Omar González, integrante de la dirección nacional de Vente Venezuela, cree que el plan de Estados Unidos para Venezuela es un experimento que podría “no salir muy bien” y reconoce que le sorprendió que el presidente Donald Trump permitiera que Delcy Rodríguez continuara en el poder tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero. El político, sin embargo, no considera que la líder opositora María Corina Machado haya sido desplazada por la administración estadounidense.
El periodista y exdiputado a la Asamblea Nacional planteó, citando a analistas políticos, que en Estados Unidos parece haber dos corrientes: una que defiende los principios y valores democráticos y otra que solo está interesada en hacer negocios. En su opinión, la administración Trump se ha inclinado hacia la segunda opción.
“Esto es un experimento extraño para nosotros los venezolanos y creo que para el mundo. Un experimento que consistía en que el propio chavismo desmontara pieza por pieza todo lo que hizo. (…) Personalmente, creo que no va a salir muy bien, porque esta gente (el régimen) es especialista en ganar tiempo, y es lo que está haciendo”, manifestó en una entrevista que concedió a El Nacional en la quinta El Bejucal, sede nacional del partido Vente Venezuela, que reabrió sus puertas en marzo y ahora registra un mayor movimiento de personas comparado con semanas anteriores.
Omar González estuvo junto a Claudia Macero, Magalli Meda, Pedro Urruchurtu y Fernando Martínez, ya fallecido, refugiado en la Embajada de Argentina en Caracas, desde donde lograron escapar con ayuda del gobierno estadounidense en la llamada Operación Guacamaya. Es el primero de este grupo en regresar al país. Lo hizo el 28 de agosto por el Aeropuerto Internacional José Antonio Anzoátegui, en la ciudad de Barcelona, luego de haber estado en el exilio durante más de un año.
“No le pedí permiso a nadie, no fui a los tribunales, no pedí cacao (clemencia). Estoy aquí en Venezuela, no he cometido ningún delito y por eso me siento muy satisfecho”, afirma.
El dirigente declara que no estuvieron de acuerdo con la mesa de negociación entre la Comisión Delegada de la Asamblea Nacional de 2015 y el gobierno interino de Rodríguez, reconocido así por el gobierno estadounidense. Asegura asimismo que Voluntad Popular y Primero Justicia traicionaron el Acuerdo de Panamá, en el que habían prometido que solo Machado o una persona nombrada por ella actuaría como interlocutor entre la administración Trump y el régimen venezolano.

—¿Cómo se siente luego de regresar a Venezuela y reconectar con la causa democrática?
—Si me pides una sola palabra para describir lo que embarga en este momento, después de mi regreso, es sencillamente feliz. Feliz de haber llegado a mi tierra patria. Después de 3 años de ausencia obligada, año y medio en la embajada de Argentina en Caracas convertida en prisión por Maduro y, desde luego, un año y medio después de haber sido rescatado con el apoyo de Estados Unidos. Tomé la decisión de regresar y estoy sorprendido por, en primer lugar, mis amigos, compañeros de partido, familiares que tenía tres años que no abrazaba, pero también de ver la esperanza, la resiliencia de la gente y la resistencia a esta acumulación de tragedia que hemos tenido como venezolanos.
—¿Qué cambió que lo hizo regresar? ¿Esta decisión la tomó solo o contó con el apoyo de María Corina Machado y de su equipo?
—Yo le informé a ella que pensaba regresar y ella es respetuosa de las decisiones de cada uno de nosotros. Y también le informé a quienes nos dieron su apoyo en Estados Unidos y sorprendentemente recibí un respaldo muy importante. Por ejemplo, sé que el senador Rick Scott, que es uno de los más influyentes líderes del Partido Republicano, no solo le envió una comunicación al régimen de Delcy y Jorge Rodríguez y Diosdado Cabello, diciéndole que yo regresaba con el apoyo de Estados Unidos, sino que lo publicó en su cuenta de X, así como también María Elvira Salazar, Mario Díaz Balart, Carlos Giménez y no sé, podría ser también el propio secretario de Estado Marco Rubio, no lo sé, pero cuando llegué a Estados Unidos fui recibido por él, conjuntamente con mis compañeros que sobrevivimos a esa experiencia traumática de estar en una embajada convertida en prisión, ya que éramos seis y uno murió (Fernando Martínez Mottola). No me extrañaría que también él tuviera la deferencia de complicarse, no lo sé, no lo podría asegurar, pero era un hombre que estaba muy comprometido con esta causa venezolana. En todo caso, cuando llegué, me sorprendí porque fui recibido incluso por agentes de los cuerpos de seguridad del Estado, pero no para retenerme ni detenerme, sino que me dieron abrazos y me decían, ‘Omar, esto no lo aguanta nadie, los salarios que estamos ganando no nos alcanzan ni para comer, los apagones, la falta de agua’. Entonces yo les decía a ellos, ‘Mira que nos están grabando’, porque eso lo estaban transmitiendo en vivo y en directo a través de otros medios de comunicación. Y yo les decía, ‘tus superiores te pueden que te boten’. ‘Yo no no aguanto esto’. Y después llegué a migración y ocurrió lo mismo: los funcionarios de migración me dijeron, ‘no vayas al baño porque no hay agua’. Eso ocurrió en el Aeropuerto Internacional José Antonio Anzoátegui; llegué por Barcelona. E incluso, estaba un agente con chaleco antibalas, una Glock en la cintura; yo decía: ‘Bueno, aquí me van a fregar’. Y me dijo: ‘Omar, te ayudo con la maleta’ y me la llevó hasta el carro. Me quedé sorprendido. Cuando salí del aeropuerto había una multitud de compañeros y amigos esperándome, y luego en la sede de la Federación de Trabajadores del Estado Anzoátegui había una concentración multitudinaria en el auditorio principal. En fin, sería largo contar las manifestaciones de afecto que he recibido y el compromiso que he adquirido de acompañar a los venezolanos que han sufrido tanto en estos 30 años y, además de eso, los 2 terremotos el 24 de junio, después las inundaciones y la inflación que no para. Entonces me siento muy satisfecho de haber tomado la decisión (de regresar), no le pedí permiso a nadie, no fui a los tribunales, no pedí cacao (clemencia), nada de eso; estoy aquí en Venezuela, no he cometido ningún delito y por eso me siento muy satisfecho.
