TVE celebra siete décadas de historia, información y entretenimiento, mientras transforma su oferta digital para competir con las plataformas y las nuevas formas de consumo.
Madrid.- elperiodico.com.do La televisión española cumple este miércoles 28 de octubre de 2026 setenta años desde que una señal emitida desde un pequeño estudio de Madrid abrió una nueva etapa en la comunicación, la cultura y el entretenimiento de España. Aquella experiencia, inicialmente limitada a unos cientos de receptores, se convirtió con el tiempo en una institución audiovisual que ha acompañado a generaciones enteras y ha sido testigo de algunos de los acontecimientos más importantes de la historia contemporánea del país.
Televisión Española (TVE) llega a su septuagésimo aniversario en un momento de transformación profunda. Las plataformas de streaming, las redes sociales, los teléfonos inteligentes y la inteligencia artificial han cambiado los hábitos del público, pero no han eliminado la importancia de la televisión como medio de información, entretenimiento y transmisión de grandes acontecimientos.
Su historia también refleja la evolución de España: nació durante la dictadura franquista, acompañó la transición democrática, abrió espacios para el debate político y cultural, enfrentó la competencia de las cadenas privadas y posteriormente extendió su programación a las plataformas digitales.
Hoy, TVE conserva una presencia significativa en el panorama audiovisual español mediante La 1, La 2, Canal 24 Horas, Teledeporte, Clan y su plataforma RTVE Play, además de sus servicios internacionales.
Una carta de ajuste marcó el comienzo
La historia comenzó el domingo 28 de octubre de 1956, a las seis de la tarde, cuando TVE inició sus emisiones regulares desde el número 77 del Paseo de La Habana, en Madrid.
La inauguración estuvo encabezada por Gabriel Arias-Salgado, ministro de Información y Turismo del régimen de Francisco Franco, acompañado por responsables de la radiodifusión estatal.
La programación comenzó con una carta de ajuste, utilizada para comprobar la recepción de la señal, y continuó con discursos, documentales y actuaciones musicales.
En aquella primera transmisión participaron artistas y músicos como Mona Bell, el trío Los Diamantes, el pianista José Cubiles y la orquesta de Roberto Inglez.
La señal alcanzaba aproximadamente 70 kilómetros alrededor de Madrid y podía recibirse en unos 600 televisores. La programación diaria inicial rondaba las tres horas.
La televisión era entonces un lujo. Los aparatos tenían un costo elevado y muchas personas observaban las emisiones desde escaparates comerciales, bares o viviendas de vecinos.
Sin embargo, la novedad tecnológica comenzó a despertar una curiosidad que transformaría la vida cotidiana de los españoles.
La década de los sesenta consolidó el fenómeno televisivo
El desarrollo económico de España durante los años sesenta favoreció la adquisición de televisores y la ampliación de las redes de transmisión.
Las emisiones llegaron progresivamente a nuevas ciudades y regiones, mientras la programación incorporaba informativos, concursos, espacios musicales, series y retransmisiones deportivas.
En 1964 fueron inaugurados los estudios de Prado del Rey, que se convirtieron en uno de los principales centros de producción audiovisual del país.
Dos años después, en 1966, comenzaron las emisiones regulares de la segunda cadena, posteriormente conocida como La 2, concebida como una alternativa con mayor presencia de contenidos culturales, educativos y especializados.
La televisión se convirtió en una actividad familiar. Sus programas establecían horarios, reunían a varias generaciones y generaban conversaciones que se extendían a las escuelas, los centros de trabajo y los espacios públicos.
El medio también desempeñó un papel decisivo en la popularización de artistas, presentadores y personajes que pasaron a formar parte de la memoria colectiva española.
Los programas que marcaron generaciones
La historia de TVE está vinculada a producciones que alcanzaron una enorme repercusión cultural y social.
Entre sus espacios más recordados figura Estudio 1, dedicado a la adaptación televisiva de obras teatrales, que acercó textos clásicos y contemporáneos a millones de espectadores.
