
¿Qué dijo Delcy Rodríguez a Human Rights Watch?

Desde Caracas, Venezuela, hasta Doral, Florida, la opinión de algunos venezolanos coincide, al menos, en un punto: el rechazo de la visita de la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, a Nueva York para una reunión privada con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, este martes y para hablar ante la Asamblea General 81 de la ONU el jueves.
Mientras decenas de venezolanos protestaron este martes en Caracas por la presencia de Rodríguez en Nueva York –el mismo estado donde Nicolás Maduro se encuentra detenido tras ser derrocado en enero de este año por Estados Unidos en una operación militar en la capital de Venezuela–, dos venezolanas hicieron eco a esta situación desde Doral, una ciudad estadounidense donde 70 % de la población es latina (entre ellos, miles de venezolanos).
La venezolana Adelys Ferro, residente de Doral, es directora del Venezuelan American Caucus (VAC), un grupo que aboga por los derechos de connacionales en Estados Unidos y que, entre otros casos, ha seguido de primera mano el caso del Estatus de Protección Temporal (TPS) para venezolanos, uno de los programas humanitarios bajo la ofensiva migratoria de Trump.
Ferro, así como muchos venezolanos de la diáspora en EE.UU., ha pedido claridad en el camino hacia la transición democrática en Venezuela. Esta transición es uno de los objetivos planteados por el Gobierno de Trump luego de derrocar a Maduro. Sin embargo, hasta el momento aún no se llega a un acuerdo para nuevas elecciones en territorio venezolano y, en contraste, se ha avanzado en acuerdos económicos con Estados Unidos como actor principal.
“Esta reunión de la que tanto se ha hablado, que va a ocurrir esta noche a puertas cerradas en un hotel de Nueva York, no es algo que me sorprende, pero eso no lo hace menos doloroso”, dijo Ferro a CNN. Esta reunión es importante, agregó la directora del VAC, “para la permanencia de Delcy (Rodríguez) en el poder, y para Trump darle el espaldarazo que se necesita ante los ojos de los inversionistas y ante los ojos de la comunidad internacional, y honestamente de los mismos venezolanos que seguimos exigiendo que se construya una hoja de ruta hacia las elecciones democráticas en Venezuela”.
Ya pasaron casi nueve meses desde la caída de Maduro y, pese a ello, aún no hay ningún plan acordado hacia la transición democrática en Venezuela.
“(La reunión) es una bofetada a la posibilidad de tener elecciones democráticas, limpias y transparentes presidenciales pronto, (pero, al mismo tiempo) es un espaldarazo a Delcy Rodríguez, a quien nadie eligió, por la que ningún venezolano ha votado”, comentó Ferro sobre la presidenta encargada de Venezuela, quien ocupó dicho cargo después de la caída de Maduro y cuyo gobierno ha recibido el visto bueno de Trump desde entonces.
La venezolana Liz Rebecca Alarcón, analista política que reside en Doral, concordó con Ferro, y dijo que tanto la reunión con Trump como la participación en la Asamblea General de la ONU legitiman en el poder a Rodríguez, “una persona que está de manera injusta en el poder de Venezuela actualmente”.
“De verdad que nos están viendo la cara de tontos a todos, cada día se ve más lejos la transición hacia elecciones libres y hacia sacar a este gobierno autoritario de Venezuela. Está bien que haya cálculos políticos, pero de ahí a tratarla como una presidenta legítima, que es lo que Trump está haciendo con Delcy Rodríguez cada día más, es muy frustrante verlo”, agregó Alarcón.

Ferro y Alarcón, sin embargo, no fueron las únicas que criticaron el encuentro en Nueva York.
Activistas y líderes comunitarios se reunieron frente al Ayuntamiento de Doral, donde criticaron la situación actual y exigieron a las autoridades romper el acuerdo de la ciudad con el cual se le permite a la policía local cooperar con ICE en la ofensiva migratoria federal.
Con este acuerdo, y en un contexto de numerosos operativos migratorios, detenciones y deportaciones, Doral se ha convertido en una “ciudad fantasma”, añadió Ferro.
“Redadas, miedo, terror, crueldad. Doral es una ciudad fantasma. Familias con temor de mandar a sus hijos a la escuela, de ir a trabajar, de salir por la puerta de su casa”, mencionó la directora del VAC ante los medios desde Doral.
Con información de la agencia EFE.











