Pese a una volatilidad puntual por el ataque de Estados Unidos a Venezuela y las protestas en Irán, el precio del petróleo podría caer hasta consolidarse por debajo de los 60 dólares este año, ante un mercado saturado por el exceso de oferta frente a una demanda ralentizada.
Varios analistas consultados por EFE predicen que tanto el crudo Brent, de referencia en Europa, como el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense podrían cotizar a 55 dólares o incluso menos en el primer trimestre, si bien después repuntarían hasta un promedio de unos 60 dólares.
Aparte de previsibles subidas temporales por los riesgos geopolíticos, que incluyen también la guerra en Ucrania, los expertos pronostican una tendencia en general bajista este ejercicio, debido a que se espera un superávit algo inusual de suministro.





