Resumen:
La selección femenina de fútbol de Haití alcanzó la segunda ronda de las eliminatorias para el Mundial tras empatar 1-1 con República Dominicana. Sin embargo, a pesar del resultado en un grupo dominado por Haití con tres victorias, un empate y ninguna derrota, Les Grenadières no lograron mostrar el nivel de juego que, según aficionados y analistas, son capaces de exhibir. Este artículo destaca cuatro observaciones clave de su discreta actuación.
CAP-HAITÍN — La selección femenina de fútbol de Haití avanzó a la segunda y última ronda de las eliminatorias para la Copa Mundial después de empatar 1-1 con la República Dominicana en el estadio Roger-Zami en Rosier, Guadalupe.
Haití terminó primero del Grupo D con 10 puntos, por delante de los 8 de la República Dominicana. Pero a pesar del resultado, Les Grenadières volvieron a decepcionar el 17 de abril.
Los pases fallaban con frecuencia, la posesión se perdía fácilmente y al equipo le faltaba precisión frente a la portería. La lluvia y el mal estado del terreno de juego en el Estadio Roger-Zami complicaron el partido, mientras que la defensa de la República Dominicana ralentizó el ataque de Haití. Sin embargo, estos factores no explican del todo el bajo rendimiento que se ha mantenido durante casi tres años.
La estrella del mediocampo, Melchie Dumornay, se perdió el partido por lesión. Aun sin ella, se esperaba que Haití, un equipo más fuerte sobre el papel que sus rivales de grupo, ganara.
La entrenadora Pia Sundhage, contratada en febrero para reconstruir un equipo que llegó a la Copa Mundial de 2023, aún no ha visto una mejora constante tras tres partidos al mando. El equipo muestra mayor intensidad, pero sigue teniendo dificultades para ejecutar jugadas básicas.
Esos problemas podrían resultar costosos en la próxima ronda, donde Haití podría enfrentarse a potencias regionales como Estados Unidos, México y Canadá. En su nivel actual, la clasificación para el Mundial de Brasil 2027 parece improbable.
Sherly Jeudy adelantó a Haití en el minuto 67 con un cabezazo tras un pase de Jennifer Lymage. República Dominicana empató en el minuto 73, lo que propició un final de partido emocionante, ya que Haití necesitaba al menos un empate para clasificarse.
El resultado fue suficiente. Haití se aseguró el primer puesto y pasó a la siguiente ronda.
Aquí hay cuatro conclusiones del partido.
1. Persisten las preocupaciones sobre el portero.
Kaïna Cesar Pietrus, de 20 años, ha sido la portera titular de Haití desde el año pasado. Muestra potencial, pero le falta experiencia y regularidad.
Concedió el gol con un disparo raso que parecía estar a su alcance, un momento que puso de manifiesto las preocupaciones existentes en esa posición.
Océanie Toussaint, portera suplente del Paris Saint-Germain, fue convocada pero no jugó. Además, carece de minutos de juego regulares en su club. La veterana Kerly Théus no ha sido convocada desde 2023, supuestamente por problemas administrativos.
Haití debe estabilizar su situación en la portería para poder competir a un nivel superior.
2. Mantén a Borgella en su papel natural.
Roselord Borgella, de 33 años, sigue siendo uno de los delanteros más talentosos de Haití, pero continúa jugando fuera de su posición natural.
Pasó gran parte del partido jugando en las bandas, a pesar de ser más efectiva como delantera centro. Borgella es una rematadora letal, pero no tiene la resistencia necesaria para correr constantemente por las bandas. Utilizarla en el centro del campo permitiría aprovechar mejor sus puntos fuertes.
En la segunda parte, el cansancio era evidente. En el minuto 61, durante un breve descanso, el balón le llegó inesperadamente. Como Borgella estaba desprevenida y exhausta, su disparo fue flojo y tuvo que ser sustituida en el minuto 64 junto con la centrocampista Anyssa Ibrahim.
3. Los cambios llegan demasiado tarde.
El cansancio afectó a varios jugadores, entre ellos Borgella, que tuvo dificultades antes de ser sustituido en el minuto 64.
La centrocampista Anyssa Ibrahim también fue sustituida tarde a pesar de mostrar signos de fatiga. Los cambios tardíos alteraron el ritmo del equipo y limitaron su efectividad.
En los tres partidos disputados, Sundhage ha tardado demasiado en realizar cambios, una tendencia que ha contribuido a un rendimiento irregular.
4. Mondésir da un paso al frente y debe mantener la coherencia.
Con Dumornay de baja, la capitana Nérilia Mondésir ofreció una de sus mejores actuaciones de los últimos tiempos.
Considerada durante mucho tiempo la segunda estrella del equipo, Mondésir había tenido problemas de regularidad. Contra la República Dominicana, se mostró más activa y decidida, liderando el ataque.
Mantener ese nivel será crucial, especialmente cuando Dumornay regrese. Haití no puede depender de un solo jugador para llevar al equipo a la victoria si aspira a regresar a la Copa del Mundo.




