El secretario general António Guterres abrió las intervenciones de la jornada inicial, en la que destacaron los discursos de Donald Trump, Emmanuel Macron y Luiz Inácio Lula da Silva
La Asamblea General de las Naciones Unidas reune esta semana en Nueva York a unos 130 jefes de Estado y de Gobierno, junto con decenas de ministros y representantes diplomáticos. El secretario general, António Guterres, inauguró las intervenciones, que incluyen discursos de líderes como Donald Trump, Emmanuel Macron y Luiz Inácio Lula da Silva.
Las guerras en Irán, Gaza y Ucrania estarán entre los asuntos centrales de la agenda, junto con los conflictos en Sudán, Congo y Myanmar. Los mandatarios debatirán además sobre la capacidad de la comunidad internacional para intervenir ante estas crisis y sobre el impacto económico de las rutas marítimas bloqueadas y las interrupciones en las cadenas de suministro.
El cambio climático, el aumento del nivel del mar, la desigualdad, la financiación educativa y la igualdad de género también formarán parte de las discusiones. La inteligencia artificial tendrá una atención especial: el Consejo de Seguridad prevé una reunión de alto nivel para analizar sus riesgos, beneficios y la falta de normas globales para regular su desarrollo.
El encuentro se celebrará mientras la ONU atraviesa tensiones políticas y financieras, además de cuestionamientos sobre la eficacia de sus mecanismos para preservar la paz. Entre las reuniones oficiales y los encuentros paralelos, la Asamblea buscará reafirmar el diálogo y la cooperación internacional en un escenario de creciente polarización.
A continuación el minuto a minuto del debate general del 81º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU:
Habla el ministro de Relaciones Exteriores de Marruecos, Nasser Bourita

El presidente de Chile, José Antonio Kast, hizo el anuncio durante un punto de prensa en Nueva York, adonde viajó para participar de la 81.ª Asamblea General de Naciones Unidas y de una reunión del bloque encabezada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. “Esto nos da certeza a todos de que tendremos normas similares para perseguir a estas organizaciones”, dijo, y remarcó que la participación de quince países confirma el carácter global del fenómeno.
Bélgica reclamó fortalecer el derecho internacional ante las nuevas amenazas globales
Bélgica defendió la vigencia del derecho internacional como principal herramienta para evitar que la fuerza determine las relaciones entre Estados y vinculó esa posición con la guerra de Rusia contra Ucrania. El canciller belga, Maxime Prévot, sostuvo que cualquier paz duradera debe respetar la soberanía, la independencia política y la integridad territorial ucranianas, y advirtió que permitir que las fronteras sean modificadas por la fuerza debilitaría la seguridad de todos los países.
Prévot afirmó que las reglas internacionales no pueden aplicarse de manera selectiva según los intereses de cada gobierno. Extendió ese principio a otros conflictos, entre ellos los de Medio Oriente, Sudán, Myanmar, República Democrática del Congo y Haití, y reclamó protección para los civiles y acceso humanitario. También pidió mantener el financiamiento de la asistencia humanitaria ante la reducción de los recursos disponibles.
“Un niño hambriento no es responsable de la posición adoptada por su gobierno”, sostuvo.
Otro de los puntos centrales fue la libertad de navegación, que Bélgica consideró esencial para el comercio y la seguridad global. El gobierno belga advirtió que cualquier interrupción en rutas estratégicas como Ormuz, Bab el-Mandeb, Suez o Malaca puede repercutir en los precios de la energía, los alimentos y otros productos a miles de kilómetros de distancia.
Prévot defendió que las disputas marítimas deben resolverse mediante el derecho y no a través de la intimidación, y destacó la importancia de proteger también las infraestructuras submarinas que sostienen las comunicaciones digitales y el suministro energético.
El ministro también abordó desafíos emergentes como la inteligencia artificial, la migración y el cambio climático. Planteó que la innovación debe avanzar acompañada de normas capaces de proteger los derechos de las personas, especialmente de los niños, y defendió una gestión de la migración que combine control fronterizo, cooperación entre países y respeto por los derechos fundamentales.
