Casi un año después de perder ambos brazos en un accidente eléctrico, Osmani Hernández sigue esperando que la Empresa Eléctrica de La Habana cumpla su única promesa concreta: terminar la vivienda que él había comenzado a construir antes de que su vida cambiara para siempre.
El creador digital Alexander Ríos Cruz lanzó este sábado un llamado público de ayuda en nombre del exliniero, denunciando que las obras permanecen inconclusas y que «todo ha quedado en palabras».
Osmani, de 36 años, trabajaba para la Empresa Eléctrica de La Habana cuando el 12 de septiembre de 2025 sufrió una descarga eléctrica mientras reparaba una avería en la calle Pepe Prieto, en el municipio habanero de San Miguel del Padrón.
El contacto con un conductor partido le provocó quemaduras severas e irreversibles en ambos brazos, lo que derivó en la amputación de las dos extremidades.
Lo que siguió al accidente agravó aún más la situación. Según testigos, fueron vecinos —no bomberos ni personal especializado— quienes bajaron a Osmani del poste donde quedó colgado y lo trasladaron en un vehículo particular al Hospital Miguel Enríquez tras el accidente.
Desde la cama del hospital, el trabajador le envió un mensaje sereno a su familia: «Fuerza de voluntad tengo… Yo sé que por lo menos voy a perder los brazos, pero la vida la conservo».
La empresa eléctrica respondió públicamente asegurando que Osmani «cuenta con todo lo necesario» para su recuperación. Sin embargo, su expareja, Gretel Aparicio, contradijo esa versión oficial al denunciar que la familia tuvo que recurrir al apoyo ciudadano para conseguir vendas y medicamentos básicos.
En noviembre de 2025, Osmani reapareció públicamente con una sonrisa a pesar de haber perdido sus dos brazos, generando una ola de solidaridad que lo bautizó como «el campeón de la vida».
Pero la solidaridad no ha bastado para resolver su situación material. Su esposa se vio obligada a abandonar su empleo para dedicarse a su cuidado a tiempo completo, y la pareja tiene dos hijos pequeños. La vivienda que la empresa prometió terminar sigue sin concluirse.
El caso de Osmani no es un hecho aislado. Un reportaje de El Toque documentó que los linieros cubanos trabajan con equipos deteriorados: guantes, cascos, arneses y escaleras en mal estado, además de vehículos con fallos mecánicos.
En 2025, el sector de Electricidad, Gas y Agua registró cinco fallecidos por accidentes laborales, dentro de un total nacional de 38 muertos y 701 lesionados, según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información.
Además, se supo que Osmani había solicitado la baja laboral en múltiples ocasiones durante los tres meses previos al accidente, pero la empresa se la negó alegando falta de personal, manteniéndolo en un puesto de alto riesgo.
Ríos Cruz publicó el número de teléfono de Osmani —+5351184322— para que quienes deseen ayudar puedan contactarlo directamente. «Cualquier apoyo, por pequeño que parezca, puede significar muchísimo para esta familia», escribió.
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Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.