—Que usted haya sido el primero de este grupo que estuvo en la embajada de Argentina, ¿tiene un motivo en específico? ¿Está previsto que pronto regrese el resto de los dirigentes que estuvieron refugiados en la Embajada de Argentina en Caracas?
—Estoy seguro de que sí, todos soñamos con regresar al país y creo que mi regreso es un mensaje poderoso, ¿Por qué motivo van a detener a los demás o los van a perseguir o los van a reprimir? Porque ninguno de nosotros ha hecho más que disentir de un régimen que destruyó y saqueó a nuestro país. De manera que sí, creo que es inminente el regreso de todos los que salimos en la llamada operación Guacamaya, porque las guacamayas eran las únicas aves que llevan el tricolor nacional que nos visitaban en la embajada. No dejaban entrar a nadie. Por cierto, tuve la oportunidad de pasar por la fachada de la embajada argentina en Caracas y me di cuenta de que ahora no tienen ni siquiera la bandera, porque Brasil, a quien le habían entregado la custodia de esa edificación del territorio argentino, bajó su bandera, no hay ninguna bandera. Porque a los argentinos que nos habían dado asilo en la embajada los expulsaron del país y a los empleados venezolanos que trabajaban en esa embajada los sacaron; a algunos los metieron presos; también metieron presos a compañeros, periodistas, coordinadores, sin haber hecho nada, en esa ola represiva que se ha minimizado, aunque permanecen presos centenares de compañeros de lucha.
—¿Siente plena seguridad de estar en Venezuela a pesar de que, por ejemplo, Diosdado Cabello, quien los amenazaba públicamente, sigue como ministro de Interior y Justicia y además forma parte del pequeño grupo que ahora controla el poder en Venezuela?
—Siempre está la duda de que, en un acto de locura, sigan reprimiendo al pueblo venezolano. Sin embargo, creo que lo debe estar pensando muy bien. Lo que es algo bizarro es que siga siendo ministro de Relaciones Interiores porque para nadie es un secreto el tutelaje de Estados Unidos y él es un funcionario sobre quien pesa una recompensa de 25 millones de dólares por su captura. Ahora se complica aún más porque el fiscal del Ministerio Público chileno lo está acusando —una hipótesis en base a elementos de los criminales que han sido detenidos por el crimen del teniente Ronald Ojeda— como el autor intelectual de ese vil asesinato, de un oficial venezolano que tenía residencia en Chile y que fue secuestrado y luego sepultado vivo en ese país. Y, de acuerdo con lo que hemos podido conocer hasta ahora, el Ministerio Público dice que alguno de los miembros del Tren de Aragua que fueron detenidos en este caso confesó que habían recibido órdenes y paga de Diosdado Cabello. Esto es muy grave. Así como la mujer que estuvo en estos días en un vídeo viral, que dijo que ella se identificaba como ‘la tapa del frasco’. ¿Por qué ‘la tapa del frasco’? Porque era amiga de Diosdado Cabello y de su hermano (José David Cabello), quien era presidente del Seniat. En fin, recientemente (Diosdado Cabello) dijo que eso no era verdad y que está detenida, pero esta es la acumulación de acusaciones. Uno no entiende por qué todavía tiene ese cargo y cómo Estados Unidos, país que defiende el libre mercado, la propiedad privada, el respeto a la ley, sigue con Delcy Rodríguez que ilegítimamente ejerce el poder en Venezuela.

—¿Cómo ve esas inconsistencias de parte del gobierno estadounidense?
—Me parece que no es lo correcto.
—Y son varias.
—Sí, son varias. Oía a algunos voceros, analistas políticos internacionales, que decían que parecía que en Estados Unidos hay dos corrientes. Una que defiende los principios y valores democráticos, el libre mercado, el respeto a la propiedad privada, el respeto a la voluntad, la soberanía del pueblo, la democracia. Eso es parte de las bases, los principios que sostienen a ese gran país. Pero también hay otra corriente que solo quiere hacer negocios.
—¿Hacia cuál considera que se inclina la administración Trump?
—En este momento ‘le lleva una morena’ (una ventaja muy grande) la corriente que quiere hacer negocios, que lo que quiere es la producción de petróleo. Necesitamos que vengan las inversiones, tecnología, etcétera, pero no podemos olvidar los principios. Tú no puedes vender la libertad de un país por petróleo, por gas, por oro. ¿Qué es eso? Esto no va en correspondencia con lo que uno conoce de Estados Unidos.
—¿Ese objetivo siempre lo tuvo el presidente Trump o cambió en el camino? Recuerdo que, luego de que salió de Venezuela, María Corina Machado aseguró en la Heritage Foundation, en Washington, que contaba con el total apoyo de Trump y del Congreso estadounidense.
