Residentes del municipio habanero de Marianao bloquearon este jueves la operación de una brigada de la Empresa Eléctrica que intentaba desconectar un circuito sin mostrar la documentación que autorizaba la maniobra, según reportó el periodista Mag Jorge Castro en X.
La vecina Gisselle Zea fue una de las portavoces del incidente y denunció que los linieros se negaron a exhibir la orden de trabajo correspondiente, un documento que habría respaldado legalmente la desconexión.
Según la denuncia, esa maniobra habría dejado a la zona sin electricidad durante al menos 24 horas, lo que encendió los ánimos de los residentes.
Ante la negativa de los trabajadores, los vecinos retuvieron a la brigada en el lugar, llamaron a la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) y a representantes del Gobierno, mientras increpaban a los linieros con gritos de «¡Descarados!» y «¡Corruptos!».
El carro de guardia de la brigada terminó retirándose del lugar una vez que llegó una patrulla policial al sitio.
El episodio refleja una desconfianza creciente de la población hacia las brigadas eléctricas, acusadas en múltiples casos de actuar de forma arbitraria o sin respaldo documental. La exigencia de la orden de trabajo se ha convertido en una práctica de fiscalización ciudadana que se repite en distintos puntos del país.
Marianao acumula uno de los historiales más intensos de movilización vecinal por apagones en lo que va de 2026. En mayo, residentes cerraron calles en protesta tras más de 20 horas sin electricidad, y en julio, vecinos del barrio Zamora salieron a protestar tras más de 24 horas sin corriente y días sin agua.
El incidente de este jueves no es un caso aislado en el conflicto entre vecinos y brigadas eléctricas en La Habana. A mediados de julio, residentes de Calabazar, en Boyeros, retuvieron a dos linieros de la Unión Eléctrica acusados de vender ilegalmente electricidad del barrio a negocios privados a cambio de dinero y cerveza.
El 30 de julio, en El Fanguito, un liniero restableció el suministro poco después de que vecinos bloquearan una avenida en protesta por los apagones.
El 1 de agosto, en San Miguel del Padrón, la tensión escaló aún más cuando un camión de la Empresa Eléctrica llegó escoltado por efectivos de las llamadas «boinas negras», la Brigada Especial Nacional del MININT, en lo que los vecinos interpretaron como una medida de intimidación preventiva.
La crisis energética que alimenta estos enfrentamientos tiene raíces estructurales: en julio de 2026 se reportaba que en La Habana se dañaban aproximadamente 25 transformadores por día, y la propia Unión Eléctrica reconoció en junio que no existía disponibilidad física de repuestos en ninguna provincia del país.
La PNR ha sido convocada tanto por vecinos como por las propias brigadas en distintos episodios, lo que ilustra hasta qué punto el conflicto eléctrico en Cuba se ha convertido en un problema de orden público que el régimen no logra contener.
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Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.