Croacia defendió la soberanía de Ucrania y reclamó una paz basada en el derecho internacional
El primer ministro de Croacia, Andrej Plenković, defendió ante la Asamblea General de Naciones Unidas la vigencia del derecho internacional y sostuvo que las reglas comunes son esenciales para evitar que la fuerza militar determine el destino de los países. Desde la experiencia de su propio país, que atravesó una guerra y la ocupación de parte de su territorio durante los años 90, afirmó que la paz requiere instituciones confiables, responsabilidad y normas aplicadas de manera uniforme.
Plenković vinculó esa experiencia con la guerra de Rusia contra Ucrania y aseguró que Zagreb seguirá respaldando la soberanía, independencia e integridad territorial ucranianas. También sostuvo que cualquier salida al conflicto debe respetar la Carta de las Naciones Unidas.
“La paz no puede recompensar la conquista”, afirmó. Sobre Medio Oriente, reclamó protección para los civiles, acceso humanitario sin restricciones y una salida política que permita la convivencia de israelíes y palestinos en dos Estados.
El jefe del Gobierno croata también advirtió que los conflictos tienen consecuencias mucho más allá de las zonas donde ocurren. Las interrupciones en las rutas marítimas, especialmente en puntos estratégicos como el estrecho de Ormuz, afectan el transporte, los precios de la energía y el costo de vida en otros continentes. En ese contexto, defendió la libertad de navegación y el cumplimiento de la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
Otro de los ejes de su discurso fue la transformación de las instituciones internacionales frente a desafíos como la inteligencia artificial, el cambio climático, las presiones demográficas, la migración irregular y la competencia geopolítica.
Plenković reclamó una ONU más eficiente, responsable y financieramente sostenible, además de una reforma del Consejo de Seguridad para hacerlo más representativo. También defendió un uso de la inteligencia artificial compatible con las leyes, los derechos humanos y la rendición de cuentas democrática.
El Reino Unido y Estados Unidos profundizarán su cooperación en inteligencia artificial aplicada a la defensa mediante una nueva alianza destinada a proteger infraestructura crítica y detectar amenazas contra instalaciones y sistemas esenciales. El primer ministro británico, Andy Burnham, hizo el anuncio este martes durante su primer discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York.
Japón denunció el avance nuclear y misilístico del régimen de Corea del Norte y pidió reforzar las sanciones
La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, advirtió ante la Asamblea General de la ONU que el sistema internacional atraviesa una etapa de fuerte inestabilidad, marcada por la competencia geopolítica, los conflictos armados y las interrupciones en el comercio y las cadenas de suministro. En su discurso, defendió el orden internacional basado en el derecho y sostuvo que Naciones Unidas debe recuperar capacidad para responder a los nuevos desafíos.
Takaichi puso especial énfasis en la situación de Corea del Norte y denunció el avance de sus programas nuclear y misilístico, además de sus actividades cibernéticas para obtener recursos. También expresó su preocupación por la creciente cooperación militar entre Pyongyang y Rusia y reclamó la aplicación plena de las resoluciones del Consejo de Seguridad destinadas a lograr la desnuclearización norcoreana. La primera ministra pidió además una solución al problema de los ciudadanos japoneses secuestrados por el régimen y dijo estar dispuesta a impulsar un diálogo directo con Pyongyang.
La mandataria japonesa también advirtió sobre los riesgos para el comercio y el suministro energético derivados de las tensiones en Medio Oriente, especialmente en el estrecho de Ormuz y el Bab el-Mandeb. Japón, afirmó, trabajará con otros países para mantener abiertas y seguras esas rutas marítimas. En paralelo, defendió una mayor cooperación para proteger las cadenas de suministro de energía y minerales críticos y presentó la resiliencia económica como una prioridad frente a las crecientes restricciones comerciales.
Takaichi reclamó además una profunda reforma de Naciones Unidas, en particular del Consejo de Seguridad, cuya estructura, según sostuvo, todavía refleja el escenario internacional de 1945. Japón apoya ampliar tanto los miembros permanentes como los no permanentes para mejorar la representación y legitimidad del organismo. La primera ministra también pidió eliminar de la Carta de la ONU las referencias a los llamados “Estados enemigos”.