—Y lo tiene. Esto es un experimento extraño para nosotros los venezolanos y creo que para el mundo. Un experimento que consistía en que el propio chavismo desmontara pieza por pieza todo lo que hizo, no solamente en Venezuela, sino en buena parte del continente americano. Para nadie es un secreto que Venezuela financió los regímenes de izquierda en Argentina; ahí estaban los maletines de Antonini Wilson para financiar a los Kirchner; hicieron negocios sucios con los Kirchner durante muchos años. Para nadie es un secreto que de Venezuela salían maletas llenas de dinero y que había negocios turbios, oscuros, con Rafael Correa en Ecuador, con Evo Morales en Bolivia, con los Zelaya en Honduras, los Ortega en Nicaragua y pare usted de contar. Es más, se sabe ahora que de Venezuela salía dinero para financiar a grupos terroristas de Medio Oriente como Hezbolá, Hamás, que a Irán le entregaron las refinerías y que el territorio venezolano estaba siendo usado por Irán para fabricar drones con capacidad misilística, que incluso ponían en juego la seguridad de los Estados Unidos. Y que es el patiadero del ELN, de las FARC y de otros grupos, y que es miembro de nada más y nada menos que lo que llamaron el Cártel de los Soles, es decir, que las organizaciones narcotraficantes más importantes del planeta operan desde Venezuela. Entonces, está bien, ellos (Estados Unidos) quieren desmontar… incluso entiendo que querían saber qué funcionarios norteamericanos estaban recibiendo dinero (del chavismo), como se ha demostrado. David Rivera, un representante republicano de la propia Delcy Rodríguez, recibió 50 millones de dólares para espiar al gobierno americano a favor del chavismo. ¿Cuántos otros funcionarios no se estarían lucrando con el dinero de los venezolanos en Estados Unidos? Entiendo que el presidente Trump quisiera saber quiénes eran y desmontar esa estructura criminal, quiénes llevaban el fentanilo o la cocaína al territorio americano. Eso lo llego a entender, pero ya han pasado casi nueve meses de esto y ahí está Delcy Rodríguez, que formó parte de ese gobierno, fue canciller, presidenta de Pdvsa y vicepresidenta de la República. Está ahí y ahora lo que dice es ‘sí señor’, cuando antes quemaban la bandera de Estados Unidos y hablaban del imperialismo yanqui; quemaban la bandera de Israel y ahora reciben a los representantes de Israel. ¿Te acuerdas de lo que decía el finado (Hugo Chávez), no? A mí no me gusta ni repetirlo, porque es una palabra que no me gusta pronunciar, pero ellos maldijeron al Estado de Israel y ahora mira cómo están arrodillados.
—¿Ha sido real la relación entre María Corina Machado y la administración Trump?
—Eso ha sido muy claro, muy transparente. María Corina Machado es una mujer muy preparada, muy inteligente, pero tiene una característica que la hace singular y muy valiente: no es una mujer dócil.
—¿Por eso la han descartado?
—No, no creo que la hayan descartado. Estoy seguro de que no la han descartado. Esto es un experimento, repito, que yo, como venezolano, personalmente, creo que no va a salir muy bien, porque esta gente (el régimen) es especialista en ganar tiempo, y es lo que está haciendo. Están comprando tiempo con petróleo, con gas, con el hambre de los venezolanos. Están tratando de comprar tiempo. ¿Quién autorizó a Delcy Rodríguez a firmar por 25 o por 100 años la entrega de buena parte del petróleo de la Faja Petrolífera del Orinoco al gobierno de los Estados Unidos? Venezuela es un país soberano, que tiene una población de más de 30 millones de habitantes, que tiene una historia, una cultura diferente y que tiene una Constitución, que eso no lo puede hacer ni siquiera un presidente electo legítimamente y ella ni siquiera es eso, nadie ha votado por ella. Entonces, ella firma eso porque quiere comprar tiempo. Ellos están apostando a que en las elecciones de medio término, que van a ser en noviembre de este año en los Estados Unidos, Trump pierda.
—Trump puede saber eso…
—No, el presidente Trump, con legítimo derecho, cree que va a ganar esas elecciones y que va a permanecer con la mayoría.
—Pero puede conocer las intenciones del chavismo, que ha hecho lo mismo en los 27 años que ha estado en el poder.
—Claramente. Estados Unidos es un país donde hay separación de poderes. Él incluso puede pensar de una manera y tener una estrategia como la que ha tenido exitosa en el mundo de los negocios, pero ahí hay un Congreso. Un senador en Estados Unidos tiene mucha más influencia que un gobernador y cualquier funcionario. Y acaba de aprobarse en el Congreso de los Estados Unidos, de manera bipartidista, es decir, senadores y representantes del Partido Republicano y del Partido Demócrata, una resolución alertando a Estados Unidos del error de mantener a Delcy y a Jorge Rodríguez y a Diosdado Cabello en el poder. El propio secretario de Estado, que está en una gira por América Latina, estuvo en Colombia y Ecuador, ha dicho que aquí tiene que haber elecciones lo más pronto posible. Nosotros lo que estamos exigiendo es que nos pongan fecha, que el cronograma electoral sea dado a conocer, el pueblo venezolano exige y necesita que haya fecha para que no sigan esas negociaciones interminables, 17 negociaciones que han terminado en nada. Que esto no siga pasando porque ya sabemos que la estrategia es ganar tiempo.

—Si tienen claro que este experimento, como usted lo llama, puede terminar mal, ¿qué están esperando para actuar?
—Nosotros vamos a actuar, estamos actuando. Nosotros somos unos venezolanos pacíficos.
—Pero María Corina Machado no ha regresado.
