En medio de la tensión diplomática entre Ucrania y Polonia, el presidente de Ucrania Volodimir Zelensky devolvió la Orden del Águila Blanca al presidente polaco y reiteró su ofrecimiento de diálogo para encauzar las discrepancias históricas entre ambos países.
El mandatario ucraniano comunicó la devolución de la máxima distinción polaca como respuesta a la decisión de Karol Nawrocki, presidente de Polonia, quien retiró la condecoración luego de que Kiev otorgara el nombre de “Héroes de la UPA” a una unidad militar.
La controversia se agravó cuando, en solidaridad con Zelensky, funcionarios ucranianos de alto rango, entre ellos Kyrylo Budanov y Vasyl Bodnar, también devolvieron distinciones recibidas de Polonia.
El gesto de Zelensky se inscribió en un intento por mantener abierta la posibilidad de diálogo, pese al deterioro de la relación. “Ucrania seguirá abierta a todos los formatos significativos de diálogo con Polonia, para intentar evitar interpretaciones contradictorias de los difíciles y dolorosos capítulos de nuestro pasado compartido y para garantizar un respeto adecuado para todas las víctimas inocentes del siglo XX”, afirmó el jefe de Estado vía X.
A su vez, Zelensky manifestó gratitud hacia Polonia y recordó el apoyo recibido desde el inicio de la invasión rusa: “Ucrania agradece al pueblo polaco su apoyo y cooperación, que desempeñan un papel fundamental en la lucha por nuestra independencia y la de ustedes frente a Rusia".

En ese sentido, remarcó que su país nunca olvidará la solidaridad y comprende que la cooperación entre los Estados y los pueblos de la región “es una de las garantías de seguridad tangibles para los ucranianos y para cada Estado vecino”.
Por su parte, el Gobierno de Ucrania consideró que la decisión del presidente polaco Karol Nawrocki de quitarle la Orden del Águila Blanca a Volodimir Zelensky representa un “error estratégico”. Las autoridades ucranianas cuestionaron la medida y la vincularon directamente con el clima de tensión diplomática que afecta la relación entre ambos países.
El ministro de Exteriores de Ucrania, Andrí Sibiga, manifestó en Facebook su descontento por las decisiones de Polonia, a las que calificó como “injustificadas, impulsivas y desdeñosas”. Según su perspectiva, estas acciones no solo afectan a Zelensky, sino que tienen como principal destinatario al Estado ucraniano y solo favorecen los intereses de Moscú.
“Durante un año y medio hemos estado trabajando activamente para resolver contradicciones, despolitizar asuntos históricos, desbloquear labores profesionales y científicas, labores de búsqueda y exhumación y de reenterramientos a petición de la parte polaca”, relató.
La escalada de reproches encontró eco en el ámbito político polaco. Donald Tusk, primer ministro, advirtió sobre el riesgo de que la disputa favoreciera los intereses de Vladimir Putin y provocara desconcierto entre los aliados europeos. Tusk reclamó a ambos presidentes que evitasen alimentar la tensión y recordó que la prioridad regional radicaba en la defensa frente a Rusia.
“El conflicto entre Polonia y Ucrania alegra a Putin y conmociona a nuestros aliados. La tarea de los presidentes Zelensky y Nawrocki es calmar las emociones, no avivar la tensión. La línea de frente discurre en otro lugar”, declaró el viernes por la noche en su cuenta de X.
Las críticas al gesto de Zelensky también provinieron de figuras como el Nobel de la Paz Lech Walesa y el líder opositor Przemysław Czarnek, quienes interpretaron la devolución de la condecoración como un desaire a la sensibilidad polaca y a la ayuda brindada por Polonia.
(Con información de EFE)







