Al menos 9 personas murieron y 30 resultaron heridas en Kiev la madrugada del sábado durante un ataque ruso con misiles balísticos, según informaron las autoridades de la capital ucraniana. El alcalde Vitali Klitschko comunicó en Telegram que, en un primer momento, se reportaron tres fallecidos, cifra que fue luego actualizada por el servicio de emergencias de la ciudad con la confirmación de otras 27 víctimas fatales.
De acuerdo con la administración militar, el ataque provocó “un incendio en un edificio de cinco pisos en el distrito de Solomianski”. La institución castrense advirtió que “la amenaza del uso de misiles balísticos sigue siendo alta” e instó a la población a permanecer en los refugios hasta el fin de la alerta aérea.
“Explosiones en la ciudad. Kiev está siendo atacada con misiles balísticos. ¡Permanezcan en los refugios!”, escribió Klitschko vía Telegram. Periodistas en la capital reportaron haber escuchado más de 10 explosiones consecutivas, lo que activó las alarmas de vehículos en la ciudad.
El balance de los heridos también aumentó a 30 personas, después de que inicialmente se informara sobre 10 lesionados. “Durante la noche, los rusos lanzaron 35 misiles contra Ucrania, incluidos 27 misiles balísticos, así como 185 drones de ataque de varios tipos. Kiev fue el objetivo principal, pero los ataques también alcanzaron las regiones de Dnipro, Sumy, Kharkiv y Poltava. Solo se interceptó un misil balístico, simplemente porque no hay interceptores para los sistemas Patriot“, detalló en su reporte matutino el presidente Volodimir Zelensky.
El ministro de Asuntos Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, afirmó que los ataques de Rusia demuestran que Ucrania “necesita urgentemente sistemas adicionales de defensa aérea y antimisiles, así como interceptores”. “La batalla por el control del espacio aéreo definirá la trayectoria de esta guerra. Cuanto más fuerte sea el escudo aéreo sobre Ucrania, más cerca estará la paz”, afirmó.
Por su parte, las autoridades de la región rusa de Bélgorod denunciaron el viernes a última hora la muerte de un civil y que otras tres personas resultaron heridas, una de ellas de gravedad, tras una serie de ataques atribuidos a las Fuerzas Armadas de Ucrania en la zona fronteriza.
Kiev y Moscú intensificaron en las últimas semanas sus ataques de largo alcance, tras el estancamiento de los esfuerzos diplomáticos encabezados por Washington para poner fin a la invasión. El episodio ocurre después de que las Naciones Unidas confirmaran que junio fue el mes más mortífero para la población civil en Ucrania desde abril de 2022, tras el aumento de los ataques de largo alcance por parte de Moscú contra localidades de todo el país.
Este último ataque contra la capital ucraniana ocurre un día después de que el Ejército del país invadido tomó represalias contra objetivos dentro de Rusia, buscando presionar a Moscú para que acceda a negociar tras casi cuatro años y medio de conflicto. El gigante ruso del comercio electrónico Wildberries informó el viernes que su centro logístico en Volgogrado se incendió tras un bombardeo nocturno, el más reciente de una serie de incidentes contra las instalaciones de la compañía. Kiev acusó a Wildberries de almacenar piezas de drones y apoyar al Ejército ruso.
En el ámbito diplomático, el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, mantuvo el viernes una conversación telefónica con el presidente ucraniano Volodimir Zelensky para abordar la situación crítica de la defensa aérea de Ucrania, la urgencia de contar con misiles interceptores para los sistemas Patriot y el impacto de la guerra en los mercados internacionales.

“He recibido una buena llamada de teléfono del vicepresidente de EEUU, JD Vance. Hemos hablado de nuestra reciente reunión con el presidente Trump en Washington, que fue positiva y productiva”, expresó Zelensky en su mensaje. El jefe de Estado ucraniano insistió ante Vance en que la recepción de misiles interceptores Patriot sigue siendo “una prioridad” para su país, especialmente ante el déficit de este armamento, clave para protegerse de los ataques con misiles balísticos rusos.
Durante la última reunión en Washington, Trump habría confirmado que Ucrania recibió permiso para fabricar misiles interceptores Patriot en colaboración con la empresa estadounidense Raytheon, tal como lo había anunciado en la cumbre de la OTAN en Ankara el 8 de julio. Sin embargo, el presidente estadounidense indicó ante la prensa que aún no está claro si finalmente se permitirá a Ucrania la producción de este armamento estratégico.
“Hay que ser muy prudentes, pero también muy cuidadosos. No hemos llegado a un acuerdo al respecto. Lo estamos considerando, pero es difícil ceder ese tipo de tecnología. Y no creo que esto llegue a suceder. Hay personas a las que se les da esa tecnología y que algún día podrían volverse en tu contra”, advirtió Trump al ser consultado sobre el futuro de la cooperación militar con Kiev.
(Con información de AFP)