—Pero viene, y viene pronto y viene muy pronto. Y cuando María Corina pise el territorio venezolano, se acabará el pan de piquito, digo yo, un refrán muy popular. Porque todas estas medidas que estás viendo, a mi juicio… eso de designar un nuevo Tribunal Supremo de Justicia, ¿qué ha dicho Jorge Rodríguez? ‘Vamos a designar unos nuevos magistrados del Tribunal Supremo de Justicia con un comité de postulaciones, vamos a designar un comité de postulaciones; después vamos a revisar credenciales, después vamos a entrevistar a la sociedad civil, a las universidades, a los colegios profesionales; después vamos a primera discusión, luego a segunda discusión’, y así van a pasar ocho meses. No. Ese TSJ tiene que ser transitorio, temporal, los 32 magistrados temporales hasta que haya un nuevo gobierno y se haya reinstitucionalizado el país; lo mismo tiene que ocurrir con el Poder Electoral. Los rectores tienen que ser gente decente y no un reparto de cuotas. Un Consejo Nacional Electoral temporal. Después, con un nuevo gobierno y una nueva Asamblea Nacional, se elegirá un poder judicial decente. Eso que llaman Tribunal Supremo de Justicia, que está actualmente en ejercicio, autorizó y reconoció el fraude del 28 de julio del año 2024. Aprobó la servilleta del presidente del Consejo Nacional Electoral (Elvis Amoroso), que dio unos resultados chimbos cuando todo el mundo ya sabía que había ganado Edmundo González Urrutia, no porque lo dijéramos nosotros, sino porque ahí estaban las actas, que las conoció el mundo entero y se las llevamos a la Organización de Estados Americanos, a las Naciones Unidas, a los presidentes, a los congresos. Y si quieren ver cuáles fueron los resultados, todavía están las actas depositadas en las bóvedas del Banco Central de Panamá. Maduro se las robó. Esa elección se las robó y ese Tribunal Supremo de Justicia refrendó como válido lo que dijo Elvis Amoroso en una servilleta.
—¿María Corina Machado regresa con la autorización de Estados Unidos? Lo que se entiende de lo que ha ocurrido es que tanto Delcy Rodríguez como María Corina Machado están tuteladas por Estados Unidos; que no pueden moverse sin tener la garantía del gobierno estadounidense.
—Ella no viene con autorización ni ha pedido autorización al gobierno de los Estados Unidos, porque ella es venezolana, además Premio Nobel de la Paz 2025, y ella viene es con la coordinación de los Estados Unidos. ¿Por qué con la coordinación de los Estados Unidos? Porque reconoce que Estados Unidos tuvo el coraje, la decisión política de utilizar hasta sus propios militares, poniendo en riesgo la vida de sus efectivos militares, para capturar a los que consideran criminales como Nicolás Maduro y Cilia Flores y llevárselos a una cárcel en Manhattan, en Nueva York. Eso hay que reconocerlo. Nosotros decíamos que solos no podíamos porque durante todos estos años han sido miles y miles los venezolanos que han perdido la vida, que han sido torturados, que han estado presos, y yo soy uno de ellos. Yo no soy más que un venezolano que no está de acuerdo con ese saqueo y esa destrucción. Fui gobernador del estado Bolívar. Allá teníamos no solamente la represa Raúl Leoni, que hasta el nombre se lo quitaron, la de Guri, teníamos Macagua 1, Macagua 2, Caruachi y dejamos lista Tocoma. Exportamos electricidad para Brasil y Colombia, y en los 27 años de este régimen ni siquiera fueron capaces de mantenerlas en funcionamiento, y mira la crisis energética que tenemos ahora. Por eso, cuando llegue María Corina Machado a Venezuela, creo que todo esto va a cambiar. La demostración más clara de que esto no va a funcionar la han dado las propias empresas norteamericanas, porque el presidente Trump ha invitado a las grandes corporaciones del petróleo de los Estados Unidos —como la ExxonMobil, ConocoPhillips y otras— para que inviertan en Venezuela, para que puedan explotar petróleo.
—No han querido.
—Han dicho: ‘No, hasta que no haya un cambio de gobierno no nos vamos a arriesgar porque ya nos robaron’. Lo mismo la TotalEnergies francesa, la Eni italiana; es decir, María Corina utiliza una frase que a mí me gusta mucho, que dice que los enemigos de Estados Unidos están en Miraflores y los amigos de los Estados Unidos estamos reclamando precisamente que se hagan las cosas bien.

—Todavía no hay una fecha concreta para el regreso de Machado a Venezuela. ¿Por qué no se ha dado a conocer esa fecha? Se ha hablado de distintas posibilidades, como que llegue en un vuelo internacional, que cruce la frontera o que lo haga bajo algún tipo de custodia.
—No tengo la fecha exacta de su llegada ni sé por dónde va a llegar.
— ¿Ese ocultamiento se debe a seguridad?
—En lo personal, no tengo esa información. Probablemente ni siquiera creo que (se trate de un tema) de seguridad porque María Corina Machado no es una mujer que tenga esas actitudes. Si no, no la hubiéramos visto que cuando la trataron de parar (durante la campaña presidencial en 2024) se montaba en curiara, llegaba en burro o agarraba una moto y no la podían parar.
—De cualquier manera, estando en Venezuela, estará siempre en riesgo.
—Por supuesto, todos los venezolanos estamos en riesgo. Todos los venezolanos corremos un gran riesgo porque esto se convirtió en el patiadero de las organizaciones de delincuentes más peligrosas del continente. Los venezolanos todos corremos el riesgo y esa es otra de las razones por las que tenemos que cambiar esto.
—¿Antes de regresar a Venezuela pasará por Washington, como se ha especulado?
—Es cierto que el gobierno norteamericano le ha pedido que vaya a la Casa Blanca antes de regresar a Venezuela, y probablemente por eso se ha atrasado unos días.