También destacó Un, dos, tres… responda otra vez, creado por Narciso Ibáñez Serrador y estrenado en 1972, que revolucionó los concursos televisivos mediante una combinación de preguntas, humor, espectáculo y participación del público.
Programas infantiles como Los Chiripitifláuticos y posteriormente Barrio Sésamo acompañaron a distintas generaciones, mientras espacios musicales y de variedades contribuyeron a proyectar intérpretes nacionales e internacionales.
Series como Verano azul, dirigida por Antonio Mercero y estrenada en 1981, trascendieron la pantalla española y alcanzaron popularidad en otros países.
En el ámbito informativo, el Telediario, iniciado en 1957, se consolidó como uno de los servicios de noticias más reconocibles del país.
Informe Semanal, estrenado en 1973, desarrolló un formato de reportajes de actualidad que continúa asociado al periodismo televisivo de investigación, análisis y contexto.
Posteriormente, Cuéntame cómo pasó, estrenada en 2001, utilizó la historia de una familia para reconstruir varias décadas de transformaciones políticas, sociales y culturales de España.
Estos programas demuestran que la televisión pública no solo ha transmitido acontecimientos, sino que también ha producido contenidos capaces de permanecer en la memoria cultural.
TVE, testigo de la transformación democrática
Durante la dictadura franquista, la televisión estuvo sometida al control político y a la censura del régimen.
La muerte de Franco en 1975 y el inicio de la transición democrática modificaron las condiciones en las que operaban los medios de comunicación.
TVE transmitió acontecimientos fundamentales de aquel proceso, incluidas las primeras elecciones democráticas de 1977, la aprobación de la Constitución de 1978 y el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981.
Las imágenes del teniente coronel Antonio Tejero irrumpiendo armado en el Congreso de los Diputados se convirtieron en uno de los documentos audiovisuales más conocidos de la historia política española.
La televisión pública también permitió que los ciudadanos siguieran debates parlamentarios, comparecencias oficiales y acontecimientos de trascendencia nacional.
Con la democracia surgieron mayores exigencias de pluralismo, independencia informativa y responsabilidad institucional.
Esas exigencias han continuado formando parte del debate público sobre el funcionamiento de RTVE, especialmente en relación con su modelo de financiación, sus órganos de dirección y la independencia de sus servicios informativos.
La televisión española conquistó nuevos mercados
La influencia de TVE trascendió las fronteras nacionales mediante la distribución internacional de series, documentales, programas musicales y contenidos informativos.
Las producciones españolas llegaron a países de América Latina, donde compartían idioma y mantenían vínculos culturales con las audiencias.
El lanzamiento de TVE Internacional en 1989 amplió esa proyección y permitió que ciudadanos españoles residentes en el extranjero y espectadores de otros países accedieran a contenidos producidos en España.
La presencia internacional contribuyó a difundir la lengua española, promover expresiones culturales y mantener vínculos con las comunidades emigrantes.
Con la expansión de internet, esa distribución dejó de depender exclusivamente de los sistemas de televisión por satélite y cable.
El color, la digitalización y las nuevas pantallas
La evolución tecnológica de TVE ha estado marcada por transformaciones sucesivas.
La televisión en color comenzó a incorporarse progresivamente durante los años setenta. España adoptó el sistema PAL y TVE amplió sus emisiones cromáticas hasta consolidarlas en su programación habitual.
Posteriormente llegaron nuevas tecnologías de producción, equipos portátiles, enlaces por satélite y sistemas digitales que permitieron mejorar la calidad de las imágenes y ampliar las posibilidades de cobertura.
La televisión digital terrestre modificó la distribución de la señal y abrió espacio a una oferta más amplia de canales.
La alta definición, los servicios interactivos y las plataformas conectadas transformaron nuevamente la experiencia de los espectadores.
TVE pasó de ofrecer una programación limitada a desarrollar contenidos disponibles mediante emisiones tradicionales, servicios digitales y sistemas bajo demanda.
El desafío de las plataformas digitales
La televisión española celebra sus 70 años en un mercado dominado por una competencia audiovisual que hace apenas dos décadas tenía características muy diferentes.
