habría colocado una lápida con su nombre en un cementerio de La Romana, República Dominicana.
La maniobra tenía un objetivo evidente: hacer que el jugador pareciera más joven y, por lo tanto, aumentar su valor dentro del mercado internacional. Los Guardianes creían haber encontrado a un infielder ambidiestro de apenas 13 o 14 años y acordaron un precontrato de 2.8 millones de dólares, que estaba previsto para hacerse oficial en 2029, cuando supuestamente alcanzaría la edad requerida para firmar.
El problema comenzó a hacerse evidente cuando algunos evaluadores empezaron a cuestionar la edad del pelotero. Su apariencia física y su desarrollo no parecían corresponder con la edad declarada. Además, su dominio frente a jugadores de 12 y 13 años levantó sospechas, ya que en realidad debía competir contra peloteros de 16 y 17 años. Un scout citado por ESPN consideró que, enfrentándose a jugadores de su verdadera categoría, su desempeño habría sido mucho menos destacado.
¿NACIDOS PARA ENGAÑAR?
El caso también afectó a John Pereyra, entrenador que trabajó con Severino y que aseguró no conocer la verdadera identidad del jugador. Pereyra incluso habría pagado 20 mil dólares por los derechos del prospecto, confiando en la documentación que le fue presentada.
La historia pone nuevamente bajo la lupa el sistema de reclutamiento internacional de MLB, particularmente en República Dominicana. Durante años, las organizaciones han intentado asegurar el talento de jóvenes prospectos a edades cada vez más tempranas, mientras entrenadores y representantes buscan posicionar a los jugadores para obtener contratos millonarios. La presión económica puede convertirse en un incentivo para recurrir a la falsificación de documentos y la manipulación de edades.
En el caso de Severino, las consecuencias ya comenzaron. MLB lo suspendió y retrasó su ingreso al mercado internacional de agentes libres. Por su edad real, habría podido formar parte de la clase de firmas de 2027, pero la sanción lo obligará a esperar hasta 2028 para intentar conseguir un contrato profesional.
El acuerdo con Cleveland quedó cancelado y los Guardianes no serán sancionados por MLB, debido a que la organización nunca llegó a formalizar la contratación del jugador. La franquicia había creído que estaba asegurando a un adolescente mucho más joven de lo que realmente era.
Ahora, el futuro de Severino es incierto. El jugador permanece en la academia de Pereyra, mientras su entrenador intenta recuperar la inversión realizada en su desarrollo. Aunque inicialmente estaba considerado como un prospecto con potencial para recibir un bono millonario, un scout citado por ESPN estimó que, si logra firmar después de cumplir la suspensión, su contrato podría rondar apenas los 10 mil dólares.
Más allá de la insólita historia de una identidad falsa y una tumba ficticia, el caso expone un problema mayor dentro del beisbol internacional. La carrera por descubrir y asegurar a las futuras estrellas desde edades cada vez más tempranas puede generar incentivos perversos, especialmente en comunidades donde un contrato de Grandes Ligas representa la posibilidad de cambiar por completo la situación económica de una familia.
El caso de David Severino se convirtió así en una de las historias más sorprendentes del mercado internacional de MLB: un preacuerdo de 2.8 millones de dólares, una identidad inventada, documentos falsificados y hasta una muerte ficticia terminaron derrumbando la carrera de uno de los prospectos que estaba llamado a convertirse en una de las grandes apuestas de Cleveland.