—Días…
—No sé ni la fecha en la que va a ir a la Casa Blanca ni los detalles, porque tengo entendido que no se han agendado. Hay algo en lo que también tengo interés, como todos los venezolanos: han convocado una convención extraordinaria del Partido Republicano, cosa que no tenía antecedentes porque las convenciones se convocan para elegir a los candidatos presidenciales, pero la adelantaron. Creo que tiene que ver con la situación electoral de este momento en Estados Unidos, que, como se sabe, tiene las elecciones de medio término. En todo caso, el presidente Trump, tengo entendido, dice que va a hacer un importante anuncio en las próximas horas. Ojalá se refiera a Venezuela y ojalá Dios lo ilumine para decir ‘ya basta’ de mantener este rodrigato en el poder, que los venezolanos repudian. Yo estaba en Anzoátegui, cuando se se conmemoraba el día de la de la Virgen del Valle y se llegó Delcy Rodríguez, fue allá, no se quiso presentar porque los feligreses seguramente la hubiesen pitado o o le hubieran pedido que se fuera, sino que fue a inaugurar unas obras. ¿Tú sabes cuáles fueron las obras que inauguró? El bulevar de las empanadas de Puerto La Cruz, que eran unos quioscos que estaban allí cuando expropiaron a Conferry y, por supuesto, esos pequeños comerciantes quedaron en la calle. Pusieron otra vez los tolditos y eso fue lo que inauguró. Y, para colmo, la otra inauguración fue develar una pequeña escultura de la Virgen del Valle. Ni que rece un millón de rosarios va a tener perdón de Dios por lo que han hecho en Venezuela. Y se fue. Eso fue todo lo que hizo. Ahí hubo Casa Militar, aviones, y eso para inaugurar una venta de empanadas y develar —después de que estuvieron 27 años haciendo los más oscuros menjurjes del oscurantismo religioso— una figura de la Virgen del Valle. Se están burlando del pueblo venezolano, y eso el pueblo no lo aguanta. Cuando un pueblo se decide a cambiar, no hay nada que lo detenga.
—¿Cuáles son las expectativas que tienen de esa reunión que puede ocurrir en la Casa Blanca?
—Hay que tener en cuenta la geopolítica mundial. Las cosas no le han salido bien a Estados Unidos con la guerra de Irán. Él pensaba que en un mes se iba a someter a la tiranía iraní, que iban a controlar el pase de los tanqueros y barcos por el estrecho de Ormuz, y ya van casi ocho meses y sigue estando muy severa la situación ahí. Estados Unidos ha bombardeado tanqueros iraníes en el estrecho de Ormuz y, desde luego, eso afecta al mercado de los hidrocarburos. Tanto es así que uno de los grandes problemas, yo que vengo de allá te puedo dar fe, es el precio de la gasolina que tienen que pagar los norteamericanos, los ciudadanos comunes y corrientes que a lo mejor no saben ni quién es Delcy Rodríguez. El galón de gasolina en Florida y en Washington está sobre los 5 dólares, y en otros estados llega a 8 dólares, y eso es lo que le pega al bolsillo al americano, porque eso se refleja en los alimentos, en los productos y servicios. El problema geopolítico de Irán, la situación de Gaza que no se ha terminado de resolver, la guerra de Ucrania con Rusia, que tampoco se ha resuelto; eso pone a Venezuela, que es el país con la mayor reserva de petróleo del mundo, en ese juego geopolítico, y Trump ha dicho públicamente que van a aumentar las reservas de petróleo de Estados Unidos, que ya no va a depender de ningún otro país. Ellos estiman 65.000 millones de barriles de petróleo que van a explotar de Venezuela y eso me parece bien, porque tenemos tal magnitud de yacimientos de petróleo que pasarán siglos y todavía no se habrá sacado todo el petróleo. Y necesitamos esas tecnologías, esas inversiones, porque los salarios de los venezolanos ya no aguantan, no tienen cómo comer.
—Basados en la legalidad.
—Por supuesto, con transparencia, nadie conoce aquí cuáles son las letras chiquitas de ese contrato, cuánto le va a tocar al pueblo venezolano, cómo se va a beneficiar. Ya sabemos lo que dijo el gobierno americano, que va a recibir, pero ¿y los venezolanos? ¿Quién va a decir cuándo van a aumentar los sueldos y salarios? 130 bolívares, que es menos de 50 centavos de dólar, que es lo que gana un pensionado y un jubilado en Venezuela. Eso es el salario más paupérrimo del planeta. Los salarios no alcanzan, el desempleo es terrible, los hospitales no tienen insumos, las escuelas están destartaladas. ¿Cuándo vamos a ver el producto de estas negociaciones petroleras, de gas y de oro? Venezuela es uno de los países con mayores reservas de oro del planeta, no solamente es petróleo. Es más, Venezuela es uno de los países con la mayor reserva de las llamadas tierras raras, que ni son tierras ni son raras: torio, rodio, coltán, que se usa en las nuevas tecnologías. Es un país lleno de potencialidades, pero el pueblo venezolano tiene una crisis humanitaria espantosa.


—¿Cómo visualiza el regreso de María Corina Machado y qué tanto su presencia podría cambiar la dinámica política en el país?
—Estoy recorriendo buena parte del territorio nacional desde que llegué; de hecho, no he podido cambiar los bombillos en mi casa después de tres años fuera, y lo que veo es que la gente, cuando pise el territorio venezolano María Corina Machado, no va a parar y por eso digo que ahí se acabó esto. Se acabó en el buen sentido, es decir, estas negociaciones interminables, este ganar tiempo con el Tribunal Supremo de Justicia. Aquí vienen elecciones, elecciones presidenciales, porque hay un jueguito que quieren tirar elecciones regionales primero. Si hay elecciones regionales primero, eso significaría que Delcy Rodríguez y Jorge Rodríguez seguirían en el poder. ¿Eso es lo que quieren? ¿Quién resolverá el problema de la luz? ¿Un alcalde? ¿Un gobernador? Es el poder nacional. ¿Quién resolverá el problema del agua? Ahí está el estado Sucre, que tiene ya meses sin agua por falta del mantenimiento del embalse, de parte del túnel de trasvase de Turimiquire. ¿Quién resolverá el problema de los salarios? ¿Un gobernador, un alcalde? Eso es una estratagema que están planeando para dejar a Delcy y Jorge Rodríguez en el poder, y eso no se lo va a calar (no lo aguantará) el pueblo venezolano. Necesitamos un cambio de gobierno que sea democrático, que sea legítimo, que sea producto del voto, no del dedo.