Netflix, Prime Video, Disney+, Max, YouTube y otras plataformas han modificado la manera de distribuir y consumir películas, series, documentales y programas de entretenimiento.
Los espectadores pueden seleccionar contenidos sin depender de horarios fijos y acceder a producciones desde teléfonos móviles, tabletas, computadoras o televisores conectados.
Los datos de Barlovento Comunicación indican que el consumo de televisión tradicional en España descendió hasta los 161 minutos diarios por persona en 2025, su nivel más bajo desde el comienzo de la serie histórica en 1992.
Sin embargo, la reducción del consumo lineal no significa que la televisión haya desaparecido.
Una parte creciente de la actividad audiovisual se realiza mediante aplicaciones y plataformas que utilizan el propio televisor como pantalla principal.
La diferencia está en la forma de acceso: el público ya no depende exclusivamente de una señal abierta para disfrutar contenidos televisivos.
RTVE Play, la apuesta por el futuro
RTVE ha respondido a los cambios del mercado mediante el fortalecimiento de su plataforma RTVE Play, que permite acceder a programas, series, documentales, informativos y transmisiones en directo.
La herramienta también ofrece contenidos históricos procedentes del archivo audiovisual de la corporación.
Como parte de las celebraciones de su septuagésimo aniversario, RTVE puso en marcha el 26 de octubre de 2026 un canal temático disponible durante las 24 horas en RTVE Play, dedicado a recuperar producciones y momentos destacados de sus siete décadas de historia.
La iniciativa combina memoria y tecnología: programas concebidos originalmente para la televisión tradicional encuentran nuevas audiencias mediante una plataforma digital.
La estrategia refleja uno de los principales desafíos de las cadenas históricas: mantener su identidad y sus estándares profesionales mientras adaptan la distribución a las preferencias de los espectadores.
La credibilidad informativa sigue siendo decisiva
Uno de los principales activos de la televisión profesional es la existencia de estructuras periodísticas capaces de verificar información, identificar fuentes y asumir responsabilidad editorial.
Los informativos televisivos conservan importancia durante acontecimientos de gran repercusión, emergencias, procesos electorales y coberturas internacionales.
Sin embargo, los estudios de confianza muestran que la credibilidad varía entre países y medios.
El Digital News Report 2026 del Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo situó la confianza general en las noticias en España en un 33 %, por debajo del promedio de los mercados analizados.
Por su parte, investigaciones de la Unión Europea de Radiodifusión señalan que la radio ocupa el primer lugar en confianza en numerosos países europeos, mientras los medios públicos mantienen una posición relevante.
Estos resultados indican que la televisión conserva fortalezas informativas, pero no permiten afirmar que sea universalmente el medio más fiable.
El desafío para TVE consiste en reforzar su credibilidad mediante información contrastada, pluralismo, transparencia y una separación clara entre noticias y opiniones.
La inteligencia artificial abre otra etapa
La incorporación de inteligencia artificial a los procesos audiovisuales representa una de las nuevas transformaciones de la industria.
Las herramientas automatizadas permiten agilizar tareas de subtitulación, transcripción, traducción, organización de archivos y edición.
También facilitan la distribución de contenidos adaptados a distintos formatos y dispositivos.
No obstante, plantean riesgos relacionados con la manipulación de imágenes, la circulación de contenidos falsos y la protección de los derechos de autor.
Para una organización pública como RTVE, la innovación tecnológica debe acompañarse de mecanismos de supervisión humana y procedimientos que permitan comprobar la autenticidad de los materiales difundidos.
Una revolución que comenzó antes de TVE
La televisión española forma parte de una historia tecnológica mundial que comenzó durante las primeras décadas del siglo XX.
Entre sus pioneros se encuentran John Logie Baird, quien desarrolló demostraciones de televisión mecánica, y Philo Farnsworth, cuyos trabajos contribuyeron al desarrollo de la televisión electrónica.
El 2 de noviembre de 1936, la BBC inició en Londres un servicio regular de televisión de alta definición según los estándares técnicos de aquella época.
La expansión internacional se aceleró después de la Segunda Guerra Mundial, cuando los televisores comenzaron a incorporarse masivamente a los hogares.
