El candidato presidencial Flávio Bolsonaro anunció este martes que, si llega al Palacio del Planalto, buscará impulsar cambios en la Constitución de Brasil a partir de la nueva composición del Congreso que asumirá en 2027, donde el Partido Liberal (PL) amplió de forma considerable su representación. El senador vinculó esa estrategia con una “redemocratización” del país.
“Con mayoría en el Senado para hacer el presidente del Senado, con mayoría en la Cámara para hacer el presidente de la Cámara, para que podamos cambiar la Constitución, para que redemocraticemos este país, para que las instituciones vuelvan a respetar la Constitución”, afirmó durante un acto en Goiânia, en el estado de Goiás.
El evento reunió también al gobernador reelecto de San Pablo, Tarcísio de Freitas, aliado del bolsonarismo.
La declaración coloca la composición del próximo Congreso en el centro de la campaña para la segunda vuelta presidencial, prevista para el 25 de octubre. El PL aumentó su representación en la Cámara de Diputados de 98 a 121 bancas y pasó de 15 a 28 senadores. El resultado convierte al partido de Flávio en la principal fuerza individual de ambas cámaras, aunque sus bancadas, por sí solas, no alcanzan los votos necesarios para modificar la Carta Magna.
Una Propuesta de Enmienda a la Constitución (PEC) debe ser aprobada en dos votaciones en cada cámara y necesita el respaldo de tres quintos de sus integrantes en todas ellas. En la Cámara, eso significa al menos 308 de los 513 diputados; en el Senado, 49 de los 81 miembros. Por esa razón, un gobierno de Flávio necesitaría construir acuerdos con otros partidos para convertir su mayoría política en una mayoría constitucional.
El candidato no detalló qué artículos pretende modificar ni presentó durante el acto un proyecto concreto de PEC. Su discurso sí mostró que pretende utilizar el control de las presidencias de las dos cámaras como una pieza central de su estrategia. Para Flávio, la nueva correlación legislativa permitiría impulsar una agenda distinta de la desarrollada durante el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva.
El avance del PL se produce además en un escenario de alianzas en expansión. La federación integrada por Unión Brasil y Progresistas ya declaró su respaldo a Flávio para el balotaje, mientras Republicanos, Novo y Podemos aparecen entre las fuerzas que buscan acercarse a su candidatura. Esos apoyos son relevantes porque el candidato necesita ampliar su base parlamentaria para avanzar con reformas.
El acto de Goiânia sirvió también para formalizar el respaldo de Ronaldo Caiado, ex gobernador de Goiás. Caiado afirmó que trabajará por la candidatura de Flávio.
“Puede contar con nuestro apoyo, estamos a su disposición para entrar donde sea en nuestro país y decir que el Estado brasileño no se somete al crimen y a la corrupción”, declaró Caiado.
El dirigente también pidió que un gobierno de Flávio conceda una amnistía a Jair Bolsonaro, padre del candidato y ex presidente, condenado a 27 años de prisión por su responsabilidad en una trama golpista. “Si yo llegara a donde usted va a llegar, firmaría la amnistía de él”, afirmó Caiado.
La situación de Jair Bolsonaro forma parte de las definiciones que rodean la campaña de Flávio. El candidato ha planteado públicamente la posibilidad de beneficiar a su padre si llega a la Presidencia.
La Constitución, sin embargo, establece límites para cualquier reforma. El artículo 60 impide que una enmienda elimine la forma federativa del Estado, el voto directo, secreto, universal y periódico, la separación de poderes o los derechos y garantías individuales.
Con el balotaje pendiente, Flávio intenta convertir el resultado legislativo en un argumento central de su campaña. Su planteo es que su llegada al poder no estaría acompañada por un Congreso adverso, sino por un Legislativo con una presencia mucho mayor de las fuerzas que respaldan su candidatura.













