En medio de las reacciones suscitadas por la reciente revocatoria de visas estadounidenses a la senadora Martha Peralta y al empresario Euclides Torres, surge una figura que ha tomado la bandera de este tipo de acciones: el vicesecretario de Estado de EE. UU., Christopher Landau. El funcionario, quien adoptó en sus redes sociales el apodo de ‘el Quitavisas’, difunde en sus plataformas las decisiones de revocaciones de este documento y en muchas ocasiones explica los motivos detrás de la decisión.
Por cuenta de esto, el abogado de carrera y diplomático se ha convertido en una de las figuras más reconocidas de la administración del presidente Donald Trump.
LEA TAMBIÉN

Y, si bien la revocatoria de las visas de Peralta Epieyú y Torres Romero fue anunciada en un comunicado del Departamento de Estado y no directamente por Landau, el reciente episodio, que también involucró a una veintena de jueces, políticos, fiscales y altos funcionarios de Perú, Ecuador y Bolivia (así como sus familiares), tiene una relación directa con el funcionario estadounidense para el caso colombiano.
Christopher Landau en el homenaje a Miguel Uribe Turbay, en Bogotá. Foto:Milton Díaz
Se trata de una serie de nombres que difundió el presidente Abelardo de la Espriella en la campaña que lo llevó a la presidencia. Durante una transmisión en vivo, el entonces candidato se dirigió directamente a Landau y dio una serie de nombres de reconocidas figuras colombianas, entre políticos y empresarios, a los que Washington debería —según De la Espriella— “tener en el radar”. Y ahora, tras su victoria electoral y con casi dos meses como mandatario, dos de los más de 30 nombres que entregó fueron sancionados por Estados Unidos.
Más allá de esa conexión, la figura de Landau ha cobrado protagonismo desde que fue designado en 2025 como el segundo al mando de la diplomacia estadounidense, después del secretario Marco Rubio. Desde marzo de ese año, cuando asumió el cargo, Landau lidera responsabilidades que incluyen el control migratorio, la competencia regional de Washington frente a países como China y la seguridad hemisférica.
Christopher Landau, subsecretario de Estado. Foto:EFE
Una figura de confianza
Landau es graduado de Harvard College y de la Facultad de Derecho de Harvard. Antes de laborar en el gobierno estadounidense trabajó durante más de tres décadas como abogado privado. Su práctica jurídica se centró en litigios de apelaciones; también trabajó como asistente legal en dos ocasiones en la Corte Suprema de ese país.
Pero su participación en el gobierno de Donald Trump se remonta más atrás de su actual puesto. El hoy vicesecretario trabajó en la primera presidencia de Trump como embajador de Estados Unidos en México, de 2019 a 2021. Desde esta oficina, el diplomático “fomentó una cooperación bilateral sin precedentes”, según reseña el Departamento de Estado, e impulsó una serie de políticas que dieron como resultado la ratificación y entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC) y otras políticas como la protección del comercio fronterizo y las cadenas de suministro regionales durante la pandemia.
LEA TAMBIÉN

This is Viviana Marín, a political activist from Colombia 🇨🇴. Shortly after @ABDELAESPRIELLA was elected President last June, she publicly exhorted the Colombian people to take to the streets to make the country “unlivable” under the new government. While she is certainly… pic.twitter.com/ZdlZiQEPmN
— Christopher Landau (@DeputySecState) August 25, 2026
Después, con el regreso de Trump, Landau fue elegido por el presidente para ser el segundo al mando del Departamento de Estado, lo que demuestra la cercanía del funcionario con el círculo interno del gobierno.
Las raíces de Landau en Colombia
Además, el funcionario, que nació en España y es hijo del exdiplomático estadounidense George Landau, tiene profundas raíces en América Latina y, en especial, Colombia.
Durante su niñez, Landau vivió en varios países de la región, pues su padre trabajó en las misiones diplomáticas de EE. UU. en Paraguay, Chile y Venezuela, además de la de España. Sin embargo, la conexión con Colombia proviene de sus abuelos paternos, Jakob y Jeanette Landau, quienes llegaron al país con la ayuda de George en 1939 desde Austria, tras escapar del régimen nazi.
Las tumbas de Jeanette Landau y Jakob A. Landau en el Cementerio Hebreo del Sur, en Bogotá. Foto:De la cuenta de x @ChrisLandauUSa
El papá de Christopher, que llegó a Colombia a los 18 años, permaneció poco en el país y se vinculó al Ejército de EE. UU. para finalmente dedicarse a la vida diplomática, mientras que sus abuelos rehicieron su vida en el país. Hoy, sus tumbas reposan en Bogotá, en el Cementerio Hebreo del Sur.
LEA TAMBIÉN

