El acceso seguro al agua potable sigue siendo uno de los principales desafíos en las comunidades rurales de la República Dominicana.
El informe ENHOGAR-MICS 2025 revela que solo el 68% de los hogares rurales tienen acceso a agua tratada, en comparación con el 92% en las zonas urbanas, lo que pone de manifiesto una marcada disparidad regional en infraestructuras básicas y expone a miles de familias a riesgos para la salud.
La encuesta advierte que la falta de sistemas de distribución fiables aumenta la incidencia de enfermedades gastrointestinales, que afectan especialmente a los niños menores de cinco años.
Más de 2 mil millones de personas en todo el mundo carecen de acceso a agua potable.
En el extremo sur y en las zonas fronterizas, el acceso seguro cae incluso por debajo del 60%, lo que subraya la necesidad urgente de políticas públicas más específicas.
El Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo reconoció que la cobertura de agua en las zonas rurales avanza lentamente, a pesar de los proyectos de acueductos comunitarios en curso. Organizaciones internacionales como el Banco Mundial y UNICEF han recomendado acelerar la inversión en infraestructura hídrica y fortalecer el monitoreo de la calidad para garantizar que el agua que llega a los hogares cumpla con los estándares de seguridad.
El estudio también destaca que las mujeres son las principales responsables de transportar agua en comunidades sin servicio regular, lo que limita su tiempo para la educación y el trabajo remunerado, perpetuando así las desigualdades sociales y económicas.