—¿Actuarían con apoyo de la ciudadanía…?
—Claro.
—María Corina Machado no forma parte del gobierno y quienes sí controlan el poder actúan según los lineamientos de Estados Unidos.
—María Corina Machado es el pueblo venezolano, que la ve como la auténtica líder de sus aspiraciones, sus esperanzas. La presión ciudadana es un punto clave. La presión del pueblo venezolano será inevitable para que haya un cambio de gobierno. Y ellos lo saben. Los primeros que saben esto están en Miraflores. Saben que cuando llegue María Corina Machado, esto se acabó. Ya me dicen que en el Tribunal Supremo de Justicia, de los 32 magistrados, quedan 8; los demás se fueron, pidieron la jubilación. Y eso va a pasar con las gobernaciones, alcaldías; ya he visto gobernadores que fueron electos con el chavismo y que decían patria, socialismo, muerte, y ahora dicen estamos con María Corina. Eso va a pasar, y eso que todavía no ha llegado. Ay, ¡cuándo llegue, compañero!
—¿Cómo está la relación entre Venezuela y el llamado G4 o la representación de los partidos que participan en la negociación? Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo, Voluntad Popular y Acción Democrática.
—Nosotros no formamos parte de ninguno…
—Por eso. ¿Cómo es la relación de Venezuela con estos partidos?
—No hemos formado parte ni de la Plataforma Unitaria. Aunque participamos en las reuniones, tenemos cordiales relaciones, hay aliados, yo me reúno con ellos y no solo yo, se reúnen dos o tres de los miembros de la Dirección Nacional de Vente Venezuela con estos partidos y con los que no son de la Plataforma Unitaria, que son decenas de organizaciones civiles, políticas, etcétera. Semanalmente nos reunimos. Hay, desde luego, partidos con los que es obvia la alianza y la coordinación, ha habido, como en toda organización humana, algunas diferencias y eso es normal. Por ejemplo, nosotros no estuvimos de acuerdo con ese mecanismo de la mesa de negociación —yo no sé si yo pertenezco a una generación donde la palabra era un documento—. Cuando tú dabas la palabra, eso se respetaba. Y hubo una reunión en Panamá donde todos esos partidos, todos, sin excepción, dieron su palabra en varios temas fundamentales, pero no solamente la palabra, es que llegaron a más, lo firmaron en un documento, en un manifiesto, en el cual, entre otras cosas, se decía que la estrategia era que la interrelación con Estados Unidos y con el régimen para ordenar la transición de manera civilizada, la llevaba María Corina Machado o quien ella designara. Nos habían pasado 10 días después de ese evento en Panamá cuando nombraron a una comisión negociadora de solo dos partidos que firmaron ese acuerdo que tú estás diciendo, que era Primero Justicia y Voluntad Popular, y escogieron unos negociadores solamente de esos dos partidos.
—¿No estaba al tanto de que había conversaciones paralelas para designar esta comisión?
Había rumores e indicios, por eso hubo esa reunión en Panamá y se dijeron todas las cosas, se analizaron todos los escenarios, las estrategias, las tácticas y firmaron, además de dar su testimonio, su palabra —eso que yo llamo el documento verbal, pero también el documento formal— y no habían llegado a 10 días cuando nombraron una comisión negociadora con cinco diputados, dos de Voluntad Popular y tres de Primero Justicia, y no habían dicho nada. Nosotros, no obstante —porque lo que queremos es salir de esta tragedia— no estamos obstaculizando, poniendo trabas ni criticando a esa mesa de negociación. Le deseamos que tenga éxito, que en este mes, que se instala el 15 la segunda ronda, cumpla lo que prometieron.
—En lo que se ha avanzado hasta ahora, ¿cómo lo ve?
—A beneficio de ellos (el chavismo), los 31.000 kilos de oro que estaban depositados en el Banco de Inglaterra, se los entregaron al régimen o se los van a entregar, no lo sé. Y el segundo tema que aprobaron era relativo a otros temas que no son medulares, porque lo medular es la convocatoria de elecciones…
—La atención a las víctimas de los terremotos.
—¡Ah! La atención de las víctimas de los terremotos, que por supuesto que lo necesitan, pero ahí está la gente todavía en carpas. En fin, ahora el 15 dicen: ‘La devolución de los partidos que fueron judicializados’, es decir, a Acción Democrática le quitaron los símbolos, y ahora el 13 de septiembre cumplen año. Le entregaron a un grupo el partido, los símbolos, el himno, todo. Se lo van a devolver, según se dice. Las inhabilitaciones: casi todos los dirigentes de la oposición están inhabilitados para aspirar a cargos de elección popular. Eso se lo van a quitar, incluyendo la de María Corina Machado. En tercer lugar, la designación del TSJ y la designación del Consejo Nacional Electoral. Si eso es así, bien bueno; más importante todavía: el cronograma electoral y la liberación de todos los presos políticos. Vamos a ver, esto empieza el 15 de septiembre, dentro de pocos días. De lo contrario, esto va a ser otro fracaso más como Barbados, como Qatar, como México, etcétera. Si eso ocurre, tendríamos razón de no haber participado en ese experimento, pero deseamos, de todo corazón, que tenga éxito, porque ese es el éxito de Venezuela. Aquí no se trata de personalismo, sino de buscar una solución pacífica, pero los venezolanos están llegando a un momento en el que la paciencia tiene un límite. Si estos siguen jugando con el pueblo venezolano, ganando tiempo, la gente muriendo de hambre, saliendo la gente de nuevo en oleadas migratorias, separando familias, con esos apagones que ya nadie aguanta, hay gente que se está muriendo en los hospitales porque tienen que hacer la diálisis y, al irse la luz, no le pueden hacer diálisis; otros que quedan, sin insumos. Dos días a la semana están asistiendo los niños a las escuelas. Pero llegan al colmo de, incluso en medio de toda esta catástrofe, trabajar medio día para no consumir electricidad.