El rol de Landau como ‘el Quitavisas’
Y es con esa conexión con Colombia y Latinoamérica que el hoy subsecretario de Estado ha liderado una campaña para revocar la visa estadounidense e incluso vetar el ingreso al país a toda clase de figuras, desde funcionarios investigados por corrupción, acusados de incitar o promover violencia en sus países o en Estados Unidos, y hasta personas críticas de la administración republicana.
Además de los casos recientes de Martha Peralta y Euclides Torres, Landau ha anunciado personalmente la remoción de visas de otras figuras nacionales como el influencer Beto Coral, a quien acusó de “abusar del sistema” al presentar una “solicitud de asilo falsa” y de exceder el tiempo de estancia que tenía permitido con su visa de turismo.
People in the US and all over the world are fed up with bogus asylum claims. Asylum isn’t supposed to be a loophole to circumvent immigration laws; rather, it’s supposed to provide a narrow safe harbor for persons persecuted because of their “race, religion, nationality,… pic.twitter.com/fNHbj1SsIX
— Christopher Landau (@DeputySecState) August 24, 2026
“Mientras solicitaba asilo en nuestro país desde Colombia, acusaba a nuestro gobierno de poner a la gente en campos de concentración y de servir al gobierno de extrema izquierda de Colombia”, afirmó Landau en un mensaje en X el 24 de agosto.
También revocó la visa de la activista política Viviana Marín, pero esta vez no fue por motivos que estuvieran vinculados a la seguridad nacional estadounidense, sino porque se divulgó un video en el que Marín llamaba a hacer “inhabitable” Colombia tras la victoria de Abelardo de la Espriella en las presidenciales.
“Si bien ciertamente tiene derecho a sus opiniones políticas, no tiene derecho a ingresar a EE. UU. No damos la bienvenida a quienes persiguen la oposición política a través de la violencia o la intimidación”, dijo Landau al justificar la decisión.
Además de Colombia, el Departamento de Estado que lidera Landau junto a Marco Rubio ha protagonizado otras polémicas revocatorias a personalidades que han cuestionado a la administración Trump. Es el caso, por ejemplo, de las revocatorias a cinco de los siete miembros de la junta directiva del principal periódico de Costa Rica, La Nación.
Christopher y su padre, George W. Landau, que llegó a Colombia en 1938. Foto:De la cuenta @ChrisLandauUSa
La decisión, que no fue justificada, ocurrió pocos días después de la posesión de la presidenta Laura Fernández, cercana a Washington. Medidas similares ocurrieron con otras figuras en ese país, entre ellas el expresidente y Nobel de Paz Óscar Arias.
LEA TAMBIÉN

Incluso es frecuente que usuarios etiqueten a Landau en videos o publicaciones donde señalan a personas por presuntas conductas que podrían ir en contra de los intereses de Estados Unidos. Ante algunas de estas publicaciones, el funcionario suele responder: “No parece el tipo de persona que queremos recibir en nuestro país. Voy a investigar el asunto”.
Episodios como este dejan abierta la pregunta sobre hasta dónde llegará esta política de revocaciones y qué otros nombres de aquella lista podrían terminar bajo el escrutinio de Washington.












