Los equipos de la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana continúan haciendo espacio en sus rosters de cara a la llegada de nuevas figuras luego del Draft de Novatos programado para la próxima semana. Las organizaciones han comenzado a tomar decisiones importantes, apartando jugadores que, por una razón u otra, no lograron desarrollarse o producir lo esperado para contribuir de manera consistente a la causa de sus respectivos conjuntos.
Este proceso, aunque muchas veces pasa inadvertido para una parte de la fanaticada, es una señal clara de cómo se mueve el béisbol profesional.
Cada jugador que sale abre una oportunidad para otro que llega, y los equipos están obligados a evaluar constantemente su talento, rendimiento y proyección.
En una liga tan competitiva como LIDOM, el espacio en un roster tiene un valor enormeLa cantidad de jugadores que han sido colocados fuera de sus respectivos conjuntos también permite medir la profundidad del talento que estará disponible en el próximo sorteo.
La República Dominicana continúa siendo una cantera inagotable de peloteros, y las seis organizaciones trabajan con anticipación, evaluando alternativas, preparando escenarios y realizando sus propios ejercicios sobre cómo podría desarrollarse el orden de selección.
Los departamentos de operaciones de béisbol llegan al Draft con una idea bastante clara de los jugadores que consideran prioritarios. Sin embargo, como ocurre en cada sorteo, la realidad cambia con cada escogencia.
Un jugador proyectado para estar disponible en una determinada posición puede desaparecer del tablero minutos antes.










