Para administrar los ingresos provenientes del petróleo, Guyana creó un fondo soberano inspirado en el modelo de Noruega, considerado uno de los referentes mundiales por su estabilidad y gestión de los recursos naturales. En julio de este año, el país volvió a captar la atención internacional. La empresa de Emiratos Árabes Global South Utilities (GSU) firmó un Memorando de Entendimiento con la estatal Guyana Power and Light (GPL), marcando la primera inversión oficial de capitales del Golfo Pérsico en el sector eléctrico de Sudamérica. El acuerdo busca ampliar la capacidad energética de Guyana, reducir los cortes de suministro y acompañar el crecimiento industrial impulsado por el petróleo.
El país de América del Sur que emerge como "la Dubái de la región"
Según el Banco Mundial, Guyana registra uno de los mayores ritmos de crecimiento económico del planeta, muy por encima del promedio de América Latina. La explotación petrolera convirtió al país en uno de los mercados más observados por inversores internacionales y abrió una nueva etapa de desarrollo económico.
Los ingresos generados por el petróleo también permitieron impulsar programas sociales, obras de infraestructura y proyectos de desarrollo de largo plazo. En ese contexto, el exministro de Economía de Brasil, Paulo Guedes, llegó a definir a Guyana como "la nueva Dubái de la región", una comparación que refleja el potencial que muchos analistas atribuyen al país.
Ese crecimiento sostenido también explica por qué Emiratos Árabes Unidos puso ahora la mira en Guyana, con inversiones estratégicas que buscan acompañar la expansión de una de las economías más dinámicas del mundo.










