El mundo del deporte vuelve a vestirse de luto. Jesús Manuel 'Moncho' Monsalve, leyenda del baloncesto español, ha fallecido a los 81 años. Castellano y … leonés de nacimiento y donostiarra de adopción, labró su carrera primero como jugador y después en los banquillos, donde disfrutó de un largo y reputado recorrido. Entrenó a Barcelona, CB Zaragoza, CB Murcia y CB Málaga, entre otros equipos. También fue seleccionador de Marruecos, República Dominicana y Brasil, y en 2024 ingresó en el Hall of Fame del Baloncesto Español.
La carrera como deportista de José Manuel Monsalve Fernández (Medina del Campo, 1 de enero de 1945) comenzó en la Universidad Laboral de Sevilla, donde probó fortuna con el balonmano, el fútbol y el atletismo. Allí también practicó el baloncesto, la disciplina a la que consagraría su vida después de que Antonio Díaz Miguel, histórico seleccionador español, quedase impresionado por su físico tras verle correr en los Sanfermines de Pamplona. Para entonces, el joven, que presumía de dos metros de altura, una estatura nada habitual en aquella España en blanco y negro, ya se había afincado en San Sebastián, una ciudad que también marcaría la vida de este auténtico trotamundos que conquistó a propios y extraños con la brillante capacidad que tuvo siempre para transmitir sus enseñanzas.
Seis meses le bastarían a aquel espigado joven para llamar la atención del Real Madrid, adonde llegó procedente del Atlético San Sebastián. La sección de baloncesto del club de Chamartín, que estaba haciendo época en los años sesenta del pasado siglo bajo la égida de Pedro Ferrándiz, apostó fuerte por Moncho Monsalve. Vistió de blanco entre 1963 y 1967, cuatro temporadas que le sirvieron para levantar tres Copas de Europa, tres Ligas y tres Copas. Junto a figuras del calibre de Clifford Luyk, Wayne Brabender o Emiliano Rodríguez, Monsalve formó parte del histórico triplete de 1965 que tuvo como apoteosis la Copa de Europa que los blancos le arrebataron al poderoso TSKA de Moscú en la capital de España.
Moncho Monsalve, durante su etapa como seleccionador de Brasil.
(Alexandre Vidal)
Un auténtico trotamundos
Tras abandonar el Real Madrid, fichó por el Kas Vitoria, donde, sin tantas estrellas a su alrededor, multiplicó su influencia en ataque, hasta el punto de llegar a disputarle a su excompañero Clifford Luyk el título de máximo anotador del campeonato liguero y firmar un tope de 58 puntos en un partido. Su progresión, sin embargo, quedó truncada por los recurrentes problemas que sufrió en las rodillas, los cuales le obligaron a asumir una retirada prematura con apenas 26 años y 61 partidos como internacional a sus espaldas que le sirvieron para competir en los Eurobasket de Polonia 1963, URSS 1965 y Finlandia 1967, además de en el Mundial de Chile de 1966 y en los Juegos del Mediterráneo de 1963, donde se colgó la medalla de plata.
Como jugador, ganó tres Copas de Europa con el Real Madrid y fue internacional con España en 61 ocasiones
Pero Monsalve mantenía intacta su pasión por el baloncesto y el final de su etapa como jugador no fue sino el comienzo de otra andadura en los banquillos que consolidó su posición en la historia del deporte de la canasta. Así, poco después de colgar las zapatillas, asumía el cargo de entrenador del Mataró de Barcelona, al que condujo al ascenso a la máxima categoría.
Allí comenzó a desarrollar un vastísimo libreto técnico que expondría en un sinfín de banquillos como el del Barça, el CB Zaragoza, el Murcia, el Málaga, el OAR Ferrol, el Hospitalet, el Basket Mestre, el Club Deportivo Oximesa de Granada, el Náutico Tenerife, el Castilla Valladolid, el Cantabria Lobos o el Balneario de Archena. También ejerció como seleccionador de Marruecos, la República Dominicana y sobre todo Brasil, a la que llevó hasta la medalla de oro en el Campeonato FIBA Américas de 2009.