En otros puntos de su intervención, Japón defendió el desarme nuclear, la transición energética y una regulación internacional de la inteligencia artificial. Takaichi destacó la iniciativa japonesa para establecer principios sobre IA generativa y anunció que su país busca organizar una nueva cumbre sobre la tecnología. También reafirmó el compromiso de Japón con el multilateralismo y sostuvo que Naciones Unidas debe transformarse en una organización “más resiliente y eficaz” para recuperar la confianza internacional.
Trinidad y Tobago reclamó más cooperación contra el crimen organizado y el tráfico de drogas
La primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, advirtió ante la ONU que las redes criminales representan una amenaza para la seguridad, las instituciones y el desarrollo de los pequeños Estados insulares. Sostuvo que para su país el avance de estas organizaciones no es un problema distante, sino una amenaza que afecta de manera concreta a la población y a la estabilidad nacional.
Persad-Bissessar agradeció además al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por incorporar a Trinidad y Tobago a la nueva iniciativa Escudo de las Americas y a la Americas Counter-Cartel Coalition. Según la mandataria, estos mecanismos de cooperación pueden contribuir a reforzar la seguridad y enfrentar de manera coordinada a las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas y otras actividades ilícitas.
De cara al período 2027-2028, cuando Trinidad y Tobago ocupará un asiento en el Consejo de Seguridad de la ONU, la primera ministra adelantó que su país impulsará una mayor cooperación internacional contra el tráfico y la desviación de armas ilegales. También planteó que Naciones Unidas debe comenzar a evaluar el impacto de la llamada “superinteligencia” sobre la paz y la seguridad, aunque destacó que estas tecnologías podrían utilizarse para prevenir conflictos, anticipar crisis, apoyar operaciones de paz y proteger a civiles.
Sobre Haití, Persad-Bissessar respaldó los esfuerzos internacionales para recuperar la seguridad y la estabilidad del país, pero subrayó que las decisiones sobre su futuro político deben quedar en manos de los propios haitianos. Afirmó que la asistencia en materia de seguridad es necesaria, pero que una solución duradera también dependerá de instituciones funcionales, oportunidades económicas y un proceso político creíble.
Bután presentó ante la ONU su proyecto de una ciudad autónoma para atraer inversiones y empresas globales
El primer ministro de Bután, Tshering Tobgay, presentó ante la Asamblea General de la ONU a Gelephu Mindfulness City como el gran proyecto de transformación económica de su país y convocó a inversores, empresas y gobiernos a participar en su desarrollo. El enclave, ubicado en el sur de Bután, tendrá más de 4.000 kilómetros cuadrados y funcionará como una región administrativa especial con autonomía en materia de gobierno, legislación y justicia.
Tobgay explicó que el proyecto busca generar nuevas oportunidades laborales y económicas para una población joven que actualmente emigra ante la falta de opciones en el pequeño mercado interno. La iniciativa pretende atraer capital, tecnología y talento internacional, aprovechando su cercanía con India y el acceso a los mercados del sur y sudeste asiático. Según el primer ministro, ya existen leyes, organismos reguladores y estructuras judiciales propias, mientras avanzan proyectos de infraestructura y se negocian inversiones por casi 5.000 millones de dólares.
El gobierno de Bután también quiere diferenciar la nueva ciudad por su apuesta ambiental y energética. El proyecto contempla utilizar electricidad procedente de fuentes renovables y desarrollar actividades como inteligencia artificial, centros de datos, manufactura avanzada e investigación científica. Al mismo tiempo, las autoridades aseguran que la expansión urbana deberá preservar los bosques, los ríos y la biodiversidad de la zona, considerada parte esencial del valor de la iniciativa.
Tobgay sostuvo que Gelephu busca combinar crecimiento económico y bienestar sin abandonar los valores culturales del país. La ciudad también aspira a convertirse en un centro internacional del budismo Vajrayana, con monasterios, centros de retiro y espacios de enseñanza. El proyecto retoma así la filosofía butanesa de la “Felicidad Nacional Bruta”, que plantea que el desarrollo económico debe estar acompañado por bienestar social, protección ambiental y preservación cultural.
Ante la ONU, el primer ministro lanzó finalmente una invitación directa al sector privado: Bután quiere atraer inversiones, empresas, tecnología y profesionales para participar desde las primeras etapas de construcción de la ciudad.
