
Los ataques de drones ucranianos contra la región de Moscú paralizaron durante casi nueve horas los aeropuertos de la capital rusa en la noche del jueves al viernes, con un saldo de al menos 223 vuelos cancelados y 505 retrasados en todo el país, según datos del servicio de monitoreo independiente Airports.ru.
Las restricciones al ingreso y la salida de aeronaves fueron introducidas a las 22:52 del jueves 29 de octubre, en respuesta al lanzamiento masivo de 862 drones ucranianos en dirección a la región capitalina, según informó Serguéi Sobianin, alcalde de Moscú, a través de su canal en MAX, la red de mensajería rusa.
La mayoría fue interceptada a gran distancia por las defensas antiaéreas del Ministerio de Defensa. “Otros 170 drones fueron aniquilados en las cercanías de Moscú”, aseveró el funcionario.
La reapertura del espacio aéreo llegó recién a las 08:09 de este viernes, cuando Rosaviatsia —el servicio aeronáutico civil ruso— informó el levantamiento de las restricciones en Zhukovski y Sheremétievo.
Vnúkovo y Domodédovo retomaron operaciones de forma gradual, bajo autorización caso por caso. En total, el cierre se extendió por cerca de nueve horas consecutivas.
Según Rosaviatsia, a las 10:10 hora local (07:10 GMT), 66 vuelos de salida y 33 de llegada acumulaban más de dos horas de demora en el nodo moscovita. Sin embargo, las cifras de Airports.ru resultaron significativamente más altas: 101 vuelos retrasados y 176 cancelados en Sheremétievo (norte); 113 retrasados y 51 cancelados en Vnúkovo (suroeste); y 57 retrasados y 6 cancelados en Domodédovo (sur).
En total, 24 aeropuertos rusos registraron fallas operativas, con 505 vuelos demorados y 280 cancelados en todo el territorio.
El aeropuerto de Sheremétievo fue el más afectado, con 176 vuelos cancelados. Le siguió Vnúkovo, con 51, y Domodédovo, con apenas 6. Parte de los vuelos que no pudieron aterrizar en Moscú fue desviada al aeropuerto Púlkovo de San Petersburgo, que recibió 27 aeronaves en carácter de aeródromo alternativo.
La concentración de pasajeros generó largas filas y demoras adicionales, quienes ya estaban a bordo debieron aguardar antes de ser trasladados a Moscú por otros medios.
Para asistir a los pasajeros durante las horas de cierre, Rosaviatsia y el Ministerio de Transporte de Rusia desplegaron personal adicional en las terminales.
Según el organismo aeronáutico, “la situación en los terminales fue tranquila” durante todo el episodio, con aerolíneas que ajustaron sus itinerarios y servicios básicos como agua potable y salas de lactancia disponibles para los afectados.
El ataque fue uno de los más grandes en dos años de guerra
El de este jueves y viernes fue uno de los ataques de drones más masivos registrados contra Moscú desde el inicio de la guerra. Solo la ofensiva del 19 al 20 de septiembre, con más de 1.600 drones, habría superado a esta en magnitud.
La pasada noche, el 29 de octubre, también se habían lanzado 613 drones en dirección a la capital, y el Ministerio de Defensa ruso afirmó haber neutralizado en total 1.043 artefactos ucranianos durante la noche sobre 19 regiones del país.
La ola de ataques se produjo horas después del cierre del Foro Rusia-África, celebrado los días 28 y 29 de octubre con la participación del presidente ruso Vladimir Putin y delegaciones de 48 de los 54 países del continente africano, 22 de ellas encabezadas por jefes de Estado. Los aeropuertos moscovitas fueron cerrados prácticamente de inmediato una vez concluido el evento.
En paralelo, drones ucranianos también atacaron Novokúibyshevsk, en la región de Samara, donde se declaró un incendio en una refinería productora de combustible de aviación para la fuerza aérea rusa.














