El expresidente de Ecuador Lenin Moreno, que dirigió el país de 2017 a 2021, fue declarado culpable por un tribunal de Quito por el delito de cohecho, dentro de una trama de corrupción relacionada con la construcción de Coca Codo Sinclair, la mayor hidroeléctrica del país. La sentencia se leyó este viernes 28 de agosto, cuando el tribunal ha detallado los elementos que sustentan su decisión. Tras declararlo culpable, los jueces han decidido condenarlo a cinco años de prisión. La Fiscalía pedía seis años y seis meses.
La causa gira en torno a una red que, según la acusación de la Fiscalía y lo expuesto durante el juicio, operó entre 2009 y 2018 y utilizó empresas y 20 personas procesadas para canalizar pagos vinculados al contrato de construcción de la hidroeléctrica. El tribunal ha señalado durante la lectura de la sentencia que en la trama se movieron alrededor de 76 millones de dólares en sobornos. Esa cantidad equivale, según la Fiscalía, al 4% del valor del contrato suscrito con Sinohydro, la empresa china que se adjudicó la construcción de la obra.
Según el Tribunal, Moreno utilizó su posición cuando era vicepresidente del país (2007-2013) para favorecer la red vinculada a Conto Patiño, empresario, lobista y amigo cercano del exmandatario. La sentencia reconstruye también el recorrido de los pagos: Sinohydro habría transferido el dinero a empresas vinculadas a Patiño, algunas constituidas en Panamá, desde donde se distribuyó mediante transferencias, cheques y otros mecanismos. Parte de esos recursos terminó, según el fallo, en manos de personas del entorno familiar de Moreno y de funcionarios que habrían intervenido en gestiones relacionadas con el contrato y el financiamiento de Coca Codo Sinclair.
Tras casi siete horas de lectura, el Tribunal comenzó a dar a conocer la sentencia individual de cada uno de los 20 procesados y declaró culpable al exgerente de Coca Codo Sinclair Luciano Cepeda Vasco como autor directo de cohecho pasivo. Según los magistrados, Cepeda recibió 175.000 dólares de Comercial Recorsa, una empresa vinculada a Conto Patiño, mediante un cheque y transferencias desde Panamá. Los pagos, señala la sentencia, no tuvieron un respaldo comercial o tributario legítimo y estuvieron relacionados con las funciones que ejerció en la adjudicación y ejecución del contrato con Sinohydro.
Una vez que conoció la sentencia, Moreno rechazó la decisión y dijo que para comprobar el delito de cohecho, es necesario que esté procesado un funcionario de alto rango en el Gobierno que haya estado a cargo del contrato con Sinohydro, “porque si no el cohecho se cae”, añadió. “No hay caso, no he recibido un solo centavo”, dijo en los exteriores del Palacio de Justicia y señaló al entonces ministro de Sectores Estratégicos, Jorge Glas. “El mismo Jorge Glas dijo que él desempolvó el proyecto y que llevó adelante todo el proyecto y que en el 2010 fue a obtener el financiamiento”, señaló Moreno. “Me pregunto dónde participé yo, en qué parte intervine yo… ¿Por ser amigos de la familia Patiño tenía yo que haber intervenido directamente en el tema?”, añadió.
Durante el juicio, que duró 31 días, declaró como testigo de la Fiscalía el exvicepresidente Jorge Glas, que entonces era ministro coordinador de los Sectores Estratégicos y actualmente cumple una condena en la cárcel de máxima seguridad. Glas relató que Moreno lo llamaba para preguntarle por el avance del proyecto y por su financiación, pese a que, según su testimonio, esos asuntos no estaban entre sus competencias.
“Yo recibía llamadas de Lenin Moreno preguntándome detalles de cómo avanzaba el proyecto, el financiamiento, cosa que me llamaba la atención porque no estaba dentro de sus competencias”, declaró Glas.
Según su relato, cuando Glas ya era vicepresidente, recibió otra llamada de Moreno desde Suiza. El entonces mandatario le pidió que recibiera a Xavier Macías Carmigniani, uno de los procesados en la causa. Macías, según Glas, le comunicó que, por decisión de Moreno, a partir de ese momento todos los asuntos relacionados con Sinohydro debían tratarse con él.
Los hechos investigados se remontan a 2009, cuando Moreno era vicepresidente de Rafael Correa. En aquel momento, la construcción de Coca Codo Sinclair estaba en manos del Gobierno de Correa y Sinohydro se encontraba en el centro del proceso para ejecutar el proyecto.
Coca Codo Sinclair es el proyecto hidroeléctrico más importante construido en Ecuador y una de las obras emblemas de la década de Gobierno de Rafael Correa. La obra comenzó a construirse en 2010 y fue inaugurada en 2016. Desde entonces ha sufrido problemas que han limitado su funcionamiento. Entre ellos están las fallas en los distribuidores de las turbinas y la erosión regresiva del río Coca, que amenaza con destruir las instalaciones.
Moreno fue vicepresidente de Correa durante dos periodos, entre 2007 y 2013, y llegó a la Presidencia en 2017 como candidato de Alianza PAIS, el movimiento político creado por su antecesor. Su llegada al poder estuvo marcada inicialmente por la continuidad del proyecto político de Correa. Pero, pocos meses después de asumir el cargo, ambos rompieron políticamente.
Moreno se distanció del expresidente, desmontó buena parte de su legado político y respaldó investigaciones judiciales contra antiguos funcionarios del correísmo. Esa ruptura convirtió a quien había sido uno de los hombres de confianza de Correa en uno de sus principales adversarios políticos, a quien lo consideran un traidor.










