
La Federación Panameña de Fútbol confirmó el último amistoso de preparación para el Mundial 2026: el equipo de Thomas Christiansen enfrentará a Bosnia y Herzegovina el 6 de junio en St. Louis, Estados Unidos.
Este exigente rival servirá como prueba de fuego definitiva antes del debut canalero ante Ghana el 17 de junio. Los canaleros medirán su verdadero nivel competitivo en el Energizer Park, cerrando la gira previa al campamento base en Canadá.
Christiansen enfatizó que Panamá no viaja solo a codearse con gigantes, sino a pelear de igual a igual en cada faceta del juego:
“Debemos competir en todo: controlar cuando toque, defender con solidez y atacar sin piedad”, declaró, subrayando la necesidad de que sus pupilos tomen decisiones inteligentes sobre la marcha.
La principal preocupación del estratega radica principalmente en el estado físico del grupo: “Lo que más me inquieta es el ritmo corto que podrían tener algunos, con varios saliendo de lesiones”, admitió el DT, activando alertas a semanas del pitazo inicial.
Para el español-danés, lo ideal sería que sus jugadores compitan hasta el último minuto de sus torneos para que no pierdan ritmo de juego y luego reciban un descanso adecuado previo a comenzar la concentración para el Mundial 2026.
Antes de este encuentro, los canaleros ya tienen dos juegos programados: el primero ante Brasil, el 31 de mayo en el Estadio Maracaná, en lo que marcará la despedida de la selección pentacampeona del mundo antes del torneo, mientras que el 3 de junio se despedirán de su afición en el Estadio Rommel Fernández frente a República Dominicana.
Dentro de la fase de grupos del Mundial 2026, estarán dentro del Grupo L, donde compartirán sector con Inglaterra, Ghana y Croacia e irán en búsqueda su primera victoria en las Copas del Mundo.





