La Habana, 27 sep (ACN) La selección cubana de béisbol sub-15 afrontará hoy el desafío más exigente del Grupo A en el Mundial de la categoría que se disputa en México, cuando enfrente a Japón, campeón defensor y líder del ranking mundial.
Los discípulos de Alexander Urquiola llegan al compromiso con balance de 1-1, después de caer en su estreno ante República Dominicana y recuperarse ayer con un contundente supernocaut de 16-0 sobre Sudáfrica en el estadio Kukulcán Álamo.
El triunfo ante los africanos devolvió a los cubanos al camino de la clasificación, sostenido por un ataque de 11 imparables que fabricó dos carreras en el primer episodio, ocho en el segundo y cinco en el cuarto para sentenciar el encuentro por la vía de la misericordia.
Ihosvany Doce encabezó la ofensiva con tres imparables en dos turnos y cinco carreras impulsadas, mientras Braon Ariel González, Alex Viel y Javier Roque también aportaron a una artillería que encontró escasa resistencia en el montículo rival.
Desde la lomita, Ismael de Jesús Ortega trabajó tres entradas sin permitir carreras, con cuatro ponches y apenas un indiscutible, en una jornada que permitió a Cuba borrar rápidamente las huellas de su tropiezo inaugural.
Ahora el panorama cambia por completo, pues Japón llega invicto después de superar a Sudáfrica y Alemania, los dos equipos que ocupan el fondo de la llave y que todavía no conocen la victoria.
La novena nipona, primera del escalafón universal y vigente monarca de la categoría, conquistó el título en 2024 y vuelve a Mérida con la etiqueta de principal referente competitivo del apartado.
El reto será mayúsculo para una selección cubana que necesita sostener la ofensiva mostrada ante Sudáfrica y, sobre todo, reducir los márgenes de error frente a un adversario de mayores recursos y acostumbrado a los grandes escenarios juveniles.
En el grupo, República Dominicana también marcha con dos victorias, mientras México presenta balance de 1-1 después de caer ayer ante los quisqueyanos.
La matemática concede todavía margen para soñar, pues los tres primeros lugares avanzarán a la superronda, pero cada resultado comienza a pesar como una carrera en el cierre de un juego apretado.
Ante Japón, Cuba tendrá enfrente mucho más que otro rival: será una prueba de carácter, concentración y capacidad para competir cuando el nombre que aparece al otro lado del terreno lleva sobre sus hombros la corona mundial.