“El futuro no simplemente llega. El futuro se construye”, afirmó Tobgay al presentar Gelephu como una apuesta de largo plazo para transformar la economía del país sin renunciar a su identidad.
Tanzania reclamó más financiamiento para el desarrollo y anunció su candidatura al Consejo de Seguridad de la ONU
Tanzania reclamó ante la Asamblea General de la ONU una reforma de la arquitectura financiera internacional para facilitar el acceso de los países en desarrollo a créditos de largo plazo y a menor costo. El vicepresidente Deogratius Ndejembi advirtió que el endeudamiento y las altas tasas dificultan el cumplimiento de los objetivos de desarrollo y pidió ampliar el financiamiento climático y la inversión internacional. También defendió una transición energética con mayor apoyo externo y reclamó que los fondos destinados al clima lleguen mediante subvenciones y créditos concesionales.
El gobierno tanzano cuestionó además las sanciones unilaterales y expresó su respaldo a Cuba, Zimbabwe y otros países sometidos a este tipo de medidas. Ndejembi sostuvo que esas restricciones afectan el desarrollo y pidió su levantamiento. Sobre Medio Oriente, reclamó protección para los civiles y acceso humanitario en Gaza, además de respaldar una solución de dos Estados que permita la convivencia pacífica entre Israel y Palestina.
Uno de los principales anuncios del discurso fue la candidatura de Tanzania a un asiento no permanente del Consejo de Seguridad para el período 2029-2030. Según Ndejembi, la Unión Africana respaldó formalmente la postulación el mes pasado. El país dijo que, de obtener el puesto, priorizará la diplomacia preventiva, la resolución pacífica de conflictos, la participación de mujeres en las operaciones de paz, el papel de los jóvenes y la reforma de las misiones de mantenimiento de la paz.
El vicepresidente también defendió la reforma de Naciones Unidas para que la organización responda mejor a los desafíos actuales, desde los conflictos armados y el cambio climático hasta la inteligencia artificial y la inseguridad energética. En ese marco, respaldó la iniciativa UN80 impulsada por António Guterres, aunque sostuvo que la transformación debe mejorar no solo la eficiencia administrativa, sino también la representación, la rendición de cuentas y la capacidad de la ONU para impulsar el desarrollo.
Vietnam pidió frenar la escalada de tensiones y defender el derecho internacional
El presidente de Vietnam, Lam To, advirtió ante la Asamblea General de la ONU que el aumento de las tensiones militares, las barreras comerciales, las desigualdades y los riesgos tecnológicos están profundizando la inestabilidad mundial. Frente a ese escenario, pidió recuperar la confianza entre los Estados, respetar el derecho internacional y evitar que la competencia entre potencias derive en nuevos conflictos.
El mandatario sostuvo que las diferencias no necesariamente deben conducir a enfrentamientos y, desde la experiencia histórica de Vietnam, defendió el diálogo, la cooperación y la solución pacífica de las disputas. También respaldó el derecho de los palestinos a la autodeterminación y una solución de dos Estados. En relación con Cuba, reclamó a Estados Unidos levantar el embargo, las sanciones y el bloqueo energético, además de retirar a la isla de su lista de Estados patrocinadores del terrorismo.
Lam To planteó además que el desarrollo internacional debe ser más inclusivo y que los compromisos asumidos en materia de financiamiento, deuda, comercio y cambio climático deben traducirse en medidas concretas. También pidió que los países en desarrollo tengan mayor participación en las decisiones sobre inteligencia artificial, transformación digital y nuevas tecnologías, para evitar que los avances científicos generen nuevas brechas o dependencias.
Finalmente, el presidente vietnamita respaldó una reforma de Naciones Unidas, especialmente de la Asamblea General, el Consejo de Seguridad y la Secretaría, para adaptar la organización a los desafíos actuales. Vietnam, afirmó, mantendrá una política exterior basada en la independencia, la cooperación y el respeto al derecho internacional, mientras profundiza su participación en las operaciones de paz de la ONU y fortalece su papel dentro de ASEAN y en la región Asia-Pacífico.











