A menos de 24 horas de una cumbre de cancilleres de la OEA, para discutir el caso de Nicaragua, solo siete ministros de Exteriores han confirmado su asistencia a la sede de la Organización de Estados Americanos, en Washington, el 2 de octubre de 2026.
La lista oficial de la OEA confirma la participación de los cancilleres:
- Carlos Ramiro Martínez Alvarado, de Guatemala;
- Kamina Johnson Smith, de Jamaica;
- Rubén Ramírez Lezcano, de Paraguay;
- Alfonso Carlos Espá y Garcés-Alvear, de Perú;
- Víctor O. Bisonó Haza, de República Dominicana;
- Raina Forbin, de Haití;
- Alva Baptiste, de Santa Lucía.
Solo 23 de los 33 países han confirmado su asistencia a la Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores de la OEA. Unos 16 Gobiernos han informado que enviarán a diplomáticos de menor rango o a sus representantes permanentes ante la OEA.
Cuatro de los países enviarán a sus viceministros o secretarios de Relaciones Exteriores, que en este tipo de encuentros asumen provisionalmente como el número dos de la Cancillería. Entre ellos están:
- Argentina: Juan Manuel Navarro, secretario de Relaciones Exteriores a.i.
- Canadá: Mona Fortier, miembro del Parlamento y viceministra de Relaciones Exteriores.
- Chile: Patricio Torres, viceministro de Relaciones Exteriores.
- Costa Rica: Adriana Bolaños Argueta, viceministra de Asuntos Multilaterales.
La mayoría de países ha confirmado a sus representantes permanentes y otros funcionarios que ejercen ante la OEA, entre ellos:
- Antigua y Barbuda: Sir Ronald Sanders
- Bahamas: Chet Neymour.
- Belice: Néstor Mendez.
- Bolivia: Maysa Ureña Menacho.
- Brasil: Benoni Belli.
- Colombia: Alejandro Ordóñez Maldonado.
- Guyana: Keishanna Sullivan.
- Honduras: Cossette López Osorio.
- Panamá: Ana Irene Delgado.
- San Vicente y las Granadinas: Lou-Anne Gilchrist.
- Surinam: Marlon Mohamed-Hoesein.
- Uruguay: Edison Lanza.
Estados Unidos no ha confirmado su participación ni representante. La presencia del secretario de Estado, Marco Rubio, significaría un gesto diplomático de “muchísimo peso en la OEA”, según analistas políticos y opositores nicaragüenses.
La OEA no convocaba una reunión de consulta de los ministros de Exteriores desde 2017, cuando el organismo abordó la crisis política y de derechos humanos en Venezuela.
La convocatoria de la pronta reunión fue aprobada el 19 de agosto de 2026, con el voto a favor de 29 países, el rechazo de Brasil y la abstención de México. La OEA decidió tomar medidas después de que el dictador Daniel Ortega, quien copreside el país junto a su esposa, Rosario Murillo, declarara el 19 de julio que en Nicaragua no habría más elecciones, tras lo cual el Gobierno nicaragüense impulsó una reforma constitucional para impedir la participación electoral de personas consideradas “traidores a la patria”, en una referencia a la oposición.
EE. UU. defiende proyecto de resolución
La OEA abordará la situación de Nicaragua pese a que el país abandonó el organismo en 2023 por orden de Ortega y Murillo. Los Estados miembros debatirán y votarán una resolución impulsada por Estados Unidos, Argentina, Colombia, Paraguay, Perú y República Dominicana que insta a las autoridades nicaragüenses a establecer las condiciones para “la celebración de elecciones libres, justas e inclusivas”.
El texto también las insta a garantizar el pleno respeto de las libertades, poner en libertad de forma incondicional a todos los presos políticos, divulgar el paradero de los desaparecidos, restituir la nacionalidad a las personas despojadas de ella y restablecer la separación de poderes y el pluralismo político.
La representación brasileña presentó una propuesta para modificar el proyecto de resolución. Su planteamiento elimina la referencia a que los actos, prácticas y políticas del régimen tienen “efectos extraterritoriales que amenazan la paz y la seguridad del Hemisferio” y propone sustituir el Grupo Ministerial de Seguimiento por un Grupo de Personas Eminentes encargado de promover el diálogo.
Sin embargo, Estados Unidos y Paraguay se oponen a eliminar del proyecto la referencia a “la presencia y las actividades perniciosas de personal de seguridad extrahemisférico”, uno de los planteamientos que Brasil también busca eliminar.
La CIDH pide intervenir ante los cancilleres
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) solicitó intervenir durante la reunión. En una nota enviada a la OEA, la jefa de Gabinete de la Comisión transmitió el interés de la comisionada Rosa María Payá, relatora para Nicaragua, en presentar una actualización sobre la situación de derechos humanos.
Payá intervino ante el Consejo Permanente el 5 de agosto, cuando la OEA discutió por primera vez la convocatoria de los cancilleres, advirtió sobre el alcance regional de la crisis. “La persecución de personas nicaragüenses en el exilio, los actos de represión transnacional y el desplazamiento forzado de miles de personas evidencian que las graves violaciones a los derechos humanos documentadas por la Comisión tienen un impacto regional que requiere la atención de los Estados miembros de esta Organización”, afirmó Payá.
Derechos humanos, democracia y restablecimiento del estado de derecho deben centrar la reunión extraordinaria sobre Nicaragua, señalaron expertos de la ONU y la CIDH.
La CIDH y el Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua de las Naciones Unidas insistieron en que “las condiciones actuales en Nicaragua no cumplen con los estándares internacionales requeridos y por tanto los elementos esenciales de la democracia son inexistentes”.












