La comunidad médica de Guantánamo llora la muerte del doctor Jesús Sánchez Frómeta, oriundo de San ANtonio del Sur y graduado de la Universidad de Ciencias Médicas de Guantánamo en julio de 2021, cuyo fallecimiento fue difundido por la plataforma NiO Reportando Un Crimen y confirmado en las redes sociales de amigos de Sánchez.
Según información recibida por esa plataforma, el joven médico habría puesto fin a su vida. Por respeto a su memoria y a sus seres queridos, no se divulgan detalles sobre las circunstancias de su muerte.
Hasta el momento, ninguna institución oficial ha emitido pronunciamiento alguno sobre el caso.
Amigos, colegas y familiares inundaron las redes sociales con mensajes de dolor y despedida. «Sí puedo decir que fue uno de los mejores médicos que ha pasado por el consultorio de Ocujal de Yateritas, San Antonio del Sur», escribió uno de sus allegados.
Otro lo recordó como «excelente profesional y ser humano, un joven muy sacrificado en todo lo que hacía».
Un compañero que lo conoció de cerca lo despidió con un escueto pero sentido «EPD amigo y compañero, muy triste noticia», mientras otra persona expresó su pesar por la madre del joven: «Consuelo a su familia, su madre Maribel. Que Dios los tenga en el mejor lugar del cielo, fuerza para esa familia, qué dolor».
Entre los comentarios también hubo reflexiones sobre la forma como decidió poner fin a su vida. «A veces hay señales que los demás no vemos. El duelo en estos casos es devastador», señaló una seguidora.
Otra voz apuntó directamente a las condiciones laborales: «Duele mucho que nuestros talentosos médicos tengan que trabajar sin recursos. Cuba tiene muy buenos médicos, los tenemos, pero nuestro país no les da recursos para trabajar».
NiO Reportando Un Crimen envió sus condolencias a los familiares, amigos y colegas del doctor Jesús Sánchez Frómeta y llamó a reflexionar sobre «el enorme desgaste emocional que enfrentan muchos profesionales de la salud en Cuba, quienes trabajan bajo condiciones extremadamente difíciles, marcadas por la escasez de recursos, las limitadas oportunidades de desarrollo y una creciente presión cotidiana».
En las semanas previas a este caso, ya se habían reportado otros fallecimientos en el gremio médico: la neumóloga Julieth Pérez Tato murió en Camagüey el 5 de julio, y el internista Eduardo Chacón Bayard fue hallado muerto en México el 22 de julio, ambos sin causa oficial confirmada.
Apenas días antes de la muerte del doctor Sánchez Frómeta, el médico Yasmany Figueroa Chaviano denunció públicamente que estaba «muriendo de hambre» con un salario que no alcanza para cubrir las necesidades básicas.
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