Un tribunal ruso condenó el lunes a un destacado político de la oposición por manifestarse en contra de la guerra en Ucrania y lo sentenció a 11 años y un mes de prisión, en la última represión previa a las elecciones parlamentarias del próximo mes.
El veredicto contra Lev Shlosberg, un miembro destacado del partido Yabloko, fue un paso más del Kremlin para sofocar la disidencia desde que Rusia invadió a su vecino en febrero de 2022. Yabloko es el único partido político oficial que se opone abiertamente a la guerra.
En un fallo aparte emitido el lunes, la Corte Suprema de Justicia de Rusia ratificó su decisión anterior de excluir a Yabloko de la boleta electoral en las elecciones parlamentarias del 18 al 20 de septiembre, denegando la apelación del partido.
Las medidas adoptadas contra Shlosberg y Yabloko ponen de manifiesto la intolerancia del Kremlin hacia cualquier crítica a la guerra, que ya lleva cinco años.
Shlosberg, de 63 años, es vicepresidente de Yabloko y fue miembro de la legislatura regional de Pskov entre 2016 y 2021. Fue juzgado en la ciudad de Pskov, a unos 600 kilómetros (370 millas) al noroeste de Moscú, acusado de “desacreditar” y difundir “información falsa” sobre las fuerzas rusas.
Las acusaciones surgieron a raíz de un debate en el que pidió el fin de la guerra y de la publicación en su canal de Telegram de la portada de un tabloide británico que mostraba la imagen de una mujer ensangrentada junto a la del presidente de Rusia, Vladimir Putin, con el titular: “Su sangre… sus manos”. Shlosberg ha rechazado las acusaciones por considerarlas infundadas.
Este fue el segundo juicio de Shlosberg en los últimos dos años. También fue designado como “agente extranjero”, una etiqueta con fuertes connotaciones peyorativas en Rusia que conlleva un mayor escrutinio gubernamental. Fue declarado culpable de violar las normas relativas a los agentes extranjeros.
En diciembre de 2025, fue puesto en prisión preventiva por los nuevos cargos y ha permanecido tras las rejas desde entonces. Es uno de los varios miembros prominentes de Yabloko que en los últimos años han sido encarcelados o designados como “agentes extranjeros” debido a la creciente presión del Kremlin sobre el partido.
En su declaración final ante el tribunal el viernes, Shlosberg afirmó que, durante 30 años, Rusia ha recorrido “un camino que va desde las esperanzas de libertad hasta la destrucción casi total de los derechos y libertades humanas y civiles”.
Dijo que la guerra en Ucrania ha “cambiado la vida de todos los ciudadanos rusos sin excepción” y predijo que una vez que se conozca el verdadero número de muertos, “todo el país se estremecerá”.
Yabloko afirmó que Shlosberg recibió una “sentencia bárbara” por “amor a la patria y por sus llamamientos a un alto el fuego”. En un comunicado publicado en Telegram, el partido anunció que Shlosberg apelará la sentencia.
Amnistía Internacional denunció el veredicto contra Shlosberg.
“Su procesamiento y condena arbitrarios son represalias flagrantes por ejercer su derecho a la libertad de expresión para pedir la paz”, dijo Marie Struthers, directora para Europa del Este y Asia Central del grupo.
“Las autoridades rusas deben liberar de inmediato y sin condiciones a Lev Shlosberg y anular su condena”, añade su declaración. “Deben derogar la legislación que penaliza la expresión pacífica contra la guerra, poner fin a la persecución de los miembros y simpatizantes de Yabloko y respetar los derechos a la libertad de expresión, asociación, reunión pacífica y participación política de todos los rusos”.
En Moscú, la Corte Suprema ratificó su fallo de hace una semana de excluir a Yabloko de la lista de candidatos para las elecciones a la Duma Estatal, la cámara baja del parlamento ruso, denegando la apelación del partido.
En julio, la Comisión Electoral Central autorizó la inclusión de Yabloko en las boletas electorales junto con otros 10 partidos.
Desde entonces, jóvenes usuarios de redes sociales y numerosas figuras de la oposición rusa en el exilio han manifestado su apoyo a Yabloko, instando a los votantes a respaldar al partido, que en su día fue una voz progresista destacada en el parlamento, pero que posteriormente perdió su bloque de escaños a medida que el Kremlin afianzaba su control sobre la política.
En los últimos años, Yabloko fue el único partido de oposición registrado que se opuso a la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia.
Entre sus lemas de campaña para las elecciones de este año figuraban: “¡Por un acuerdo de alto el fuego, la diplomacia y la paz!”, “¡Nuestro objetivo es prevenir la guerra nuclear!” y “¡Por una Rusia libre de miedo y represión política!”.
Varios partidos del Kremlin criticaron públicamente a Yabloko por su postura antibelicista tras su inclusión en la boleta electoral.
El Partido de la Madre Patria presentó una demanda ante la Corte Suprema de Justicia, exigiendo su exclusión de la boleta y acusándolo de infracción de derechos de autor y de exceder los límites de gasto en campaña.
El partido también consideró ilegal la postura de Yabloko sobre Ucrania, equivalente a un llamamiento a la violación de la integridad territorial de Rusia.
Yabloko rechazó estas acusaciones, pero la Corte Suprema de Justicia falló a favor del Partido de la Madre Patria.
Mientras el tribunal sesionaba el lunes sobre la apelación de Yabloko, los partidarios del partido se congregaron frente al juzgado y los medios rusos informaron que varias decenas de personas fueron detenidas.
El político progresista Grigory Yavlinsky, cofundador de Yabloko en la década de 1990 y presidente de su comisión política, lamentó el fallo judicial en un comunicado en línea. Según él, esto evidencia “una crisis grave y cada vez más profunda en el sistema político ruso y una falta de comprensión del futuro deseado”.
“La gente empieza a sentir esto con mayor intensidad, independientemente de sus opiniones y posturas políticas”, dijo, y agregó que la campaña de Yabloko “por la paz y la libertad” tocó precisamente este “punto sensible”.
El presidente de Yabloko, Nikolai Rybakov, declaró a los periodistas tras el fallo que el partido continuará su lucha presentando una queja ante el Presidium de la Corte Suprema de Justicia y, posiblemente, acudiendo al Tribunal Constitucional.
“Hemos logrado lo principal: el mundo entero sabe cuántas personas en Rusia desean la paz, quieren vivir con normalidad y criar a sus hijos bajo un cielo tranquilo en su país”, dijo Rybakov.
Respecto a la pena de prisión impuesta a Shlosberg, Rybakov declaró que “nuestros sentimientos están con Lev y los demás presos políticos que han luchado y siguen luchando por la paz, para que la gente no muera”.










