
El Gobierno de República Dominicana presentó este jueves un plan anticrisis que incluye amnistía fiscal, eliminación de anticipos tributarios, incremento de deducciones educativas y nuevas medidas para estimular la economía nacional. Las propuestas buscan fortalecer la sostenibilidad de las finanzas públicas y proteger a los sectores más vulnerables ante la persistente crisis internacional, según informaron las autoridades.
La estrategia, que será sometida al Congreso, aspira a captar entre 40,000 y 50,000 millones de pesos (entre USD 684,994.800.00 y 856,243,500.00) en ingresos adicionales. el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, detalló que el plan se estructura en cuatro dimensiones: medidas procrecimiento, simplificación tributaria, combate a la evasión y consolidación fiscal. El objetivo central reside en mantener la inversión pública y asegurar recursos para servicios esenciales y protección social, de acuerdo con la documentación oficial.
En materia de consolidación fiscal, el eje principal será una sobretasa de 3 puntos porcentuales al Impuesto sobre la Renta (ISR) Empresarial, que se elevará al 30% durante tres años, aplicable únicamente a grandes contribuyentes con ingresos superiores a 1,000 millones de pesos al año. Este grupo representa aproximadamente 0.8% del total de empresas del país. Se prevé un aumento marginal del impuesto a los cheques y transferencias electrónicas, que pasará de 0.15% a 0.2%, y la creación de un impuesto selectivo al consumo para cigarrillos electrónicos. Otras medidas incluyen mayor tributación a casinos y juegos de azar, junto al incremento de USD 10 al impuesto sobre los pasajes aéreos.
La administración ha decidido no modificar el Impuesto a la Transferencia de Bienes Industrializados y Servicios (ITBIS), su tasa ni su base, y mantener inalterados la mayoría de los impuestos selectivos a combustibles, alcoholes, cigarrillos y telecomunicaciones. Las micro, pequeñas y medianas empresas quedarán excluidas de nuevas cargas tributarias, según consta en la matriz de medidas publicada por el Ministerio de Hacienda y Economía.

Como parte de la ofensiva contra la evasión, el proyecto habilita la percepción del ITBIS en la Dirección General de Aduanas para importaciones de contribuyentes informales, amplía las retenciones del ISR sobre sectores de difícil fiscalización e introduce mecanismos de trazabilidad fiscal para bebidas alcohólicas, cigarrillos y combustibles. El Ministerio de Hacienda y Economía dispondrá de poder de veto sobre decisiones de leyes de incentivo para evitar abusos, según una presentación interna de la cartera.
En el plano del alivio fiscal para la clase media, el proyecto ajusta por inflación el mínimo no imponible del ISR personal, que no se actualizaba desde hace una década. El nuevo mínimo exento asciende a 39,900 pesos (USD 683.28), cifra suficiente para cubrir el costo de la canasta familiar del segundo quintil de ingreso. La deducción por gastos educativos aumenta del 25% al 30% y podrá llegar al 50% cuando los gastos beneficien a personas con discapacidad, autismo o trastornos del neurodesarrollo. Estas disposiciones tendrán vigencia a partir de enero de 2027.
Para el sector empresarial más pequeño, se derogan los anticipos del impuesto a las microempresas, que representan el 78% de las firmas que informaron ISR en 2025. Las pequeñas empresas realizarán solo tres pagos al año, en lugar de doce. A su vez, el sector agropecuario quedará exento de anticipos e impuesto a los activos. Se eliminarán gradualmente los impuestos a la constitución de compañías y al selectivo a los seguros de vida, considerados obstáculos a la competitividad y formalización.

La política social no se desmonta, sino que se reorienta para blindar a los hogares vulnerables ante la presión de precios y costos. El gobierno revisará los subsidios para mejorar la focalización y priorizará el gasto social y de inversión, según el documento oficial. El gasto corriente cayó 0.5% del PIB en 2025, mientras que el gasto de capital aumentó y el gasto en publicidad se encuentra en mínimos históricos.
Entre las medidas procrecimiento económico también figuran la depreciación acelerada para incentivar la inversión privada desde 2027, el reembolso del impuesto selectivo a combustibles y seguros para exportadores, y la devolución del impuesto selectivo al alcohol etílico usado en medicamentos. La ampliación del Régimen Simplificado de Tributación (RST) beneficiará a pequeños contribuyentes y fomentará la formalización, asegura el gobierno.
La adecuación presupuestaria combina disciplina interna, protección social focalizada y manejo responsable de componentes sensibles, con el propósito de reorientar el gasto entre 30,000 y 40,000 millones de pesos, según las autoridades. Se mantendrán beneficios como la eliminación de ITBIS y aranceles para ambulancias, camiones de bomberos y compactadores de basura, así como para insumos viales.