La televisión permitió que millones de personas observaran acontecimientos históricos, como la llegada del ser humano a la Luna en 1969, además de competiciones deportivas, ceremonias, conflictos y transformaciones políticas.
Su influencia también alcanzó la educación, la publicidad, la música y las industrias culturales.
República Dominicana comenzó cuatro años antes que España
La conmemoración de TVE permite recordar que República Dominicana fue uno de los países pioneros de la televisión en América Latina y el Caribe.
El 1 de agosto de 1952 comenzaron las transmisiones de La Voz Dominicana, canal 4, cuatro años antes del inicio de las emisiones regulares de Televisión Española.
El proyecto tuvo sus antecedentes en La Voz del Yuna, emisora fundada en Bonao en 1942 por José Arismendy Trujillo Molina, conocido como Petán, hermano del dictador Rafael Leónidas Trujillo.
La estación se trasladó a Santo Domingo y posteriormente incorporó los equipos que permitieron desarrollar las transmisiones televisivas.
Entre las figuras pioneras destacó María Cristina Camilo, reconocida como la primera mujer en aparecer en la televisión dominicana.
También sobresalieron los actores Luis Mercedes Miches y Toña Colón, protagonistas de Romance campesino, uno de los primeros espacios dramáticos nacionales.
Después de la caída de la dictadura, la estación estatal experimentó transformaciones institucionales y adoptó el nombre de Radio Televisión Dominicana (RTVD), posteriormente integrada a la Corporación Estatal de Radio y Televisión (CERTV).
El canal 4 conserva un lugar histórico por haber iniciado las transmisiones televisivas del país.
Rahintel y Color Visión ampliaron la televisión dominicana
En 1959 comenzó a operar Radio HIN Televisión, conocida como Rahintel, canal 7, impulsada por el ingeniero Pedro Pablo Bonilla.
La estación abrió una nueva etapa con la participación de la iniciativa privada en el mercado televisivo dominicano.
El 30 de noviembre de 1969 se produjo otro acontecimiento decisivo: la inauguración de Color Visión, considerada la primera estación de televisión a color del país.
El proyecto fue desarrollado en Santiago de los Caballeros con la participación del empresario José Armando Bermúdez, conocido como Poppy, y del ingeniero Manolo Quiroz.
Las primeras instalaciones funcionaron en el Hotel Matum y marcaron el inicio de una nueva experiencia visual para los espectadores dominicanos.
Posteriormente, Color Visión se trasladó a Santo Domingo y consolidó una programación vinculada a figuras como Freddy Beras Goico, Yaqui Núñez del Risco y Rafael Corporán de los Santos.
La expansión continuó con la aparición de otras estaciones, entre ellas Teleinde, Telesistema, Teleantillas y Telemicro, además del crecimiento de la televisión por cable y de los canales especializados.
Estas iniciativas ampliaron la producción nacional y crearon oportunidades para periodistas, artistas, técnicos y comunicadores.
Setenta años después, TVE mantiene su lugar en la historia
La televisión que comenzó a emitir en Madrid en 1956 ha cambiado radicalmente en su tecnología, sus contenidos y sus formas de distribución.
Las pantallas se multiplicaron, los espectadores adquirieron mayor libertad para seleccionar programas y las plataformas digitales modificaron el mercado audiovisual.
Sin embargo, TVE conserva un patrimonio histórico construido durante siete décadas y una función informativa y cultural que continúa siendo relevante para España y sus comunidades en el exterior.
Su aniversario también recuerda la influencia mundial de un medio que permitió compartir imágenes y acontecimientos a una escala desconocida hasta su aparición.
La experiencia dominicana, iniciada en 1952 y ampliada con la televisión privada y las emisiones a color, forma parte de esa transformación internacional.
Setenta años después de aquella primera carta de ajuste, Televisión Española no solo celebra su pasado. Afronta el reto de preservar su identidad, fortalecer su credibilidad y encontrar nuevas audiencias en una industria donde la televisión continúa presente, aunque ya no dependa de una sola pantalla ni de un horario fijo.
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