El médico intensivista Leudis Alfonso Minguía denunció haber sido agredido físicamente mientras cumplía una guardia en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Julio Miguel Aristegui Villamil de Cárdenas, en la provincia de Matanzas, Cuba.
Según el testimonio del propio galeno y de personas que afirman haber presenciado los hechos, el incidente ocurrió cuando un hombre se presentó en el área de Terapia Intensiva preguntando por el médico y lo atacó en cuanto este salió a atenderlo.
Fotografías difundidas en redes sociales muestran hematomas en el área del ojo izquierdo, inflamación facial y heridas en el rostro del especialista, quien vestía su bata azul médica.
Varios trabajadores del hospital tuvieron que intervenir para separar al agresor y evitar que la situación continuara escalando.
El doctor Minguía asegura que el ataque estuvo motivado por comentarios que había hecho previamente sobre la situación del país durante una conversación con compañeros de trabajo.
Diversas fuentes señalan que el agresor sería esposo de una trabajadora del propio centro hospitalario y estaría vinculado a las fuerzas del orden cubanas.
Fuentes cercanas al caso también indican que, tras la agresión, se intentó presentar acusaciones contra el propio médico agredido, invirtiendo los roles de víctima y agresor.
Hasta el momento, la dirección del hospital ni las autoridades correspondientes han emitido ninguna versión oficial sobre el incidente.
La denuncia fue publicada en el grupo de Facebook «Cardenenses» y generó una amplia reacción de indignación en la comunidad, con cientos de personas que describieron al médico como un excelente profesional y ser humano.
Entre los comentarios, vecinos, pacientes y colegas exigieron justicia y señalaron el hecho como un acto de represión política. «Esto es un acto de cobardía. El nivel de obsesión por no poder demostrar que todo lo que se dice es mentira lleva a querer silenciar mediante agresiones», escribió uno de los usuarios.
Otros comentarios apuntaron directamente a una acción coordinada: «Eso fue ordenado. El agresor no tuvo valor para enfrentarlo de igual a igual».
Varios usuarios recordaron que el médico había atendido a familiares suyos con dedicación y entrega, mientras que otros advirtieron sobre las consecuencias para el sistema de salud: «Por eso cada día quedarán menos profesionales».
El caso se enmarca en un patrón documentado de represalias contra trabajadores cubanos que expresan opiniones críticas al régimen. En julio de 2025, el Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa (ICLEP) registró un récord de 203 violaciones a la libertad de expresión en un solo mes, incluyendo 92 detenciones arbitrarias y 80 amenazas o agresiones psicológicas atribuidas a la Seguridad del Estado.
Cárdenas ha registrado en los últimos meses varios hechos que reflejan el deterioro del orden social en la localidad. En abril, la muerte de una enfermera en la ciudad generó conmoción entre la comunidad, y en febrero un jubilado ciego falleció tras ser asaltado en una cola de banco.
El sistema de salud cubano atraviesa además una crisis severa marcada por escasez de medicamentos, sobrecarga laboral e impagos salariales, en la que los trabajadores operan bajo presión extrema. Como resumió un comentarista: «¿Agredir al personal médico es la solución a la crisis de Cuba? Esto solo demuestra la decadencia del sistema».
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Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.







