Foto: Cubaminrex
En la sesión plenaria que tuvo lugar en la ciudad de Estrasburgo el 18 de junio, el Parlamento Europeo aprobó, en una votación dividida, una nueva resolución contra Cuba con el apoyo de las derechas y sus extremas, que constituye otro ejercicio de manipulación política, doble rasero y subordinación a las agendas política más extremistas y hostiles de los Estados Unidos contra la Isla.
La indignidad del Parlamento Europeo, dominado por los grupos políticos de las derechas es de sobras conocida. Quienes se presentan como paladines de la democracia y los derechos humanos, son los mismos que 24 horas antes, en el mismo hemiciclo, han aprobado y celebrado con slogans racistas y xenófobos, la expulsión de las familias migrantes, incluyendo niñas y niños y han instituido un ICE europeo émulo del de Trump.
El texto aprobado insiste nuevamente en solicitar la suspensión del Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación (ADPC) entre Cuba y la Unión Europea, ignorando deliberadamente la naturaleza jurídica de dicho instrumento, así como las competencias institucionales dentro de la propia Unión Europea.
El ADPC no es un acuerdo de carácter comercial. Se trata de un acuerdo político, integral y bilateral que abarca los ámbitos de diálogo político y cooperación y ampara las relaciones entre Cuba y la Unión Europea y sus Estados Miembros, basadas en principios de igualdad soberana, reciprocidad y respeto mutuo. Precisamente por su naturaleza relativa a la política exterior comunitaria, el Parlamento Europeo no tiene competencia alguna sobre este Acuerdo.
Con esta resolución, el Parlamento Europeo vuelve a colocarse al margen de los ciudadanos europeos y actúa haciendo coro a las políticas de asfixia económica promovidas por Estados Unidos contra el pueblo cubano. Resulta particularmente grave que sectores políticos europeos terminen subordinando los intereses soberanos de la Unión Europea a la agenda agresiva de Washington y a las campañas impulsadas por grupos extremistas anticubanos.
Mientras el pueblo cubano enfrenta las graves consecuencias del recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos, así como las nuevas medidas de cerco energético y las amenazas crecientes contra la Isla; el Parlamento Europeo opta nuevamente por la confrontación, la manipulación política y la hostilidad, en lugar de defender el diálogo, el entendimiento mutuo y el derecho internacional.
Frente a la hostilidad, la manipulación y los intentos de aislar a nuestro país, Cuba no está sola. Contamos con la solidaridad de quienes luchan y resisten en defensa de un mundo más justo, del derecho internacional y de la paz. A todas las fuerzas amigas, movimientos solidarios y personas de buena voluntad que nos acompañan en esta batalla por la soberanía y la dignidad de nuestro pueblo, les expresamos nuestro más sincero agradecimiento.
(Tomado de Cubaminrex)