—Regresando al tema de los partidos políticos: después de que se conoce este incumplimiento de palabra, que incluso hubo críticas por la presencia de, entre otras personas, Leopoldo López, ¿cómo está la relación con Voluntad Popular y Primero Justicia?
—Yo, quien representaba a Vente Venezuela, y los otros compañeros, con respecto a la Plataforma Unitaria como institución, no hemos ido más a reuniones. La verdad es que no he asistido ni siquiera telemáticamente.

—¿A modo de protesta?
—Es muy incómodo después de eso, pero hay otros partidos, como La Causa R y Acción Democrática, que han dicho que no se prestarán para eso. Y muchos otros, ABP, otras organizaciones civiles, que sí mantenemos comunicación constante porque han respetado su palabra, han respetado esos documentos, incluso han dicho: ‘Vamos a esperar, a lo mejor esto resulta bien’. Deseamos que resulte bien, pero cuando hay estas situaciones, desde luego, es como cuando se rompe un vaso de vidrio; tú lo puedes pegar, pero siempre van a quedar las fisuras. Porque no puede ser.
—¿Esto se podría interpretar como una nueva fractura en la oposición, después de lo que se había logrado para el 28 de julio de 2024? ¿Siempre hubo dudas en cuanto a las acciones relacionadas con Voluntad Popular y Primero Justicia?
—Nosotros nunca hemos sido sectarios. Si María Corina tiene una característica, es la amplitud, incluso a costa de un alto costo, porque hay algunos sectores que están siendo duramente criticados por la opinión pública nacional por cosas que han pasado en años anteriores, pero María Corina, estoy seguro —y esto no lo dice ella, lo digo yo— va a ser la presidenta de Venezuela, no va a ser la presidenta de Vente Venezuela. Va a ser la presidenta de todos los venezolanos. Desde luego, ella tiene una condición de estadista, que ha demostrado de manera reiterada, que va hasta por encima a veces de muchas de esas dificultades porque no es fácil la transición que vamos a hacer. Y esa es la diferencia entre partidos que buscan hacer lo que sea para sobrevivir o para mantenerse. A lo mejor a eso del G4, de lo que tú hablabas, a veces les cuesta trabajo darse cuenta de que ya no son los que conducen a la oposición en Venezuela, y no es porque lo digamos nosotros, ni nos vamos a engolosinar. El primer partido que hay en Venezuela, lo dicen las encuestas, las investigaciones de opinión y los resultados electorales, es Vente Venezuela, y nosotros queremos ser lo más amplio posible, pero tampoco nos chupamos el dedo. No es que, por esa amplitud que queremos que sean auténticas, serias, responsables, me vas a meter el dedo en el ojo como pasó lo de Panamá, que después que firmar un acuerdo no habían pasado 10 días cuando hicieron todo lo contrario.
—Quisiera hacer una salvedad sobre el G4: es la denominación con la que públicamente se les identifica, no una apreciación personal. Aclarado esto, ¿qué mensaje le daría a los venezolanos que ya tienen ocho meses esperando una transición que, por todo lo ocurrido y teniendo además el respaldo de Estados Unidos, muchos pensaban que sería más rápida?
—Los tiempos para Venezuela son diferentes, definitivamente, a los de Estados Unidos y de otros países. Hubiésemos querido que, en primer lugar, no dejaran al régimen chavista en el poder; ese experimento nos pareció extraño. Fuimos felices cuando se llevaron a Maduro el 3 de enero para que sea juzgado por la justicia, pero igualmente fuimos sorprendidos cuando dejaron a Delcy Rodríguez en el poder porque parecía una incoherencia. ¿Cómo es posible que saquen al que fungía de presidente y a la que él designó como vicepresidenta se quedó encargada? Es como que dejaran a los mismos. Pensamos que esto era por poco tiempo; ya van casi nueve meses. El país cada vez se hunde más en la depresión, en la crisis socioeconómica; es cada vez peor. La devaluación de la moneda hace casi imposible sobrevivir. Los venezolanos tenemos que ser cambistas de la noche a la mañana porque cobran en bolívares devaluados, ya casi llegando a 1.000 bolívares por 1 dólar, y a esto le tienes que sumar 14 ceros; los productos y los servicios los tienes que pagar en dólares y en varias escalas, que si el dólar oficial, que si el paralelo y otros que andan por ahí, y por si fuera poco, el propio Estado cobra los impuestos y cobra las multas en euros. Y tú dices: ‘¿Qué locura es esta?’. Cualquier venezolano que llega de repente y no sabe cómo hacer, porque entonces, si es el bolívar que ya no existe como moneda de uso común, si es el dólar oficial, si es el dólar paralelo, si es el euro. Fíjate lo inteligentes que somos los venezolanos que estamos sobreviviendo, pero esto tiene su límite; la paciencia se agota y nosotros abogamos por una solución pacífica y lo único que puede detener aquí un estallido social es que haya una convocatoria de elecciones para que ellos se expresen y haya un cambio de gobierno, y María Corina Machado viene al país para promover un acuerdo nacional de todos los sectores de la vida nacional para que, de manera pacífica y civilizada, enrumbemos al país a lo que siempre fuimos, uno de los países más prósperos del continente. Venezuela era uno de los países