Santo Domingo.- Con más de 14,000 árboles plantados en distintas provincias, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales inició las actividades del Mes de la Reforestación, una movilización que amplía durante octubre las labores desarrolladas de manera permanente para recuperar cobertura forestal, proteger cuencas hidrográficas y restaurar áreas afectadas por incendios forestales y otros procesos de degradación.
El despliegue forma parte del Plan Nacional de Reforestación y comprende intervenciones en zonas montañosas, cuencas, riberas y otros espacios identificados para su recuperación. A través del Viceministerio de Recursos Forestales, las labores integran a técnicos, brigadas de reforestación y guardaparques, junto a instituciones, empresas, centros educativos y organizaciones de las comunidades.
La protección de las cuencas hidrográficas ocupa un lugar importante dentro de estas acciones. En Constanza, provincia La Vega, fueron plantados 500 árboles en el tramo Las Auyamas-La Secadora, dentro de la cuenca del río Constanza, entre ellos guama, guázara, manacla y guinea.
Ese trabajo se extendió a Maimón, provincia Monseñor Nouel, con 800 ejemplares de caoba criolla plantados en un área vinculada a la cuenca del río Yuna. En Santiago Rodríguez, otros 1,500 pinos caribeños fueron establecidos en el paraje El Llano, sección Palmarejo, en las cuencas de los ríos Caña y Naranjito.
A orillas del río Maguá, en Hato Mayor, la reforestación incorporó 236 árboles de corazón de paloma, caoba criolla y cedro blanco. Con estas intervenciones, las plantaciones alcanzan espacios directamente relacionados con la conservación del agua y la protección de los suelos.
La cobertura vegetal desempeña un papel esencial en estos entornos: ayuda a reducir la erosión, favorece la infiltración del agua y contribuye a conservar las condiciones de las cuencas que alimentan ríos y otros sistemas hídricos. De ahí que las jornadas combinen el aumento de la cobertura forestal con la recuperación progresiva de zonas de importancia ambiental.

El alcance de las acciones se amplía a comunidades de Bahoruco, San Cristóbal, Santo Domingo, Duarte, Sánchez Ramírez y San Pedro de Macorís. En Higo de la Cruz, Bahoruco, se plantaron 3,325 árboles de cedro blanco, una de las mayores cantidades registradas entre las intervenciones realizadas.
En la sección Guarey, paraje Guaigüí, provincia La Vega, fueron incorporados 2,300 árboles de cedro blanco y mara en una superficie de 32.85 tareas. A su vez, la comunidad Los Ganchos, en Villa Altagracia, San Cristóbal, recibió 1,500 ejemplares de pino caribeño.
La variedad de espacios intervenidos también se refleja en las especies utilizadas. En Villa Liberación, Santo Domingo Este, fueron plantados 600 árboles de penda y mangle; mientras que, en Guayacanes, San Pedro de Macorís, se incorporaron 200 ejemplares de ceiba y penda.
Cedro blanco, caoba criolla, pino caribeño, guama, guázara, manacla, corazón de paloma, mara, ceiba, penda y mangle figuran entre las especies incorporadas durante las jornadas, que continuarán desarrollándose como parte de la programación del Mes de la Reforestación.
A las labores se han sumado la Cooperativa Vega Real, Plan Sierra, la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), el Politécnico Max Henríquez Ureña y la Pastoral de Medio Ambiente de la Diócesis de La Vega, además de empresas privadas y actores de las comunidades donde se realizan las plantaciones.
Octubre permite intensificar una labor que el Ministerio de Medio Ambiente mantiene durante todo el año a través del Plan Nacional de Reforestación. Más allá de la cantidad de árboles plantados, las intervenciones buscan recuperar cobertura forestal en áreas degradadas, proteger cuencas y riberas y favorecer la conservación del suelo y del agua, recursos esenciales para los ecosistemas y las comunidades.













