
Con el 100% de las mesas instaladas en el exterior e informadas por la Registraduría Nacional del Estado Civil, Abelardo de la Espriella y José Manuel Restrepo fueron elegidos presidente y vicepresidente de Colombia para el periodo 2026-2030, tras imponerse en la segunda vuelta ante Iván Cepeda y Aida Quilcué.
Según los reportes de la entidad electoral, 614.095 ciudadanos ejercieron su derecho al voto en los consulados y embajadas de Colombia en el mundo, de 1.414.661 personas que se encontraban habilitadas para la jornada democrática. Esto dejó una participación de 43,40% y una abstención de 56,60%.
Del total de sufragios, 613.049 fueron válidos, equivalentes al 99,82%; hubo 902 votos nulos, 144 no marcados y 8.960 votos en blanco. El resultado consolidado del exterior dejó a De la Espriella con 286.228 votos frente a 120.615 de la fórmula de Cepeda.

El desagregado geográfico presentado por la Registraduría indica que Abelardo de la Espriella logró imponerse en 35 países, entre los que se destacan Estados Unidos, México, Canadá, Chile, Reino Unido, Japón, China, Sudáfrica y buena parte de América Latina, el Caribe y Asia.
Mientras que Iván Cepeda obtuvo la mayoría de votos en 32 países, entre los que figuran Alemania, Argentina, España, Francia, Italia, Brasil, Australia y varios más de Europa, África, Asia y Oceanía.
En ese sentido, Infobae Colombia consultó con expertos en la que identificaron los factores con los que las votaciones en el exterior influyó en la victoria del líder del movimiento Defensores de la Patria.
Germán González, analista político, detalló que la diferencia entre la primera y la segunda vuelta presidencial favoreció notablemente a la campaña de Abelardo de las Espriella.
“Desde la primera vuelta los consulados le dieron una ventaja holgada de 319.988 votos (54,36%), frente a los 167.526 (28,46%) de Iván Cepeda. Para la segunda vuelta esa ventaja se mantuvo y se amplió ligeramente (…) se puede decir que en el exterior, por cada tres votos depositados en las urnas en la segunda vuelta, dos fueron para De la Espriella y uno para Cepeda”, explicó el experto a este medio de comunicación.
Así mismo, González sostuvo que los colombianos en el extranjero dividieron sus apoyos según el perfil migratorio, es decir, las motivaciones de las personas para migrar y el contexto político del país de acogida.
“De la Espriella consolida su apoyo en naciones con sociedades de fuerte arraigo conservador y rechazo a modelos de izquierda de la región como Estados Unidos donde rozó la unanimidad al pasar del 72.16% en mayo a un aplastante 80.57% en junio”, comentó.
También indicó que, en países con tendencia progresista como México y Venezuela, ocurrió un fenómeno similar. “En Venezuela también pasó similar, aplanó con el 79,67% de la votación, casi 20.000 votos. Y en México obtuvo casi el 67% de los votos, es decir, 8.668 votos”, recalcó.
Otro factor destacado por el analista fue la inclusión total de los votantes de la senadora Paloma Valencia hacia la campaña de Abelardo de la Espriella.
“En el exterior, el trasvase de los votos de Paloma Valencia hacia De la Espriella fue prácticamente del 100% en términos agregados, anulando el impacto del crecimiento de Cepeda con los votos de Fajardo y Claudia López”, resaltó.

Por su parte, Juan Falkonerth, analista internacional y consultor político, enfatizó en que Abelardo de la Espriella acogió a la ciudadanía residente en naciones que, en sus palabras, no solo cuentan con mayor censo electoral sino que recogen el descontento con la administración de Gustavo Petro.
“Los colombianos residentes en otros países depositaron su voto en gran medida a su favor, especialmente en América Latina, Centroamérica y Estados Unidos, donde se vive de forma más cercana la problemática del gobierno de Gustavo Petro y se percibe con mayor crudeza el retroceso del país”, manifestó.
También remarcó la reducción del abstencionismo de los connacionales que, para él, influyó en la elección de De la Espriella sobre Cepeda.
“Este comportamiento del electorado se explica principalmente por el deseo de rechazar y castigar el continuismo del presidente Gustavo Petro, encarnado en la candidatura de Iván Cepeda. Se trata de un rechazo que refleja el fracaso de las izquierdas progresistas en la región, la fuerte influencia de Estados Unidos y la necesidad de que Colombia vuelva a integrarse plenamente en los procesos regionales y globales”, expresó.
En el caso del candidato del Pacto Histórico, Germán González mencionó que, aunque mantuvo su votación en países con un perfil migratorio más joven, esas naciones no cuentan con mayor censo electoral donde De la Espriella obtuvo mayorías.
“Cepeda resistió y creció en países que tienen un perfil migratorio más joven y de corte más progresista, pero no le bastó porque estos consulados no aportan el mismo censo electoral que otros países con mayor diáspora como Estados Unidos (…) Logró dar la vuelta al tablero en Alemania, donde pasó de tener minoría a ganar con un abrumador 65.03%, pero eso representaba solo 7.900 votos, una tendencia de éxito que repitió en Francia”, precisó el analista a Infobae Colombia.
A su vez, mencionó que este fenómeno ocurrió en Argentina y en España pero que, para el experto, no son suficientes para revertir los resultados electorales.
“A pesar de ganar en plazas de opinión e intelectuales en Europa como Alemania, Francia con 61.9%, Suecia con 63.5%, Cepeda no logró la masa crítica necesaria porque perdió por goleada en los consulados de alta densidad migratoria como EE. UU., Venezuela y Panamá”, recalcó.

Entre tanto, Juan Falkonerth aseguró que la inclusión del presidente Gustavo Petro en la campaña de Iván Cepeda fue una de las razones del bajo crecimiento del electorado a su favor.
“La ideologización de las relaciones internacionales por parte del actual gobierno ha causado un daño significativo al rol tradicional del país en el escenario mundial”, detalló.
Por último, el analista político enfatizó en que, más allá de unas elecciones presidenciales, fueron unos comicios atípicos que, en su visión, definió el modelo de país para los siguientes cuatro años.
“Estas fueron elecciones atípicas: más allá de elegir presidente, se decidió entre dos modelos de país y se puso en juego la defensa de la democracia. Hoy, las instituciones y los procesos democráticos han prevalecido, y Colombia regresa al ruedo de la dignidad presidencial”, concluyó.







