El analista internacional Ian Bremmer, fundador de Eurasia Group, planteó que el mundo ya atraviesa una “recesión geopolítica”: una etapa prolongada en la que la globalización no desaparece, pero se vuelve más fragmentada, más costosa y cada vez más condicionada por la seguridad nacional, con efectos directos sobre el comercio, la inversión y la inflación.
Bremmer, quien habló durante la celebración del 63 aniversario del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) y el Día Nacional de la Empresa Privada, analizó las tendencias que están reordenando la economía internacional y sus implicaciones para mercados emergentes como la República Dominicana.
“Recesión geopolítica”: el nuevo impuesto sobre negocios e inversión
Bremmer comparó el entorno global con una recesión económica, no porque el crecimiento desaparezca, sino porque se deterioran la eficiencia, la cooperación y la confianza. En su lectura, el resultado será un “impuesto” político permanente sobre los costos de hacer negocios y de invertir a escala internacional, con un horizonte de cinco a diez años.
Entre las señales de este escenario mencionó una globalización más fragmentada, un comercio más politizado, mayor intervención estatal y decisiones corporativas cada vez más influenciadas por el riesgo geopolítico.
Trump “es síntoma, no causa”: el giro proteccionista en EE. UU. llegó para quedarse
El fundador de Eurasia Group sostuvo que Donald Trump no debe interpretarse como la causa principal del cambio, sino como un acelerador de transformaciones más profundas en la política estadounidense. “Trump es un síntoma. Es un beneficiario. Es un acelerador. No es la causa”, afirmó en el evento.
Según su análisis, aranceles más altos, controles fronterizos y escepticismo frente a la globalización se han vuelto rasgos de consenso bipartidista, por lo que planificar un retorno a las reglas del libre comercio de los años 90 sería un error.
China vs. EE. UU.: competencia sin ruptura total
Bremmer descartó un “desacople” completo entre Estados Unidos y China. Previó una competencia intensa, pero con vínculos económicos que no se cortarán del todo, en un marco donde las cadenas de suministro tenderán a diversificarse gradualmente y a encarecerse por razones políticas y de seguridad.
También advirtió sobre vulnerabilidades en China, incluyendo una demanda interna débil y un crecimiento real moderado, mientras otros países buscan reducir su dependencia.
Implicaciones para República Dominicana: nearshoring, minerales críticos y relación con Washington
Para América Latina —y en particular para la República Dominicana— Bremmer remarcó que Estados Unidos sigue siendo el socio estratégico indispensable. En ese contexto, el país tendría oportunidades ligadas al nearshoring/friend-shoring, la reorganización de cadenas de suministro hacia el hemisferio occidental y el papel creciente de los minerales críticos como activos geopolíticos.
Entre los riesgos a monitorear, mencionó la inflación importada, la volatilidad política regional y la crisis haitiana como factor de presión migratoria y de seguridad.