más prósperos, pudiéramos estar ahorita como Dubái, como todos esos países que eran más pobres que nosotros y tienen un nivel de vida extraordinario. Íbamos encaminados hacia eso, llegó en mala hora lo que se denominó el socialismo del siglo XXI y destruyó todo, saqueó todo el país, pero tenemos la posibilidad de reconstruirlo y lo vamos a reconstruir, y con las nuevas tecnologías va a ser más rápido de lo que la gente se imagina, pero para eso necesitamos gente que crea realmente en el libre mercado, en el respeto a la propiedad privada, que la propiedad privada es un derecho; no hay una sociedad libre cuando sus ciudadanos no tienen la propiedad privada, que lo que tú puedas comprar con tu trabajo honesto, que lo que tú heredaste por tus padres, tu abuelo, eso es tuyo y que se acabe eso de ‘exprópiese’. Si El Nacional ha sido víctima de eso, como medio de comunicación social. Un gobierno de esa naturaleza y que le ruego aumente los salarios, pague la deuda interna; ese poco de empresas pequeñas, medianas, grandes que han sido expropiadas, expoliadas, son una deuda que hay como la deuda externa. Nosotros dejamos la deuda externa alrededor de 25.000 millones de dólares y ahora aproximadamente se calcula que está sobre los 250.000 millones de dólares la deuda externa de Venezuela. Cuando tuvo el mayor ingreso de divisas por concepto del petróleo, Chávez, Maduro y ahora Delcy. Todos esos reales se los robaron y ves que las cuentas bancarias de estos tipos no son de decenas, centenas de millones de dólares, son miles de millones de dólares. Cuando dicen que Tareck El Aissami robó 25.000 millones de dólares… ¿Qué es esto? Y así, que si la tesorera, que si la enfermera, que si este el ministro tal, el ministro cual, viven en castillos en el Reino Unido y dan propinas, como uno de los testaferros que dio una propina en un restaurante, creo que en Europa, de 100.000 dólares, una propina. El dueño del restaurante, cuando vio aquello, pensó que se había equivocado y dijo (el testaferro): ‘Es que me atendieron muy bien’. Ese tipo tiene que tener una fortuna inimaginable para dar una propina —porque le sirvieron un buen whisky— de 100.000 dólares. Y aquí la gente muriéndose de hambre.
—¿Cómo recuerda —ya en libertad y, digamos, en tranquilidad— esos meses que estuvo en la Embajada de Argentina en Caracas?
—En primer lugar, el régimen chavista violó por completo todos los tratados internacionales que regulan las relaciones diplomáticas. Y recuerdo las penurias de haber sido separado de mi familia, de mi esposa —tengo 54 años de casado—, de mis hijos, de mis nietos. Después nos cortaron la luz. Luego nos cortaron el agua. Nos impidieron el ingreso de todo tipo de medicamentos. Yo tengo un tratamiento y me puse a cortar las pastillas que me quedaban en dos y tres pedacitos. Finalmente, la Cruz Roja Internacional pudo entrar y decía que eso no lo podía hacer. Y un cardiólogo que entró me fue a comprar unas pastillas para sortear. Fue muy duro. El desgaste emocional y físico fue muy duro, tanto es así que a uno de nuestros compañeros, Fernando Martínez Mottola, el desgaste físico y mental lo mató. Es una víctima de este régimen. Estaba muy, muy afectado porque era un hombre que vivía en función de su esposa, de sus hijos, de sus nietos. Él fue ministro de Comunicaciones y presidente de la Cantv, y era un deportista, era un hombre sano, pero el desgaste fue muy emocional, fue muy grande. La verdad es que guardo un gran recuerdo de él. Fue muy duro y nuestra fuga; yo estudié las fugas más espectaculares que se han registrado en el mundo; esta es una de ellas. Tengo el libro escrito y lo voy a publicar tan pronto haya un cambio de gobierno.
—¿Hay personas en riesgo?
—Estos represores, torturadores y asesinos los pueden buscar y desaparecer. Pero tan pronto, el primer día, será publicado. Luego el agradecimiento por el apoyo que recibimos de Estados Unidos también —ahí me di cuenta del poder de Estados Unidos—. Tuve allá un trato del cual no me puedo quejar; me dieron un estatus migratorio que me permite estar el tiempo que quiera, solo que yo soñaba con regresar a mi país, y aunque me podía quedar y puedo volver las veces que quiera, siempre que no cometa ninguna falta, yo soñaba con comerme una empanada de cazón con plátano, la cultura, la comida, los olores, los paisajes, y le dije a mi esposa que me iba y me reincorporaría (a la causa democrática en Venezuela), a acompañar; sobre todo me pegaron mucho las escenas de los terremotos del 24 de junio. Dolorosa esa tragedia, y la incapacidad de esta gente para poder auxiliarlos fue una cosa espeluznante. Y después vinieron esas inundaciones en Caracas; se desbordó el Guaire. Y para el colmo, a la que dijo que el Guaire iba a ser usado para bañarse, la nombraron presidenta del Plan Venezuela Renace.
—Pronto entonces…
—Pronto. Tengo la seguridad, y no es que hable con los astros, ni que tenga poderes de adivinación, pero es que mi experiencia como periodista, como educador, como escritor, conociendo la historia de otros países, hace inevitable el cambio. Y estamos muy cerca de que eso se dé. Todos juntos vamos a reconstruir esta patria.











